Artículo publicado el 04/11/2009 Ultima reactualización 05/11/2009 13:49 TU
Dado que Berlín se ha había implicado a fondo en el intento de compra de Opel y había designado a Magna como su candidato favorito, su decepción es evidente y además exige a General Motors que rembolse la suma adelantada. “Con esta decisión, se ha roto un proceso de inversión realizado intensamente por ambas partes, incluida GM, durante seis meses”, deplora el Gobierno alemán.
Los sindicatos alemanes, que sospechan un masivo plan de despidos en Alemania, también protestaron. Los representantes de los asalariados temen una crisis de liquidez y han anunciado acciones para manifestar su descontento.
Gran Bretaña, que tiene dos plantas Vauxhall (marca británica filial de GM) que representan 4.700 puestos de trabajo, indicó este miércoles que trabajará en estrecha colaboración con el constructor automotriz norteamericano en sus futuros proyectos para su división europea Opel, “que va a reestructura en lugar de vender”. “Siempre hemos dicho que si se daba una solución viable a largo plazo, el Gobierno estaría dispuesto a inyectar fondos”, añadió un portavoz del Ministerio británico de Comercio. El sindicato británico Unite también se felicitó por la decisión de GM.
General Motors fue salvada de la quiebra gracias a una importante inyección de fondos por parte del Estado norteamericano, que adquirió 60% de las partes. El caso de su filial OPEL dio pie a una polémica entre gobiernos europeos que se oponían a los proyectos de reestructuración presentados por Magna, aliada del banco ruso Sberbank.
Desde el punto de vista industrial y comercial, la decisión de General Motors se explica. En primer lugar, el constructor podrá conservar patentes que forman parte de sus actividades de investigación y desarrollo. En segundo lugar, ceder Opel habría significado renunciar a Europa, que con Estados Unidos y China, (más de 1,3 millones de autos vendidos entre julio y octubre), constituye uno de los mercados más importantes del planeta.
Ford anuncia beneficios
El constructor estadounidense, deficitario desde hace tres años, obtuvo en el tercer trimestre de este año beneficios netos por 997 millones de dólares y un resultado operativo de 1.100 millones. Se trata de su primer excedente desde inicios de 2008.
Estos resultados son muy superiores a las expectativas del mercado, que anticipaban una pérdida neta de 12 centavos por acción. Por el contrario, la compañía registró un beneficio de 26 centavos por acción.
El grupo registró beneficios en Norteamérica, en Sudamérica, Europa, Asia Pacífico y África.
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17/02/2010 11:12 TU
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