Artículo publicado el 18/11/2009 Ultima reactualización 18/11/2009 09:28 TU
En lo que supone un nuevo desafío a Washington, el ministro israelí del Interior, Eli Yishai, autorizó este martes la construcción de 900 viviendas en el barrio de Gilo en Jerusalén Este, que el Estado hebreo conquistó tras la guerra árabe-israelí de 1967.
La iniciativa del ministro del Interior aún debe ser examinada por otros organismos del Estado israelí, y el público podrá manifestar sus objeciones al proyecto.
La Casa Blanca reaccionó al anuncio con una dura respuesta, diciéndose “consternada”.
“Este acto hace más difícil el éxito de nuestros esfuerzos. Protestamos contra esto y contra otras prácticas relativas a la vivienda en Jerusalén, sobre todo las expulsiones y demoliciones de casas palestinas que tienen lugar regularmente", dijo el vocero Ian Kelly en conferencia de prensa.
"Consideramos que la cuestión del estatuto permanente de Jerusalén debe ser resuelta por las negociaciones entre las dos partes", israelí y palestina, afirmó el portavoz.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, por su parte, "deploró" la autorización de las nuevas construcciones y recordó que estas colonias son "ilegales".
Entrevistado por RFI, El canciller francés, Bernard Kouchner, declaró: “es evidentemente una decisión que lamentamos, pero, al mismo tiempo, esto siempre ha sido así”.
Kouchner llamó a israelíes y palestinos a reanudar el diálogo “cara a cara, mirándose a los ojos”.
En cuanto a Israel, rechaza que se catalogue a Gilo como colonia, y señala que es un vecindario de Jerusalén, la ciudad que declara como su capital.
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