Saltar al contenido principal
Argelia

El presidente Buteflika anuncia su partida, pero el sistema se aferra

El presidente argelino Abdelaziz Buteflika había nombrado un nuevo gobierno con la esperanza de desactivar el movimiento popular.
El presidente argelino Abdelaziz Buteflika había nombrado un nuevo gobierno con la esperanza de desactivar el movimiento popular. Reuters

El presidente argelino Abdelaziz Buteflika renunciará antes de que expire su mandato, el 28 de abril, anunció este lunes la presidencia del país africano. Sin embargo, el mantenimiento en el gobierno de viejas figuras del gobierno no satisfacen a los manifestantes, que buscan una regeneración del sistema político.

Anuncios

El jefe de Estado tomará "medidas para garantizar la continuidad del funcionamiento de las instituciones estatales durante el período de transición", sostiene el comunicado y agrega que su "renuncia (...) se producirá antes del 28 de abril de 2019".

El comunicado no dio más detalles sobre la fecha de esta renuncia ni "las decisiones importantes" que tomará antes.

Buteflika, de 82 años, muy debilitado por un accidente cerebrovascular que sufrió hace seis años, dirige el país desde hace 20 años.

Las protestas comenzaron el 22 de febrero luego del anuncio de la candidatura de Buteflika a un quinto mandato en la presidencial del 18 de abril.

Desde entonces un movimiento de protestas masivas e inéditas pide su renuncia y la de su entorno, y aún más, exhorta a que se cambie por completo el "sistema" en el poder.

Buteflika quedó muy aislado en los últimos días tras perder varios aliados, entre ellos el jefe del Estado mayor del ejército, el general Ahmed Gaïd Salah, quien para intentar apaciguar la oposición popular, propuso aplicar un artículo de la Constitución argelina, para organizar la vacante del poder en caso de renuncia del jefe de Estado o de incapacidad.

Según la Constitución, una vez que su renuncia esté formalizada, es el presidente del Consejo de la Nación, la cámara alta del Parlamento, quien llena este vacío de forma interina por un plazo máximo de 90 días, durante el cual tienen que organizar una elección presidencial.

Buteflika había nombrado un nuevo gobierno con la esperanza de desactivar el movimiento popular.

Centenares de personas se manifestaron en la noche del domingo tras el anuncio de un gobierno, que no responde al anunciado rejuvenecimiento y cuyas principales cabezas son por lo regular altos funcionarios.

El nuevo gabinete de 28 cargos está compuesto por 8 ministros del anterior equipo, entre ellos los dos pesos pesados: el Primer ministro Nuredine Bedui y el general Ahmed Gaïd Salah, número 2 en el orden protocolario.

Bedui, fiel de Buteflika, fue criticado luego de su nombramiento, el 11 de marzo, a causa de sus anteriores funciones como estricto ministro del Interior.

Inamovible jefe de Estado mayor del ejército desde hace 15 años, el general Gaïd Salah, conserva su cartera de viceministro de Defensa, que asumió desde 2013.

Fiel de Buteflika hasta hace poco, Gaïd Salah reiteró con firmeza el domingo la necesidad de su salida del poder, antes del fin del mandato.

"¿El inicio del fin"?

El sitio de información TSA vio en su ratificación en el gobierno el "resultado de un acuerdo entre el comandante del ejército y la presidencia".

Tras haber sugerido la existencia de una preocupante "guerra de trincheras" entre el ejército y el clan Buteflika, los medios argelinos hablaban de rumores de una próxima renuncia del jefe de Estado.

¿Azar o anuncio cifrado? El editorial del diario estatal El Moudjahid, tradicional vector de mensajes del poder se tituló "¿El inicio del fin?".

El diario independiente Liberté vio en el nombramiento del nuevo gobierno el "último acto político de Abdelaziz Buteflika antes de abandonar la presidencia", pese a la voluntad mostrada por el interesado de mantenerse para dirigir un periodo de "transición".

Aviones privados prohibidos

El nombramiento del gobierno, inicialmente planeado para dar una apariencia de mormalidad institucional y para calmar la calle, ocurrió en un contexto de desmoronamiento del "sistema" en el poder, entre rumores de "caza de brujas" y "ratas que abandonan el barco".

Un símbolo es la detención el lunes por razones aun desconocidas, en un puesto fronterizo con Túnez, del empresario Ali Haddad, presidente del principal grupo de construcción del país, ampliamente dependiente de los mercados públicos y allegado al jefe de Estado y sobre todo de su hermano y consejero de Said Buteflika.

La autoridad de la aviación civil también prohibió cualquier movimiento de aviones privados que pertenezcan a argelinos en los aeropuertos del país, para según algunos medios de prensa argelinos, impedir que algunas personalidades que pueden ser investigadas, huyan del territorio.

Varios medios de prensa también mencionan listas de personalidades a las que se les ha prohibido salir del territorio, pero cuya existencia fue desmentida por otros órganos de prensa.

AFP

Boletines de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.