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África

Francia y los países del G5 Sahel cierran filas contra el terrorismo islamista

Conferencia de prensa durante la cumbre de Pau, el 13 de enero de 2020.
Conferencia de prensa durante la cumbre de Pau, el 13 de enero de 2020. Guillaume Horcajuelo/Pool via REUTERS

Reunidos en Pau (sudoeste de Francia) los presidentes de Francia, Níger, Chad, Mauritania, Burkina Faso y Malí acordaron reforzar el dispositivo militar para luchar contra el yihadismo en la región de Sahel. París obtuvo una clarificación de la posición de los países africanos sobre la voluntad de mantener las tropas francesas en suelo africano.

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Los presidentes de Francia, Níger, Chad, Mauritania, Burkina Faso y Malí se reunieron durante tres horas el lunes en Pau para discutir sobre la situación en la región de Sahel.

El jefe de Estado francés Emmanuel Macron anunció al término del encuentro que enviará 220 militares adicionales para sumarse las tropas de la operación Barkhane, que ya cuenta con 4.500 hombres.

París obtuvo en esta reunión una clarificación de la posición de los países africanos en un momento donde responsables políticos y la opinión pública cuestiona la presencia militar francesa en la región.

Los presidentes del G5 Sahel, invitado por Macron, "expresaron el deseo de continuar el compromiso militar de Francia en Sahel", en una declaración común.

Por otra parte, expresaron su deseo de seguir contando con el "apoyo crucial" de Estados Unidos, que busca reducir su presencia militar en la región.

"Espero poder convencer al presidente Trump de que la lucha contra el terrorismo se desarrolla también en esta región", declaró Macron, advirtiendo sobre el riesgo de la "proliferación del terrorismo".

Clarificación del papel de Francia

El presidente francés había abogado por que sus homólogos de Malí, Burkina Faso, Níger, Mauritania y Chad aprovecharan la ocasión para expresar públicamente si deseaban o no en sus países la presencia militar de Francia, que es la mayor contribución extranjera a la lucha contra los yihadistas africanos alineados con Al Qaeda y el grupo Estado Islámico.

En su visita a la región el mes pasado, el presidente francés se quejó de la falta de una "condena política clara de los sentimientos antifranceses" en esos países.

Macron denunció este lunes enérgicamente los discursos "indignos" que alimentan a las críticas antifrancesas en el Sahel, que según él sirven a los "grupos terroristas" y a "potencias extranjeras" que tienen una "agenda mercenaria".

Los combatientes yihadistas han intensificado su campaña contra objetivos militares y civiles, y a principios de este mes el jefe de la ONU, Antonio Guterres, advirtió que "los grupos terroristas están ganando terreno".

El viernes, cientos de personas protestaron en la capital de Malí, Bamako, contra la presencia de tropas francesas.

A pesar de la presencia francesa y de una fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU de 13.000 efectivos denominada MINUSMA en Malí, el conflicto que estalló en el norte de ese país en 2012 se ha extendido desde entonces a sus vecinos, especialmente a Burkina Faso y Níger.

Esta cumbre, que debía celebrarse en diciembre, fue pospuesta después de que un ataque yihadista se cobrara la vida de 71 soldados nigerianos.

Y el jueves pasado otro ataque yihadistas mató a 89 soldados nigerianos.

Francia también aprovechó la ocasión para reiterar su llamamiento a otras naciones occidentales para que ayuden a intensificar la lucha.

Francia está poniendo en pie una operación, bautizada "Tacouba", que reunirá a fuerzas especiales de una decena de países.

El año pasado, solo se entregaron 300 de los 400 millones de dólares prometidos por la comunidad internacional en efectivo y apoyo material al Sahel, según la presidencia francesa.

Con AFP

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