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CORONAVIRUS

El virus de la discordia entre Estados Unidos y China

Recortes de cartón, mostrando imágenes del presidente de EE.UU. Donald Trump y del presidente chino Xi Jinping con mascarillas, cerca de una tienda de regalos en Moscú, el 23 de marzo de 2020.
Recortes de cartón, mostrando imágenes del presidente de EE.UU. Donald Trump y del presidente chino Xi Jinping con mascarillas, cerca de una tienda de regalos en Moscú, el 23 de marzo de 2020. REUTERS - Evgenia Novozhenina

La tregua en la guerra comercial duró poco. En lugar de cerrar filas para hacer frente a la pandemia, Estados Unidos y China se están librando una batalla retórica: Donald Trump señala con el dedo al "virus chino", mientras Pekín lo acusa de racismo y hace circular rumores de que el Ejército de EE.UU. habría propagado el virus.

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Esta controversia sobre el origen del coronavirus y cómo combatirlo pone de manifiesto la rivalidad y las relaciones tensas entre las dos superpotencias. Todo parece ser una oportunidad para ganar puntos, en esta lucha por la influencia entre Estados Unidos y China. Incluso el coronavirus.

"Ya sea Pekín o Washington, ambos están tratando de utilizar esta crisis para fortalecer su posición", estima Antoine Bondaz, investigador de la Fundación para la Investigación Estratégica y profesor en Sciences Po. Según él, "China está tratando de minimizar sus errores y mejorar su imagen, y a medida que la crisis se profundiza en Estados Unidos y parece estabilizarse en China, China busca aprovecharse de ella".

Diplomacia del coronavirus

El presidente chino Xi Jinping, después de haber perdido un tiempo valioso para frenar la epidemia antes de que se extendiera más allá de las fronteras del país, hoy glorifica su relativa victoria. La propaganda estatal instala una verdadera diplomacia del coronavirus. Máscaras, medicamentos y material sanitario son enviados a donde faltan, como a Italia, Irán, Serbia y Siria, por no mencionar muchos países africanos.

Por otro lado, el presidente estadounidense Donald Trump, al señalar con el dedo la falta de transparencia de China, pretende desviar la atención de su propio manejo calamitoso de la crisis, a pocos meses de las elecciones.

¿Una nueva Guerra Fría en el horizonte?

¿El virus empujará a las dos superpotencias hacia una nueva Guerra Fría? Los expertos advierten: si llegara a pasar, será una guerra fría mucho más grande que la que enfrentó a Estados Unidos y la Unión Soviética.

"Estas potencias rivalizan en todos los campos, militar, tecnológico e incluso político, en la medida en que China promueve su sistema de gobierno ante el Occidente", dice Alain Frachon, autor del libro China contra América - El duelo del siglo. Para él, "la rivalidad es total y tiene lugar en un marco muy particular". Mientras que la Unión Soviética y Estados Unidos casi no tenían relaciones, China y Estados Unidos son interdependientes.

¿Quién ganará en la carrera de las vacunas? ¿Quién será el primero en salir del agua después de la caída de las bolsas? Quien gane la competición dominará a su oponente.

"Estamos en una lucha por el liderazgo"

Barthélémy Courmont, profesor de la Universidad Católica de Lille, habla de una "soft war", una "guerra blanda" entre una China sin complejos y unos Estados Unidos en decadencia: "No estamos en absoluto en una conflictividad comparable a la que experimentamos durante la Guerra Fría, sino en una retórica, a veces muy agresiva, en la que sistemáticamente aprovechamos cada crisis para tratar de ganar ventaja sobre el otro", explica.

Con esta crisis sanitaria sin precedentes, analiza Courmont, "estamos en una lucha por el liderazgo, ni más ni menos, y en una batalla de imagen a nivel internacional".

El éxito chino "en trampantojo"

Una batalla de imagen que también enfrenta a dos sistemas de gobierno: las democracias occidentales y los regímenes autoritarios como el de China. La prensa estatal china alaba repetidamente los méritos de la "manera china" que habría derrotado al virus gracias al control absoluto de la población.

En estos tiempos de cuarentena y medidas drásticas, voces se levantan en el Occidente para decir lo indefensas que las democracias liberales ante una pandemia. Sin embargo, el éxito chino es un "éxito en trampantojo", según el investigador Antoine Bondaz: "Por supuesto que países que no son regímenes autoritarios, como Corea del Sur y Taiwán, son capaces de controlar la epidemia. Por lo tanto, debemos hacer todo lo posible para evitar caer en una visión binaria que consistiría en decir ‘los regímenes autoritarios triunfan donde las democracias fracasan’".

Hoy en día, en medio de una crisis sanitaria mundial, no se vislumbra ninguna unión sagrada contra la amenaza común. Pekín y Washington parecen muy ocupados en reescribir la historia a su favor. El virus es sólo otra fuente de tensión, una tensión que sobrevivirá a la pandemia.

Con información de Heike Schmidt

 

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