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Colombia/Venezuela

Chávez prometió a las FARC US$300 millones, según informe británico

Raúl Reyes, en el centro de la imagen, fotografiado en enero de 2002.
Raúl Reyes, en el centro de la imagen, fotografiado en enero de 2002. Foto: AFP

El análisis de la computadora de Raúl Reyes, ex número 2 de la guerrilla colombiana, revela la estrecha y ambigua colaboración del presidente de Venezuela con las FARC, estima el informe publicado por el Instituto de Estudios Estratégicos. Caracas denunció “una agresiva campaña de propaganda”. El “think tank” inglés añade que el Rafael Correa recibió “400 mil” dólares del grupo insurgente para su campaña electoral, lo que fue desmentido tajantemente por el mandatario ecuatoriano.

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El Instituto de Estudios Estratégicos (IISS) basado en Londres publicó el martes un

libro de 240 páginas acompañado por un CD en el que analiza miles de documentos informáticos hallados en las tres computadoras, dos discos duros y tres lápices USB encontrados en el campamento ecuatoriano de las FARC donde Raúl Reyes fue abatido el 1 de marzo 2008 en un bombardeo de las fuerzas colombianas. INTERPOL confirmó entonces la autenticidad del material informático hallado y descartó que hubiese sido manipulado, mientras el Gobierno de Venezuela asegura que los archivos son una invención. 

Uno de los primeros datos que se desprende del estudio titulado "Los documentos de las FARC: Venezuela, Ecuador y el archivo secreto de 'Raúl Reyes” es que el presidente venezolano Hugo Chávez prometió en 2007 una ayuda de "300 millones de dólares" que no se concretó a las FARC, a las que brindó finalmente "algunas transferencias más pequeñas de dinero, armas y municiones".

 
Según el libro, citado por The New York Times, el Gobierno de Venezuela veía en las FARC “un aliado que podía mantener las fuerzas de Estados Unidos y los militares colombianos atorados en la contrainsurgencia, ayudando a reducir las amenazas percibidas contra Venezuela”.

La decisión de Chávez habría llegado tras el fallido golpe de Estado de 2002, que estuvo a punto de derribarlo. Entonces, el mandatario venezolano diseñó una estrategia para contrarrestar un nuevo intento o una invasión estadounidense, lo cual dio un nuevo papel a la guerrilla colombiana.

En este marco, el Gobierno de Venezuela pidió a las FARC entrenar a células cercanas al oficialismo para asesinar a opositores políticos a Chávez, indica IISS, aunque agrega que no hay pruebas de que el mandatario estuviera al tanto.  

“Las FARC discutieron en 2006 uno de estos pedidos efectuado por el asesor Alí Rodríguez Araque [actual ministro de Energía Eléctrica]. Según el archivo, el asesor Julio Chirino pidió a las FARC matar a Henry López Sisco, quien dirigió el Disip [nombre del ex servicio de inteligencia venezolano] durante la masacre en 1986 de hombres desarmados del grupo subversivo”, apunta el Times.

El libro dice que no hay indicios de que las FARC aceptaran el pedido antes de que López Sisco se asilara, en 2006, en Costa Rica. El informe tampoco revela el nombre del otro presunto objetivo.

Otra grave acusación relativa a la actividad de las FARC en Venezuela es que el Disip (hoy llamado Servicio Bolivariano de Inteligencia) “tuvo la intención de reclutar a las FARC para el entrenamiento de fuerzas de seguridad y llevar acabo ataques terroristas, incluyendo bombas, en Caracas en 2002 y 2003”, señala el Times.

Aunque el informe pone de manifiesto una complicidad entre el Gobierno de Hugo Chávez y las FARC, también subraya que el grupo guerrillero juzgaba a las autoridades venezolanas inescrupulosas y engañosas. Uno de los ejemplos es, según el IISS, la historia de una traición.

De acuerdo con el análisis del Instituto, en noviembre de 2002, antes de una reunión entre el entonces presidente colombiano Álvaro Uribe y Chávez, las FARC pidieron al Ejército venezolano permiso para transportar uniformes en una mula a través de territorio venezolano. Las FARC obtuvieron la luz verde, pero el Ejército de Venezuela les tendió una emboscada, detuvo a ocho guerrilleros y los entregó a Colombia, una operación anunciada personalmente por Chávez a Uribe.

Venezuela denuncia una “campaña de propaganda”

La embajada de Venezuela en el Reino Unido rechazó el informe, y denunció una posible "campaña agresiva de propaganda" en contra de su país justo cuando las relaciones con Colombia alcanzaron "un nivel estable de cooperación y de diálogo amistoso".

En tanto, la canciller colombiana María Angela Holguín, interrogada al respecto por una radio, evitó comentar.

Mientras las promesas incumplidas de dinero minaron las relaciones entre Chávez y las FARC, según el informe, la guerrilla sí cumplió con el presidente ecuatoriano Rafael Correa.

En el caso de Ecuador, que también restableció recientemente sus relaciones con Colombia rotas tras el bombardeo, los archivos y otras fuentes "sugieren que Correa solicitó personalmente y aceptó fondos ilegales de las FARC en su primera campaña electoral en 2006", "aproximadamente 400.000 dólares" (100.000 directamente de las FARC y 300.000 de aliados).

 
Sin embargo, las FARC nunca tuvieron un "respaldo estatal comparable" en Ecuador al de Venezuela. Y, según el IISS, Quito y la guerrilla no han reanudado hasta ahora sus relaciones rotas desde la muerte de Raúl Reyes.

El presidente ecuatoriano negó tajantemente este miércoles haber recibido fondos de la guerrilla colombiana. "En mi vida he conocido a alguien de las FARC. Jamás hubiera aceptado 20 centavos de una organización de esa naturaleza", dijo Correa, citado por el periódico electrónico de la presidencia ecuatoriana.

"Si alguien a nombre de la campaña de Rafael Correa pidió plata, entonces
las FARC fueron estafadas", añadió.

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