Saltar al contenido principal
VENEZUELA - DIVISAS

El gobierno de Maduro flexibiliza una parte del mercado de cambio

Los venezolanos podrán comprar hasta 300 dólares por día en casas de cambio  a un precio fijado por el mercado.
Los venezolanos podrán comprar hasta 300 dólares por día en casas de cambio a un precio fijado por el mercado. REUTERS/Jorge Silva

Ante la reducción de sus entradas en dólares por la caída del precio del petróleo, Venezuela anunció la liberalización parcial de su mercado de cambio. Una medida que según los analistas, tendrá una incidencia limitada sobre la crisis éconómica que vive el país, pues se mantienen dos otros sistemas de cambio oficiales para la gran mayoría de los bienes.

Anuncios

En Venezuela, existe desde hace 12 años un control del cambio por parte de las autoridades. En un principio buscaba evitar la fuga de capitales y de acuerdo al gobierno, protege al pueblo venezolano. Sus detractores en cambio consideran que esta situación causa distorsiones y favorece la corrupción, la reventa de productos y la escasez.

Concretamente, con el anuncio de este martes por parte del presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, y del ministro de Finanzas, Rodolfo Marco Torres, coexistirán tres sistemas legales de cambio además del mercado negro de divisas.

Primero, para la importación de productos básicos (alimentos, medicamentos) - que según las autoridades venezolanas corresponde al 70 % de las divisas en el país, se mantendrá el actual cambio de 6,3 bolívares por dólar.
Segundo, para quienes importan bienes no prioritarios y para los viajeros (esto correspondería a 20-25% de las divisas), seguirá vigente la tasa de cambio que se fija de acuerdo al mercado de subastas. Iniciará en 12 bolívares por dólar y fluctuará bajo el control del gobierno.

El nuevo "Sistema Marginal de Divisas" funcionará libremente

La novedad es que a estos dos cambios oficiales, se agrega, con un decreto de este miércoles, el "Sistema Marginal de Divisas" (Simadi), según informó el ministerio de Finanzas. Significa que los venezolanos podrán comprar y vender divisas extranjeras a través de bancos y casas de cambio (3.792 sucursales en todo el país) a un precio que fluctuará de acuerdo a la oferta y la demanda. Esta nuevo sistema de cambio fijado por el mercado concerniría a entre un 5 y un 10% de las divisas que circulan.
El gobierno aún no ha informado sobre el precio del cambio en el nuevo Simadi pero los expertos estiman que podría colocarse entre 125 y 140 bolívares por dólar.

Muchos interpretan esta flexibilización parcial del mercado de cambio como una legalización del actual mercado negro donde el dólar se transa libremente y donde ha alcanzado un valor hasta por 30 veces mayor a la del dólar oficial. 180 bolivares por dólar por ejemplo en los últimos meses.

Sin embargo, la liberación de la tasa de cambio no será total pues, según indicó el ministro de Finanzas venezolano, habrá un tope de 300 dólares diarios para la compra en casa de cambio mientras que en la venta no habrá límites.

Una medida cuestionada por su impacto sobre la inflación

Con este nuevo sistema de cambio, el gobierno de Nicolas Maduro busca aliviar el deficit fiscal de alrededor del 20% del PIB que se ha agravado con el desplome de los precios del petróleo y en un contexto de severa recesión, inflación y escasez de productos. Recordemos que el estado venezolano es uno de los actores sino el actor que más dolares tiene en el país pues es el único exportador de petróleo.

Pero ¿la medida no favorecerá un aumento de la inflación que ya alcanzó un 60% en 2014?

Escuche la reacción de José Toro Hardy, economista venezolano y antiguo director de la estatal Petróleo de Venezuela (PDVSA)

El presidente del Banco Central, Nelson Merentes, asegura que esta medida permitirá que la inflación y el dólar libre se fijen por el mercado y ya no por factores externos a la economía como parte de lo que llama el gobierno chavista "una guerra económica contra Venezuela". Mzerentes defiende además el sistema de control de cambio para los productos básicos como una forma de luchar contra el hambre y la pobreza en el país.

Pero otros consideran que el control cambiario es responsable de la inflación, la escasez y la recesión que agobian a Venezuela. Y muchos analistan opinan que esta médida, que interpretan como una devaluación oculta del bolívar, será insuficiente para responder a la crisis.

Boletines de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.