Saltar al contenido principal
Grandes Reportajes de RFI

Cuba-Estados Unidos, expectativas ante una era de cambios

Audio 18:18
Un hombre despliega un afiche de bienvenida a Estados Unidos frente a la sede de Intereses estadounidenses, La Habana, 20 de julio de 2015.
Un hombre despliega un afiche de bienvenida a Estados Unidos frente a la sede de Intereses estadounidenses, La Habana, 20 de julio de 2015. REUTERS

Numerosos turistas han viajado a Cuba para ver de cerca, en la práctica, las repercusiones en el país del reinicio de las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana. Más de un visitante ha confesado que su motivación ha sido observar a un país detenido en los años cincuenta antes de que cambie, antes de que "pierda su atenticidad", como afirmó una viajera francesa.

Anuncios

La perspectiva cubana

Por supuesto, los habitantes de la isla ven las cosas de otra manera. Hablan de la necesidad y de la urgencia del cambio, aun cuando saben que será una evolución "por pasos". Si bien hay quien diga que la revolución "ha hecho mucho bien", se reconoce  al mismo tiempo que "faltan muchas cosas", una situación atribuida al "bloqueo".

Aunque el embargo norteamericano no está contemplado en la agenda inmediata de las negociaciones, su fin es previsible. Y Cuba deberá estar preparada. Así lo piensan diversos expertos. Ricardo Torres, del Centro de Estudios de la Economía Cubana (Universidad de La Habana) opina que de esta manera se abrirían "perspectivas muy interesantes para el desarrollo de Cuba" y se emprendería la integración del país a la economía mundial.

Torres aboga por intercambios plurales, no solo con "los Estados Unidos o la Unión Europea, o China". Subrayó que en este momento se analiza mucho el impacto positivo del fin del embargo, pero no hay que perder de vista que "es un desafío extraordinario; habrá efectos colaterales y habrá que manejarlos".

Sin embargo, la decisión relativa al asunto está también en manos del Congreso de Estados Unidos, hasta ahora reticente a la idea de acabar con el embargo de manera definitiva.

No obstante, el gobierno cubano ha iniciado una serie de reformas económicas internas. Cuestión de estar preparados para el gran salto al futuro. Asímismo, las inversiones extranjeras han registrado un incremento considerable y el número de turistas ha aumentado en un 15%. Se constata también un boom relativo en el negocio inmobiliario, aunque "todavía hay más oferta que demanda". Esta situación cambiará radicalmente cuando se abra el mercado inmobiliario a los extranjeros.

Para muchos cubanos la transformación económica del país significará una aperura política, una implicación de los cambios que ven con buenos ojos: "somos un país socialista y hay muchas cosas que no nos permiten hacer y en el capitalismo todo es permitido; aquí no, tenemos muchas cosas restringidas", explica un habanero a RFI.

Pese a que Estados Unidos borró a Cuba de la lista de países terroristas y de que ha abordado el tema de los derechos humanos, en La Habana aún no ha habido eco a esta posición.  Por ejemplo, un militante de las libertades fundamentales fue detenido por referirse en público al reinicio de las relaciones entre los dos países. Incluso se desconfía del gobierno cubano en la aplicación de las resoluciones adoptadas en las negociaciones en este terreno.

La oposición se queja de haber sido apartada de las conversaciones. Para Manolo Cuesta Murría, portavoz del partido Arco Progresista, es "inevitable, sobre todo un país pequeño como Cuba, del hemisferio occidental, que se abra al proceso de la economía global y que eso no vaya a tener un impacto en la vida social, en la vida política".

Entre las interrogantes del momento se cuenta la del papel en el porvenir de Cuba de los Castro, que podrían perder su papel protagónico.

 

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.