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Argentina

Familiares de desaparecidos expresan satisfacción por condena histórica

Veredicto en el juicio por los crímines de la dictadura argentina. Entre los condenados, "El tigre Acosta" y Alfredo Astiz,  apodado "El ángel rubio de la muerte", el 29 de noviembre de 2017.
Veredicto en el juicio por los crímines de la dictadura argentina. Entre los condenados, "El tigre Acosta" y Alfredo Astiz, apodado "El ángel rubio de la muerte", el 29 de noviembre de 2017. REUTERS/Marcos Brindicci

Medio centenar de exmilitares fueron condenados en un megajuicio por los llamados “vuelos de la muerte” y otros crímenes de centro de tortura de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura argentina.

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Con Juan Buchet, corresponsal de RFI en Buenos Aires

Un total de 48 exmilitares fueron condenados este miércoles por un tribunal argentino, entre ellos 29 a prisión perpetua, en un megajuicio por “vuelos de la muerte” y otros crímenes en el centro de torturas ESMA durante la dictadura argentina (1976-83).

Además de las 29 sentencias a prisión perpetua, otros 19 recibieron condenas de entre 8 y 25 años de cárcel. Hubo seis absoluciones.

Los exmarinos Alfredo Astiz (67), Jorge Acosta (76) y Ricardo Cavallo (66) fueron condenados a cárcel de por vida en el mayor juicio por crímenes de lesa humanidad en Argentina, que tuvo a 54 personas en el banquillo de los acusados y ventiló 789 hechos.

Entre otros crímenes, Astiz, llamado "el ángel rubio de la muerte", y Acosta fueron acusados por la desaparición en 1977 de la ciudadana sueca Dagmar Hagelin, quien tenía 17 años.

Los tres exmarinos ya cumplen prisión perpetua por juicios anteriores sobre los crímenes perpetrados en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el más emblemático centro de detención de la dictadura por donde pasaron 5.000 prisioneros y donde dieron a luz decenas de mujeres en cautiverio.

Paula Donadio, hija de una sobreviviente de la ESMA perdió cuatro tíos en ese centro de detención. Después del veredicto, señalaba la importancia del juicio. “Este es juicio importantísimo. Se pudo ver todo lo que era la sistematicidad, de los secuestros, y las desapariciones. Es la primera vez que se juzgan los vuelos de la muerte. Ese fue uno de los mecanismos que utilizaron los represores para deshacerse de los cuerpos de los detenidos-desaparecidos”, dijo a RFI.

Dora Loria piensa en su prima, desparecida en un “vuelo de la muerte” y saluda de la decisión de los jueces. “Justicia, justica en serio: perpetua. Mi única prima, única hija de mis tíos fue detenida-desaparecida en la ESMA y eliminada en un vuelo de la muerte a los 18 años”, subraya.

Se hizo justicia, pero los imputados, como en los anteriores juicios de la dictadura, respetaron el pacto de silencio que parecen tener los ex militares. No dieron ninguna información que permita localizar los cuerpos de los desaparecidos.

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