Saltar al contenido principal

Los diez minutos de Stacey Abrams para plantarle cara a Trump

Stacey Abrams en Los Angeles, EEUU, el 29 de enero de 2019.
Stacey Abrams en Los Angeles, EEUU, el 29 de enero de 2019. Foto: AFP

Stacey Abrams fue una de las grandes figuras del partido Demócrata en las últimas elecciones. Esta afroamericana de 45 años, actualmente sin cargo político electo, representa al ala más progresista del partido y ha sido elegida para dar la réplica al discurso sobre el Estado de la Unión del presidente estadounidense, Donald Trump.

Anuncios

Cuando Stacey Abrams ganó la primaria para las elecciones a gobernador de Georgia en noviembre pasado, dio la sorpresa: nunca antes en este estado sureño, ex miembro de la Confederación, una mujer afroamericana había estado en semejante carrera electoral. La hasta entonces líder de la minoría demócrata en el congreso estatal llevó a cabo una campaña ambiciosa, proponiendo legislación progresista en materia de armas de fuego y de aborto. Ideas que la catapultaron a las primeras planas de los diarios nacionales y la van a permitir ahora dar la réplica a Donald Trump.

La elección a gobernador la perdió por apenas 55.000 votos frente al muy conservador candidato del Partido Republicano, Brian Kemp. Abrams no quiso en un primer momento conceder su derrota, y cuando finalmente lo hizo, fue para apuntar al presunto conflicto de intereses de su rival, dado que Kemp había sido el responsable de organizar los comicios a nivel estatal. Además, Abrams lanzó un comité de acción política para cambiar la manera en que son organizadas las elecciones en Georgia.

Hija del sur

La segunda de seis hermanos, con dos padres que son pastores metodistas, Abrams nació en Wisconsin en 1973 pero se crió en el sur de Estados Unidos, primero en Mississippi y después en Georgia. Graduada en derecho por la Universidad de Yale, se convirtió en una exitosa abogada fiscalista, con una doble vida: la de autora de éxito de novela rosa. Ocho obras publicadas bajo el pseudónimo de Selena Montgomery.

Abrams fue muy atacada durante la campaña a gobernador por su deuda de más de 50.000 dólares con el fisco estadounidense. Ella siempre ha defendido que tuvo que ayudar financieramente a su familia: su hermano menor es drogadicto, sus padres son damnificados del huracán Katrina de 2014, su padre ha tenido cáncer de próstata y su bisabuela quedó casi inválida. Unos problemas que habrían sido menos costosos si existiera un seguro médico universal, según defiende la propia Abrams.

La ampliación del ‘Medicaid’ a toda la población ha sido uno de los principales caballos de batalla de la exlegisladora estatal. Una medida que antes era más que marginal en el Partido Demócrata, pero que se está haciendo un hueco en la agenda política, con la candidatura presidencial de Bernie Sanders en 2016 y la ascensión de nuevas figuras, más progresistas, miembros de minorías tradicionalmente olvidadas por la clase dirigente.

Al escoger a Abrams para dar el discurso de réplica a Trump, la dirigencia del partido Demócrata lanza un mensaje a esas minorías, que le permitieron recuperar el control del Congreso federal. Al anunciar su selección, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi dijo que el "mensaje de valentía, perseverancia y esperanza de Abrams revitalizó nuestra nación y nuestra política".

Los diez minutos que tendrá para responder a la probable hora de discurso de Trump, Abrams dice que va a utlizarlos para transmitir un mensaje de prosperidad y de igualdad, para recordar que “todos en esta nación tienen voz y tienen derecho a ser escuchados”.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.