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Noticias de América

Inicio de demandas en EE.UU. por expropiaciones en Cuba

Audio 04:41
Un crucero en La Habana, agosto de 2018.
Un crucero en La Habana, agosto de 2018. REUTERS/Alexandre Meneghini

Desde el jueves, exiliados cubanos en Estados Unidos o empresas de este país pueden demandar a las compañías que han lucrado gracias a la expropiación de bienes durante la revolución cubana.

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Hasta ahora, el Título III de la ley estadounidense Helms-Burton había sido sistemáticamente suspendido desde su adopción por todos los presidentes estadounidenses para no causar fricciones con sus aliados.

Pero Donald Trump ha decidido activarla para todas las compañías que obtuvieron beneficios gracias a las sociedades nacionalizadas después de 1959. La entrada plena en vigor de esta ley amenaza particularmente los intereses de la Unión Europea.

La jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini denunció que “la aplicación extraterritorial de medidas restrictivas unilaterales contraviene el Derecho internacional y recurrirá a todas las medidas adecuadas”.

Según José Ignacio Salafranca, eurodiputado español del Grupo del Partido Popular Europeo, “nosotros lógicamente desde el ámbito de la Unión Europea vamos a defender los intereses de nuestras empresas, y es muy posible que se vuelva a reintroducir la reclamación que se puso ante la Organización Mundial del Comercio en relación con este asunto que fue suspendida durante la administración del presidente Clinton”.

Con el primer minuto del jueves una primera demanda, de las cientos de querellas anunciadas, ha sido interpuesta. Apunta a la empresa de cruceros Carnival, con sede en Florida. Los demandantes, Javier García Bengochea y Mickael Behn, reclaman por la expropiación y usufructo de los puertos de Santiago de Cuba y de La Habana, aduciendo que pertenecían a sus familias.

Desde el punto de vista de los demandantes, la protesta de la Unión Europea es indefendible. “Para mí es indefensible que la Unión Europea esté abogando a capa y a espada por el derecho sagrado de unas cuantas empresas inescrupulosas para hacer en Cuba lo que está estrictamente prohibido hacer en Europa”, denuncia Nicolás Gutiérrez, asesor jurídico de los demandantes y presidente de la Asociación Nacional de Hacendados de Cuba en Miami, una de las entidades que más bregó por la aplicación total de la ley Helms-Burton.

Ahora, ¿qué va a pasar, qué alcance tendrá realmente la medida y cuál es su verdadero objetivo? Arturo López Levy, profesor del Gustavus Adolphus College Minnesota y especialista en relaciones internacionales, explica que “el tema es cuán amplio o restringido se aplica la ley. Por ejemplo la ley dice que hay ciertas propiedades que tienen que ir con el manejo de transacciones económicas y viajes que están autorizados entre Estados Unidos y Cuba. (…) Lo normal es que las cortes norteamericanas y el gobierno digan que esas son propiedades esenciales a las transacciones autorizadas entre los dos países. Pero Estados Unidos está entrando en un calendario electoral y muchas cosas son muy flexibles, y la administración ya se ha saltado la barra a la hora de aplicar una política que no está dirigida a Cuba sino que está dirigida a jugar un papel en atraer a electores en el sur de la Florida”.

Antes de ver qué ocurre en los tribunales norteamericanos e internacionales, habrá que ver el impacto en las empresas que se lo pensarán dos veces antes de invertir en Cuba, sabiendo que pueden terminar sancionadas por Estados Unidos, un mercado que no pueden darse el lujo de evitar.

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