Saltar al contenido principal
Francia

¿Quién es el francés Jean-Luc Brunel, sospechoso de haber "entregado chicas" a Jeffrey Epstein?

Protesta anti Epstein delante de la Corte Federal en Nueva York, el pasado 8 de julio de 2019.
Protesta anti Epstein delante de la Corte Federal en Nueva York, el pasado 8 de julio de 2019. Stephanie Keith/Getty Images/AFP

Jean-Luc Brunel, que dirigió durante años una agencia de modelos, es acusado de violación por varias mujeres. Habría sido un engranaje esencial en el sistema establecido por Jeffrey Epstein, actuando como "proveedor" de adolescentes al millonario estadounidense.

Anuncios

Mientras el FBI continúa su investigación sobre Jeffrey Epstein, el millonario estadounidense acusado de abuso sexual y violación de menores que murió el pasado sábado en su celda en la ciudad de Nueva York, Francia se interesa por sus conexiones en el país, con el que estaba muy ligado.

Entre sus relaciones resaltan dos nombres. El primero es el de Ghislaine Maxwell, una mundana franco-británica que fue la amante de Epstein. El segundo, el de Jean-Luc Brunel, que creó las agencia de modelos Karins Models y MC2, y habría actuado como un verdadero "proveedor de chicas" para su amigo.

Viejas acusaciones

Jean-Luc Brunel, que tiene ahora más de 70 años, fue un dandi conocido en el ámbito de los negocios por su gusto por las fiestas y los autos de lujo. Y el que parece en estas semanas haber desaparecido de la faz de la Tierra, sin dirección ni presencia en las redes sociales, enfrenta varias acusaciones.

Las primeras acusaciones se remontan a los años 80. En 1988, según comprobó el medio digital Mediapart, un reportaje difundido en el canal CBS daba la palabra a dos modelos estadounidenses en París, que recordaban haber sido drogadas. En el programa, una afirma haberse despertado en la cama de Brunel y estar segura de haber sido violada. La otra, que logró escapar, vio su carrera truncada tras la agresión. Brunel negó los hechos.

En 2015, Virginia Roberts Giuffre, quien afirma haber sido la esclava sexual de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell durante cuatro años a partir de sus 15 años, ya acusaba a Jean-Luc Brunel de ser "uno de los principales proveedores de chicas" de Epstein. Según ella, "él dirigía una agencia de modelos y tenía un arreglo con las autoridades estadounidenses para obtener pasaportes y otros documentos de viaje para chicas jóvenes, que tenían entre 12 y 14 años. Luego las llevaba a Estados Unidos con fines sexuales y las entregaba a sus amigos, incluido Epstein". "Yo pienso que Jean-Luc Brunel las traía de Europa del Este", añade Roberts Giuffre, y les "ofrecía un trabajo como modelo".

A las que se suman las historias de las modelos Zoë Brock y Thysia Huisman

La neozelandesa Zoë Brock, entrevistada por el diario Libération, llega a París con 17 años en 1991. Para que su madre no se preocupe, Karins Models propone alojarla en al apartamento de su director, Jean-Luc Brunel. Ausente durante las primeras semanas, Brunel no pierde tiempo a su vuelta, recuerda la mujer: "Apenas volvió, me invitó a su habitación y me dijo: ‘Sabes, Zoë, un día tendremos que tener sexo. Luego sacó un plato con cocaína". Aterrorizada, la joven aceptó la droga, y se quedó una semana más en el apartamento: "Hacía todo lo posible para evitarlo. Cuando entendió que no iba a ceder, me mudaron en un apartamento chiquito, cerca de Pigalle, con otras cinco modelos". Después de unos meses sin trabajo, volvió a Australia.

El mismo año, Brunel trae a París a la holandesa Thysia Huisman, de 18 años. "Apenas lo conocí, tuve una mala intuición. Era demasiado seductor, insistía demasiado. Pero era una oportunidad increíble e, ingenuamente, pensé que podía protegerme", cuenta la mujer. Hasta que una noche, "me dio un vaso, lo tomé y rápidamente todo se volvió borroso, me sentí mareada". Después, recuerda, "me llevó a su habitación y desgarró mi ropa", y luego más nada. Cuando se despertó, agarró sus cosas y se fue directamente a la estación de trenes para dejar París.

En el libro Model, publicado en 1995, el periodista estadounidense Michael Gross le daba la palabra a Jérôme Bonnouvrier, ex fundador de la agencia DNA Models, quien afirmaba: "Jean-Luc es considerado como un peligro. Le gustan las drogas y la violación silenciosa". Después de sus años en París, Jean-Luc Brunel se instala en Estados Unidos y deja Karin Models a principios de los años 2000.

Vínculos entre los dos hombres

Según Virginia Roberts Giuffre, "el único vínculo de amistad parecía ser que Brunel podía conseguir decenas de chicas menores de edad y alimentar así el gran apetito de Epstein y Maxwell. Jeffrey Epstein me dijo que había tenido sexo con más de mil chicas de Brunel".

Los lazos profesionales y personales entre Brunel y Epstein están bien documentados. En 2015, Gawker publicó la agenda de direcciones del millonario, en la que figuraban Jean-Luc Brunel y su agencia parisina Karins Models con una docena de números de teléfono. Y cuando Brunel creó la agencia MC2 en Florida, en 2005, Jeffrey Epstein le concedió una "carta de crédito", según un documento legal publicado por Vice.

En su declaración de 2010, la ex contadora de MC2, Maritza Vásquez, dijo que Epstein y Brunel conseguían visas para traer a niñas menores de edad a Estados Unidos a través de la agencia. Según ella, las niñas estaban alojadas "en diferentes apartamentos pertenecientes a Epstein". Una investigación de Business Insider reveló que muchas se alojaban en un edificio de Manhattan que contaba con una mayoría de apartamentos propiedades del hermano de Jeffrey, Mark.

Cuando Epstein se declaró culpable de solicitar a prostitutas menores de edad y cumplió en 2008 una condena de 13 meses de prisión en Florida, Jean-Luc Brunel lo visitó en la cárcel 67 veces, según los registros consultados por The Guardian.

¿Hacia una investigación en Francia?

La relación entre los dos hombres se deterioró más tarde. En 2015, Brunel intentó presentar una denuncia contra Epstein en Florida, alegando que la mala publicidad debida a su relación con el millonario le había hecho perder contratos. Denuncia que fue rechazada en 2019 en apelación por una razón técnica.

Más allá de Brunel, Jeffrey Epstein tenía muchos vínculos con Francia. En particular, tenía una casa en el distrito 16 de París. El pasado mes de junio, pasó tres semanas en la capital francesa antes de que el FBI lo detuviera a su vuelta. Su agenda contenía además decenas de contactos franceses, y la sección "masaje París" tenía una veintena de nombres de mujeres.

En este contexto, los secretarios de Estado Marlène Schiappa (Igualdad de género) y Adrien Taquet (Protección de la infancia) pidieron el lunes que se abriera una investigación para esclarecer sus vínculos con Francia, y la asociación Innocence en Danger (inocencia en peligro) hizo lo mismo ante la Fiscalía.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.