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Argentina

Argentina pide más tiempo para pagar su deuda con acreedores privados y con el FMI

El ministro de Hacienda argentino, Hernán Lacunza, durante su conferencia de prensa en Buenos Aires, el 28 de agosto de 2019.
El ministro de Hacienda argentino, Hernán Lacunza, durante su conferencia de prensa en Buenos Aires, el 28 de agosto de 2019. AFP Photos/Ronaldo Schemidt

El gobierno argentino anunció este miércoles, después de una nueva corrida cambiaria, un reescalonamiento de los pagos de deuda a los tenedores privados además de haber propuesto al FMI un "reperfilamiento" de los vencimientos por venir del crédito stand-by de 57 mil millones de dólares contractado con el organismo en 2018. Para la oposición peronista, victoriosa en las primarias del 11 de agosto, se trata de una declaración "soft" de cesación de pagos. La situación podría debilitar aún más a Mauricio Macri y augurar presidenciales anticipadas.

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Por Juan Buchet, nuestro corresponsal en Buenos Aires.

Argentina pide más tiempo para pagar la deuda que ha contraído con acreedores privados y con el FMI. Según el ministro de Hacienda Hernán Lacunza, no hay un problema de solvencia pero sí de liquidez a corto plazo.

Estos anuncios responden sobre todo a dos días de ataques contra el peso, que perdió nuevamente su valor contra el dólar el martes y miércoles, por lo que el gobierno tuvo la necesidad de reperfilar la deuda.

Primero está la deuda de corto plazo: 16.000 millones de dólares que no serán pagados al vencimiento, sino que se pagará un 15% al vencimiento, un 25% a tres meses y un 60% a seis meses.

Luego, hay 50.000 millones de dólares de deuda a mediano plazo, por la cual el procedimiento será un poco más complicado. Se va a proponer un canje voluntario, a la vez para los bonos de legislación local y los bonos de legislación extranjera. Para eso, se necesitará un 75% de aceptación de los tenedores.

El tercer punto es la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Argentina obtuvo el año pasado un crédito stand-by de 57.000 millones de dólares, pero se sabía que no se podría pagar en los plazos convenidos y se pensaba simplemente que el próximo gobierno, que entrará en función a partir del 10 de diciembre, renegociaría esa deuda.

El gobierno lo hace finalmente ahora, bajo la presión de la oposición que viene diciendo que esta deuda es impagable. La oposición peronista habla de alguna manera de un default técnico de Argentina, aunque se diga que todo es voluntario y que se pagará la totalidad de lo que se tiene que pagar.

Este miércoles hubo una manifestación prevista por la oposición y movimientos sociales que protestan desde hace tiempo por la pérdida del poder adquisitivo. Es un momento muy difícil para el gobierno que perdió las primarias del 11 de agosto por un margen mucho más amplio que previsto, y que viene mal para las presidenciales del 27 de octubre.

De hecho, estas medidas buscan mantener los plazos políticos, es decir que las presidenciales tengan lugar en término y que no tengan que ser adelantadas.

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