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Bolivia

El fuego destruye la Amazonía boliviana y atiza la contienda electoral

Un bombero lanza agua en Santa Rosa de Tucavaca, el 28 de agosto de 2019.
Un bombero lanza agua en Santa Rosa de Tucavaca, el 28 de agosto de 2019. Fuente: Reuters.

Cuando falta poco más un mes para la realización de las elecciones presidenciales en Bolivia, los incendios se han intensificado avivando también la disputa electoral entre los dos primeros contendores.

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Por Gabriela Orozco, corresponsal de RFI en La Paz.

Más de dos millones de hectáreas quemadas en toda Bolivia, ha calculado hasta ahora la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), desde que, hace cuatro semanas, comenzaran a arder bosques y pastizales en diversos lugares del país, principalmente en la Chiquitania, ubicada al sudeste, como consecuencia de fuegos provocados y que se descontrolaron por la intensidad de los vientos.

Hasta ahora son tres las víctimas mortales, jóvenes que perecieron en el intento de sofocar el fuego: un efectivo de bomberos y dos civiles voluntarios.

El desastre es de tal magnitud que se habrían perdido aproximadamente 40 millones de árboles, por un valor comercial de 1.140 millones de dólares, según el cómputo de la Fundación para la Conservación del Bosque Seco Chiquitano (FCBC). A esto se suma el riesgo de desaparición de más de 43 especies de anfibios, 140 de reptiles, 788 de aves y 242 de mamíferos, totalizando 1.200, afirma un recuento de la fauna estimado por la FCBC.

El fuego ha avanzado al punto de que una decena de casas se han quemado en San Matías, uno de los municipios afectados. Varias comunidades se han quedado sin energía eléctrica y se teme que varios puentes podrían convertirse en cenizas.

La comunidad de Yorobá, donde viven 40 familias, es una de las más golpeadas. De allí ya salió un grupo de niños, madres y adultos mayores.

Responsabilidades

Los ambientalistas culpan a normas promulgadas bajo el gobierno de Evo Morales por incentivar la quema para ampliar la frontera agrícola en regiones con pastizales. Se trata de una actividad usual conocida como "chaqueo" y realizada por los campesinos bolivianos para preparar los terrenos para la época de cultivo. El poder ejecutivo atribuyó el fenómeno al clima seco y a los vientos.

Los expertos afirman que esta tragedia ambiental no sería atribuible a fenómenos naturales. La ambientalista Danitza Daza, entrevistada por la BBC, afirma: “El uso de fuegos y chaqueos en agosto, cuando estamos a punto de entrar en época de sequía, no es sólo negligencia, sino que yo creo que ellos sabían exactamente lo que estaban haciendo”.

Desde 2013, se vienen dando sistemáticamente políticas gubernamentales de perdón a cualquier persona que haya utilizado chaqueos en tierras agrícolas no autorizadas entre 1996 y 2011. En ese mismo sentido se ha dado el Decreto Supremo 3973 de julio de 2019 que autoriza el desmonte mediante la quema controlada, o chaqueo, en tierras privadas y comunitarias ubicadas en los departamentos de Beni y Santa Cruz, siendo que dicha actividad era permitida únicamente en Santa Cruz, y de manera exclusiva para tierras privadas.

A esto hay que agregar la alianza gubernamental con los sectores agrícolas privados, empresarios productores de soya en Santa Cruz y con los empresarios ganaderos del Beni, con quienes se autorizan “chaqueos” para sembrar pasto, alimento para el ganado, con el fin de exportar carne vacuna en el marco de una oferta de 200.000 toneladas de carne para ser exportada a China, mercado de 1.400 millones de personas, y generar ingresos por 900 millones de dólares en una década, de acuerdo a información oficial.

Ayuda internacional

Fuentes oficiales han confirmado que se encuentran en operaciones dos naves cisternas de envergadura, cuatro helicópteros y un avión ruso, que se suman a un SuperTanker Boeing 747 para apagar los focos de calor que pasaron de 311 el 1 de septiembre a 3.367 el 9 de septiembre.

A pesar de este despliegue de aeronaves, helicópteros, equipo pesado y más de 5.500 personas que combaten los incendios, el fuego sigue avanzando y los focos de quema no bajan, por lo que expertos internacionales, que llegaron al país, sugirieron cambiar de estrategia, en medio del clamor de la población para que Evo Morales declare “desastre nacional”, de modo que venga más ayuda, medida que rechaza el Gobierno arguyendo que está utilizando todos sus recursos, capacidades y ayuda internacional ofrecida.

La contienda electoral, protestas, enfrentamientos y encuestas

En el marco de la catástrofe ambiental que vive el país y cuando falta un mes para las elecciones presidenciales han comenzado las primeras confrontaciones políticas en las calles.

En Santa Cruz, los ánimos se encendieron luego de la realización de una marcha de colonos afines al gobierno pidiendo la anulación de la pausa ambiental decretada por la Gobernación bajo amenaza de un cerco. Estos campesinos afirman que la norma afecta los derechos de los pequeños productores, pues prohíbe nuevos asentamientos humanos en las áreas afectadas y zonas de influencia, el cambio de uso de suelos, inmovilizándose las zonas afectadas y la caza, además de la quema y el desmonte.

La protesta coincidió con enfrentamientos que se dieron en la ciudad de Santa Cruz entre militantes del oficialista Movimiento al Socialismo y activistas opositores del denominado 21F, con un saldo de ocho heridos, 30 detenidos y destrozos materiales.

El corolario de este panorama es la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE), tildado por la oposición de parcializarse con el oficialismo, de vetar la difusión de una encuesta con más de 14 mil boletas aplicadas, elaborada por la Universidad Mayor de San Andrés con el nombre de Tu Voto Cuenta, que acorta la distancia entre el primer candidato (Evo Morales) y el segundo (Carlos Mesa) a sólo 6 puntos: 31,1% y 24,9% respectivamente, lo que podría significar el camino a una segunda vuelta.

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