Saltar al contenido principal
Noticias de América

Ecuador decreta el estado de excepción ante las protestas por la suspensión de subsidios al combustible

Audio 02:13
Protestas en Quito, Ecuador, este 3 de octubre de 2019.
Protestas en Quito, Ecuador, este 3 de octubre de 2019. REUTERS/Ivan Castaneira

Ecuador impuso el jueves el estado de excepción para intentar aplacar la ira social que estalló en las calles tras el fin de los subsidios a combustibles acordado con el FMI.

Anuncios

"Con el fin de precautelar la seguridad ciudadana y evitar el caos, he dispuesto el estado de excepción a nivel nacional". Así anunció el presidente Lenín Moreno este jueves el estado de excepción que se aplicará en todo Ecuador por 60 días.

¿La razón? Las protestas de calle por la suspensión de los subsidios al combustible, cuyo precio aumenta ahora en un 123%.

El transporte es el sector más afectado y convocó a cerrar las vías e iniciar una huelga general: “El pueblo está sumido en la miseria, y un pueblo con hambre es un pueblo guiado hacia la lucha”, afirma un manifestante.

Simón Pachano, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en Ecuador (FLACSO), analiza el contexto al micrófono de Angélica Pérez: “La reforma no tocó todos los temas previstos. Es decir, el calendario electoral jugó a favor de la población ecuatoriana –las medidas más impopulares como el aumento del IVA no iban a ser aprobadas por la Asamblea legislativa en este contexto. Por esa razón el gobierno de Moreno actuó con suma cautela frente al tema de la liberalización de los precios de los combustibles. Decidió dejar en manos del mercado el alza de los precios que hubiera podido tomar por sí mismo. En lugar de decretar el aumento del diésel y la gasolina, como es usual, los dejó libres para que fluctúen con el mercado. Evidentemente que el resultado será una alza de los precios de los combustibles y aunque no sea por decisión directa del gobierno, éste va a pagar un precio político por ello“.

Sin embargo, según René Ortiz, ex secretario de la OPEP y ex ministro de Energía del Ecuador, “la caja fiscal está seca, es decir que no hay dinero para cubrir nada”, entonces la solución pasa por aumentar los impuestos o eliminar los subsidios, que “desgraciadamente se han venido acarreando desde hace casi treinta años, con diferentes gobiernos, que no han querido tomar las decisiones”.

Ortiz estima asimismo que el estado de excepción “está plenamente justificado: está tipificado de acuerdo con nuestras leyes en qué circunstancia se puede tomar esta decisión. Y claro, (…) si están bloqueadas ciertas arterias viales, es un estado de conmoción.”

Las protestas y la declaratoria de estado de excepción son las primeras consecuencias de las reformas tributarias y laborales que el gobierno de Moreno impulsa bajo el acuerdo con el FMI para conseguir créditos por más de 4.000 millones de dólares.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.