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Noticias de América

Un mes de colas en Cuba por falta de combustible

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Taxista esperando desde hace cinco días para comprar diésel, este 2 de octubre de 2019 en La Habana.
Taxista esperando desde hace cinco días para comprar diésel, este 2 de octubre de 2019 en La Habana. REUTERS/Alexandre Meneghini

A inicios del pasado mes de septiembre, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel anunció que el país enfrentaría un déficit de combustible diésel. Además de recortes en el servicio del transporte público y de otras medidas de ahorro energético, surgió un nuevo reto para los propietarios de vehículos: conseguir combustible.

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Reportaje desde La Habana, por nuestro corresponsal Julio Batista.

Jesús conduce un camión estatal y fue uno de los que tuvo que permanecer por horas en una fila que se extendía por siete cuadras. Había “66 vehículos entre automóviles y camiones. Eso fue aproximadamente hace cuatro días atrás. Estuve ahí de las 10 de la mañana hasta las 16:20 de la tarde”, cuenta.

Aunque el déficit fundamental fue del diésel, las largas filas vividas en el último mes también afectaron a quienes, como Jorge, trataban de abastecerse de gasolina: “He echado tres veces gasolina: la dos primera veces hice una cola de entre una hora y media y dos horas”, recuerda.

Alexis trabaja en una de las gasolineras más céntricas de La Habana y vivió todo el proceso de las colas. “Cuando empezó el problema de la falta de combustible, las colas eran inmensas”, explica. Eran filas que daban la vuelta a la manzana y que, según Alexis, no eran simples de organizar puesto que “había muchos conflictos”.

“Desde hace una semana se está normalizando poco a poco”, prosigue. Pero aunque hay menos filas y los chóferes están más tranquilos, no todo es color de rosas: “Creo que han disminuido, y cuando digo disminuido es muy relativo. Sigue habiendo colas anormales, de 15 o 20 carros. Aunque puedes tener suerte y estar sin cola. Pero si eso ocurre, es que has tenido suerte. No es la norma.”

Mientras lo peor parece haber acabado y el abastecimiento de combustible se normaliza poco a poco, la presente crisis vuelve a poner sobre la mesa la dependencia y fragilidad de la economía cubana.

Del último mes, lo que más asusta, es que no sea tan coyuntural como avisaron.

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