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Uruguay

‘Vivir sin miedo’: la otra papeleta de las elecciones uruguayas

Para los detractores de la reforma, “la acción es no poner una papeleta”, dijo Daniela Buquet, vocera de la articulación “No a la reforma”.
Para los detractores de la reforma, “la acción es no poner una papeleta”, dijo Daniela Buquet, vocera de la articulación “No a la reforma”. ©Facebook/FabriciaCarolina

Los uruguayos también irán a las urnas este domingo 27 de octubre. Pero además de elegir a su presidente y sus diputados, tendrán que decidir si aprueban o rechazan una reforma constitucional impulsada por la campaña "Vivir sin miedo", que pretende luchar contra la inseguridad. Este 22 de octubre tuvo lugar en Montevideo una multitudinaria marcha, la última, contra este proyecto.

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En Uruguay, en un clima dominado por la paridad en las encuestas, la oposición parece tener opciones de desbancar al Gobierno del Frente Amplio (coalición de izquierdas) después de tres mandatos consecutivos. Entre otros factores, el aumento de la inseguridad podría influir en los resultados.

En este contexto el senador Jorge Larrañaga, del Partido Nacional (derecha), ha impulsado un proyecto de reforma constitucional para luchar contra la inseguridad, bajo el nombre “Vivir sin miedo”. Dicho proyecto será sometido a un plebiscito este domingo 27 de octubre: además de elegir a su presidente y sus diputados, los uruguayos deberán decidir si le suman una segunda papeleta al sobre, la del “Sí” a la reforma.

Una polémica Guardia Nacional

Este 22 de octubre, bajo la consigna “¡Marchemos: que el miedo no te coma!”, tuvo lugar en Montevideo la marcha final contra el proyecto, que reunió a una multitud de personas. La propuesta más conflictiva de la reforma es la creación de una Guardia Nacional formada por hasta 2.000 militares capacitados para cumplir tareas policiales, y los ciudadanos uruguayos están divididos sobre el tema.

“¡Marchemos: que el miedo no te coma!”
“¡Marchemos: que el miedo no te coma!” ©Facebook/FabriciaCarolina

Muchos, como Fabricia, librera de 51 años, denuncian una militarización de la sociedad: “No creo que sea bueno darle poder a los militares para que estén en la calle. Estamos viendo lo que pasa en Chile, en Ecuador... No creo que ésa sea la forma de combatir la delincuencia. Creo que hay que educar, hay que tratar de ayudar a estas familias cuyos niños crecen en la pobreza sin oportunidades, y que inevitablemente van a terminar cometiendo rapiñas. No queremos militares en las calles. Se le ha implantado el miedo en la gente con los medios de comunicación difundiendo todo el tiempo sobre rapiñas y delincuencia… Prácticamente es una reforma contra los pobres. Y no estoy de acuerdo. No quiero milicos en las calles. A eso le tenemos miedo”.

Tatiana, lienciada en Comunicación y bailaora de 36 años, comparte su visión: “Básicamente, plantea una militarización de la sociedad. Ésa no es la manera de reeducar ni de revertir esa situación de supuesta inseguridad, porque puede ser que haya inseguridad pero también depende de cómo se mire. Estas cuestiones se solucionan desde otros lugares y no metiendo más represión. Así que por eso yo le digo no a la reforma”.

Marcha final contra la reforma, este 22 de octubre en Montevideo.

Otros, como Martín, administrador de una estancia en el interior del país, no dudan a la hora de apoyar la reforma: “Estoy completamente a favor de la reforma porque es una idea diferente a todo lo que se ha aplicado. Las cosas que se han hecho hasta el día de hoy no brindaron ningún resultado positivo. La inseguridad aumenta y estamos en porcentajes altísimos de homicidios, de rapiñas, de hurtos, y con los mecanismos que están utilizando no hay resultados, así que por lo menos esto es una idea diferente. Y estamos esperanzados en que dé resultado”.

Matías, de 32 años, dueño de una pequena empresa, afirma que si bien todavía no ha leído el texto entero y a pesar de que no sabe a qué punto le gustaría ver presencia militar en la vía pública, igual tiene claro que Uruguay “está pasando por una situación de inseguridad y de miedo en la gente, en el ciudadano. A todos nos han robado y todos hemos sentido miedo alguna vez. El sentido común me dice que esta situación de inseguridad no da para más. Y que hay que hacer algo para cambiarla, y cualquier cosa que se me presente delante como una alternativa para tratar de hacerle frente a este problema, yo ya la voy a ver con buenos ojos. De buenas a primeras yo te digo que sí, que tengo intenciones de votar la ley”.

Diferentes frentes

La reforma, que pretende solucionar “una de sus mayores falencias [del Frente Amplio]: la falta de respuestas en materia de seguridad”, según Larrañaga, también propone el cumplimiento efectivo de las penas para determinados delitos, sin posibilidad de aplicar la libertad anticipada ni vigilada, así como que se establezca la cadena perpetua revisable para ciertos delitos contra menores u homicidio especialmente agravado contra adultos. Además, el proyecto quiere permitir los allanamientos nocturnos en sitios donde se sospecha “fundadamente” que se cometen delitos.

La gente manifestó ayer con pañuelos rosados para decir su rechazo a la reforma.
La gente manifestó ayer con pañuelos rosados para decir su rechazo a la reforma. ©Facebook/NoALaReforma

Para la articulación “No a la reforma”, que tiene como lema “el miedo no es la forma” y está compuesta por la central sindical PIT-CNT y organizaciones como Hemisferio Izquierdo, Ovejas Negras o la Federación de Estudiantes Universitarios de Uruguay (FEUU), votar la reforma sería, además de inútil, peligroso. Lucas Regal, uno de sus voceros, afirmó en el diario El Observador que votarla derivaría en “más miedo”, argumentando que a pesar del aumento de las penas, es cada vez mayor la sensación de inseguridad en el país.

En los últimos días, voceros del gobierno, del Frente Amplio y también de distintas organizaciones sociales, denunciaron la reforma. Entre otros, La Facultad de Psicología de la Universidad de la República (Udelar) publicó un comunicado en el que afirma que las medidas del proyecto "ponen en riesgo la salud mental de la población, ya que propone una vida en una sociedad represiva y excluyente, que valora a algunos individuos como 'adecuados' y a otros como 'inadecuados'".

Por su parte, el candidato presidencial frenteamplista Daniel Martínez aseguró en Radio Uruguay que, de ser elegido presidente y de aprobarse la reforma constitucional, no pondría a los militares en la calle.

Pero las encuestas le dan una pequeña ventaja a la propuesta de Larrañaga, quien este 21 de octubre, publicó una columna en la que ataca a sus detractores, con esta conclusión: “El 27 de octubre es el día de la rebeldía de la gente”. Queda por ver qué significa rebeldía para el pueblo uruguayo.

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