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América Latina

El Grupo de Puebla se reúne entusiasmado por una inminente liberación de Lula

Creado en la ciudad mexicana de Puebla, el grupo está compuesto por 12 líderes latinoamericanos de izquierda.
Creado en la ciudad mexicana de Puebla, el grupo está compuesto por 12 líderes latinoamericanos de izquierda. facebook.com/progresalatam/photos PodcastBaixar este programa C

Los líderes de la izquierda latinoamericana se dan cita este fin de semana en Buenos Aires para consolidar una nueva alianza progresista que busca frenar el avance de la derecha en la región. Es el llamado "Grupo de Puebla", que está eufórico por la inminente libertad de Lula en Brasil y la victoria de Alberto Fernández en Argentina.

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Por Márcio Resende, corresponsal de RFI en Buenos Aires

Entre los líderes reunidos en Buenos Aires se encuentran ex presidentes como Dilma Rousseff, José “Pepe” Mujica y Fernando Lugo. En total, el grupo cuenta con 32 políticos de 12 países, entre ellos el propio Lula, para quien el grupo ya estaba pidiendo libertad y denunciando la persecución política.

El nombre "Puebla" proviene de la ciudad mexicana donde el grupo fue lanzado tímidamente el pasado mes de julio. Entre los fundadores de la alianza se encuentran el brasileño Aloízio Mercadante, miembro del PT; el recién elegido presidente de Argentina, Alberto Fernández, y el ex candidato presidencial chileno Marco Enríquez-Ominami.

El grupo es un nuevo eje progresista que pretende unir a los líderes de la izquierda latinoamericana en un espacio de integración regional, para generar alternativas a las políticas neoliberales que han ganado terreno con las victorias de la derecha en los últimos cuatro años. Hay nueve ex presidentes, ocho ex ministros de relaciones exteriores, cinco ex candidatos presidenciales, varios ex parlamentarios y un presidente electo. La victoria de Fernández hace dos semanas le dio al grupo una dimensión inusual. Es él quien abrirá las reuniones este sábado, con un discurso que exaltará la inminente libertad de Lula.

Lula será un ejemplo para otros casos de la región

El ex presidente Lula ya sería protagonista sin estar presente, pero después de la decisión del STF de Brasil de vetar el encarcelamiento de los convictos en segunda instancia, el líder del PT adquiere aún más prominencia. Servirá como buque insignia de la victoria y la estrategia de otros líderes buscado por la justicia, como el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa y la ex presidenta argentina Cristina Kirchner, ahora elegida vicepresidenta.

Alberto Fernández publicó un mensaje en las redes sociales en el que exaltó que "valió la pena la lucha de tantos años" por la libertad de Lula y dijo que "es lo mismo que está pidiendo en Argentina". Pero, de hecho, se trata de una estrategia retórica, porque ni Argentina ni Ecuador han tenido condenas judiciales hasta ahora.

La reunión del Grupo de Puebla será una fuerte caja de resonancia para la decisión sobre Lula, con la presencia de la cumbre del PT, como la ex presidenta Dilma Rousseff, el ex candidato Fernando Haddad, el ex canciller Celso Amorim y el ex senador Aloízio Mercadante.

¿Nuevo Foro de Sao Paulo?

Una comparación entre el nuevo Grupo de Puebla y el Foro de Sao Paulo es inevitable. El Foro de Sao Paulo fue creado en 1990 con partidos políticos y organizaciones de izquierda, en una alianza que promovió alternativas en la región a la política neoliberal vigente en la década de 1990, tal como lo pretende ahora el Grupo de Puebla.

En declaraciones a RFI, el fundador y organizador del Grupo de Puebla, el chileno Marco Enríquez-Ominami, admitió que son herederos del Foro de Sao Paulo desde el punto de vista que toda construcción es el resultado de una larga militancia de progresividad. Pero destacó que el Grupo de Puebla no representa a los partidos, sólo a los líderes, y que no hay ni habrá líderes en el ejercicio del poder.

Además de las noticias provenientes de Brasil, en la reunión de Buenos Aires se discutirá la situación en Chile, Ecuador, Venezuela y Bolivia. También debe denunciar las políticas del presidente chileno Sebastián Piñera y del presidente ecuatoriano Lenín Moreno.

Sin embargo, cuando se trata de Venezuela, no hay una condena al gobierno de Nicolás Maduro, sólo una petición de respeto a la soberanía del país y a la autodeterminación de sus pueblos. También deben predicar una solución pacífica a la crisis venezolana, sin intervención militar externa.

En el caso de Bolivia, a pesar de las manifestaciones populares contra el presidente de izquierda Evo Morales, sospechoso de manipular las recientes elecciones, el Grupo de Puebla reconoce su victoria en las elecciones, aunque una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) se encuentra en Bolivia para evaluar si ha habido fraude, lo que es vinculante. En Buenos Aires no se esperan palabras al respecto.

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