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Bolivia/Política

Unidades policiales encaran a Evo Morales

Oficiales de la policía boliviana reunidos en su base de Cochabamba. Bolivia, 8 de noviembre de 2019.
Oficiales de la policía boliviana reunidos en su base de Cochabamba. Bolivia, 8 de noviembre de 2019. ®REUTERS/Danilo Balderrama

Unidades de policías de tres ciudades de Bolivia se amotinaron este viernes contra el presidente Evo Morales, quien denunció un golpe de Estado "en marcha", mientras la oposición exige en las calles la renuncia del mandatario tras su cuestionada reelección. 

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La primera en rebelarse fue la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) de la ciudad central de Cochabamba y poco después se amotinaron los comandos de la policía de Sucre (sur, la capital de Bolivia) y de Santa Cruz, rica región del oriente del país y bastión opositor.

"Estamos amotinados", dijo a una televisora local -y con el rostro cubierto- un policía de la UTOP de Cochabamba, unidad encargada de reprimir manifestaciones.

"La policía de Chuquisaca (Sucre) se está uniendo en apoyo a los camaradas que se han amotinando en Cochabamba", declaró otro agente de la capital boliviana también con el rostro cubierto.

Morales denunció un golpe "en marcha" tras el motín.

"Nuestra democracia está en riesgo por el golpe de Estado que han puesto en marcha grupos violentos que atentan contra el orden constitucional", tuiteó el presidente izquierdista indígena.

El gobierno, no obstante, había descartado ordenar una operación militar para someter a los policías rebeldes, según anunció más temprano el ministro de Defensa, Javier Zavaleta.

"No se va a hacer ninguna operación militar en estos momentos, eso está totalmente descartado", declaró Zavaleta.

En la céntrica avenida Prado, la principal de La Paz, decenas de policías marcharon esta noche dentro de una columna de manifestantes opositores gritando consignas contra Morales, observó un periodista de la AFP.

Televisoras locales mostraron además a manifestantes dándose la mano con policías en el centro de La Paz, en contraste con las tres noches anteriores, cuando ambos bandos se enfrentaban.

En barrios de La Paz los policías se replegaron a sus cuarteles, mientras una multitud coreaba "policía amigo, el pueblo está contigo", según las imágenes.

Medios locales dijeron que los policías de otras tres regiones -Oruro (sur), Tarija (sur) y Beni (noreste)- se retiraron a sus cuarteles en apoyo a la oposición.

Los expresidentes Jaime Paz Zamora (1989-1993) y Jorge 'Tuto' Quiroga (2001-2002) pidieron a las Fuerzas Armadas que no repriman a los opositores.

"Llamo a las FFAA a no reprimir por un tirano que se va", tuiteó Quiroga. "Las FFAA no deben salir a enfrentar a su pueblo", posteó Paz Zamora.

 - "Lloré de emoción" -

El líder regional Luis Fernando Camacho, erigido como el rostro más visible y radical de la oposición, agradeció a los agentes y pidió a "la familia militar" que cumpla su "compromiso con el pueblo boliviano".

"Lloré de emoción, ¡Grande nuestra Policía!", tuiteó Camacho. "Gracias por estar con su pueblo, Dios los bendiga".

Además, decenas de manifestantes acudieron frente al Colegio Militar de La Paz a pedir a los uniformados que se unan a la cruzada para conseguir la renuncia de Morales.

En la zona de Obrajes, en el sur de La Paz, la gente celebraba en las calles el motín policial como si hubiese ganado la selección boliviana de fútbol, observó un periodista de la AFP.

En respuesta, Morales sostuvo a una reunión de emergencia con varios ministros y el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Williams Kaliman, según televisoras locales.

Se desconoce por ahora el número de policías amotinados y el alcance de esta rebelión, que estalló cuando se cumplen 17 días de protestas contra la polémica reelección de Morales en los comicios del 20 de octubre.

Camacho había pedido el sábado pasado a militares y policías que se unieran a la oposición, que denuncia un fraude y exige la renuncia de Morales, en el poder desde 2006.

Varias organizaciones y colectivos sociales se han unido a Camacho conformando un frente amplio contra Morales, algo que los partidos opositores no lograron hacer de cara a las elecciones, a las que llegaron con ocho candidatos presidenciales.

En la tercera semana de protestas, que han dejado tres muertos y unos 200 heridos, La Paz permanece con el transporte público restringido por bloqueos viales, oficinas estatales asediadas por opositores y el comercio a media máquina.

Camacho, líder del poderoso Comité Cívico Pro Santa Cruz (derecha), dijo que le llevará personalmente una carta de dimisión el lunes a Morales para que la firme. Pretende ir acompañado de otros dirigentes.

Morales, de 60 años, ha descartado renunciar y ha hecho oídos sordos a los reclamos que lo acusan de buscar ganar tiempo al aceptar una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) a los comicios.

La oposición exige su dimisión, la anulación de los comicios y nuevas elecciones sin él como candidato, mientras que Morales afirma que los comicios fueron limpios.

El expresidente y candidato opositor Carlos Mesa exigió que el Congreso designe un nuevo órgano electoral que convoque a nuevos comicios, tras un informe de la consultora panameña Ethical Hacking que describió el sufragio como "viciado de nulidad". La consultora fue contratada por el propio órgano electoral boliviano.

La cancillería boliviana publicó en Twitter este viernes en la noche un comunicado dirigido a la "comunidad internacional", fechado el jueves, que afirma que Camacho y Mesa "impulsan un plan de golpe de Estado".

Con la AFP

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