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Escala en París

Los Young Lords: los jóvenes puertorriqueños que transformaron East Harlem

Audio 15:19
Claire Richard, autora de 'Young Lords. Histoire des Black Panthers Latinos (1969-1976)'
Claire Richard, autora de 'Young Lords. Histoire des Black Panthers Latinos (1969-1976)' Escala en París

Hace 50 años, en el verano de 1969, un grupo de jóvenes puertorriqueños de Nueva York protagonizaron la revolución de las basuras en East Harlem. Fue la primera acción en la ciudad de los rascacielos de la rama neoyorkina de los Young Lords, un grupo nacido unos meses antes en Chicago de una pandilla de barrio. Su objetivo era mejorar las condiciones de vida de la comunidad puertorriqueña y su método, la acción directa. La escritora y periodista francesa Claire Richard nos explica su historia en el libro Young Lords, histoire des Black Panthers Latinos (1969-1976).

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“Al principio era una pandilla de barrio en Chicago que defendía su territorio y que traficaba con drogas. En 1969, su jefe, José Cha Cha Jiménez, que era muy joven, solo tenía 16 años, se encontraba en la cárcel y allí conoció a prisioneros de Black Muslims (organización afroamericana musulmana), y las acciones de los Black Panthers, (organización nacionalista afroamericana y revolucionaria). Luego decidió transformar a su pandilla en un grupo político. En Nueva York, la composición del grupo era un poco diferente. La mayoría eran estudiantes”, nos explica Claire Richard que para escribir el libro se entrevistó con varios ex miembros de los Young Lords como Denise Oliver, Pablo Guzmán o Juan González.

El Barrio en 1969: insalubridad del Tercer mundo

Aunque menos visible que la comunidad afroamericana, los puertorriqueños también son víctimas de racismo y del desempleo estructural en la década de los 60. En 1968, dos tercios de los 1,5 millones de puertorriqueños que hay en Estados Unidos viven en Nueva York, la mayoría en el Harlem, en la parte llamada El Barrio.  Las condiciones de vida son insalubres, comparables según el libro, a países del tercer mundo con enfermedades como la tuberculosis o el saturnismo, provocado por el exceso de plomo en los edificios.

Los puertorriqueños “eran ciudadanos estadounidenses pero eran percibidos como extranjeros, como inferiores. Entonces había mucho racismo y sufrían una discriminación estructural. Vivían en barrios abandonados por el Ayuntamiento, barrios en los que se acumulaba la basura, corrían las ratas. Los apartamentos estaban en muy malas condiciones”, dice Claire. La primera acción de los Young Lords fue justamente la lucha contra la suciedad.

Modus operandi: acciones directas y mediáticas para forzar la acción del Ayuntamiento

El movimiento no quería encerrarse en divagaciones teóricas, sino actuar. Y lo primero que hicieron fue salir a la calle ataviados de sus gorras a lo Che Guevara para preguntar a los vecinos qué les hacía falta. La respuesta no fue actuar contra la violencia policial, ni tampoco luchar contra el racismo, sino simplemente, limpiar el barrio de basuras. Exigieron al ayuntamiento más limpieza y como no les hicieron caso, fueron a buscar escobas al Ayuntamiento y limpiaron las calles, amontonaron la basura y le prendieron fuego. La acción fue espectacular y muy útil puesto que consiguieron que los servicios públicos limpiaran desde entonces mejor su zona.

“Eso forzó a las autoridades a tomar medidas. Ese método lo aplicaron en varias otras luchas como en la salud, en el tema de la gratuidad de los comedores para los niños. Una acción directa, prevenir a los medios de comunicación y forzar una acción pública porque los poderes no quieren escándalos”, analiza la escritora y periodista francesa.  

Consiguieron varios hitos con estas acciones mediáticas que los diferenciaban de otros grupos de derechos civiles de la época, y es que habían conseguido simpatía entre los periodistas de Nueva York. “Lo más importante que consiguieron los Young Lords fue con los temas de Salud. Consiguieron por ejemplo que se aprobara una ley para que hubiera menos plomo en las pinturas, cuyo exceso había provocado saturnismo en niños, también gracias a ellos se creó un centro comunitario de desintoxicación muy pionero en la época. Por otro lado, también hay éxitos simbólicos. En ese entonces la percepción que se tenía de los puertorriqueños era de gente muy violenta o de gente muy dócil. Gracias al ejemplo de los  Young Lords, empezó a circular otra percepción, de gente combativa”, aclara Richard.

"El movimiento Young Lords fue explícitamente feminista"

Los Young Lords también se caracterizaron por tener a muchas integrantes mujeres. Mujeres que provenían de familias puertorriqueñas tradicionales y machistas pero que ya habían tenido experiencias políticas. Fueron las entrevistas con Denise Oliver las que le hicieron entender a Claire Richard la dimensión feminista del movimiento Young Lords.

“Eran muy diferentes de los Black Panthers. Al principio los hombres de los Young Lords no eran feministas para nada, pero había muchas mujeres en el movimiento y mujeres que ya tenían una experiencia política como Denis Oliver o Iris Morales y ellas desde dentro cambiaron el movimiento para transformarlo en un movimiento explícitamente feminista. Crearon espacios reservados para las mujeres e impusieron prácticas de igualdad real”, explica. Unas prácticas de igualdad real en la que tareas tradicionalmente femeninas eran realizadas tanto por hombres como por mujeres.

La causa independentista puertorriqueña, el principio del fin de los Young Lords

Los Young Lords fueron activos desde 1969 hasta 1976. Habían nacido con dos objetivos. Por un lado, luchar contra la gentrificación y mejorar las condiciones de vida en los guetos. Por otro lado, luchaban a favor de la independencia de Puerto Rico. Pero en un momento dado, el aspecto nacionalista se impuso en su batalla. El partido se pasó a llamar Puerto Rican Revolutionary Workers Organisation y finalmente el sectarismo y las escisiones, así como las infiltraciones de la policía, precipitaron su fin.

“En 1971, hicieron una elección estratégica que fue el principio del fin. Algunos miembros del comité central decidieron que se tenía que ir a Puerto Rico. Lo que parecía lógico. Pero no conocían nada de la realidad de Puerto Rico, no tenían vínculos políticos allí. Sus bases estaban en las ciudades del norte. Pero hubo un voto y el comité decidió mandar a gente y dinero a Puerto Rico. Eso fue un fracaso y creó una división en el movimiento”, lamenta Claire Richard. “Los últimos años del movimiento fue de degradación continua y con un clima de violencia. Muy triste para un movimiento que tuvo un éxito muy real en los barrios en los primeros años”, concluye.

#EscalaenParís también está en Facebook. Un programa coordinado por Florencia Valdés y realizado por Souheil Khedir, Fabien Mugnerer y Luna Timbal.

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