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HIATI-RECONSTRUCCION

En Haití se impusieron criterios geopolíticos

Los dos ex presidentes estadounidenses del "Fondo Clinton-Bush para Haïti" creado a pedido de Barack Obama, el 16 de enero 2010
Los dos ex presidentes estadounidenses del "Fondo Clinton-Bush para Haïti" creado a pedido de Barack Obama, el 16 de enero 2010 RFI / Amélie Baron

El 12 de enero Haití recordó el devastador terremoto de 2010. Momentos en que el dolor se mezcla con la ira y la amargura, ante los esfuerzos fallidos de reconstrucción y la contínua inestabilidad política del país.Los miles de millones de dólares prometidos por los donantes internacionales parecen haberse desvanecido, y las organizaciones no gubernamentales intentan paliar las múltiples deficiencias del Estado.

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Durante 35 segundos que parecían una eternidad, un terremoto de magnitud 7 transformó la capital, Puerto Príncipe, y las ciudades cercanas de Gressier, Leogane y Jacmel, en ruinas polvorientas; dejando a más de 200.000 personas muertas y a otras 300.000 heridas. Más de 1,5 millones de haitianos quedaron sin hogar, dejando a las autoridades de la isla y a la comunidad humanitaria internacional ante un desafío colosal. Un desafío que, retrospectivamente, tal vez no fue encarado de la mejor manera, según Pedro Durán de la Fuente, ex miembro de la Comisión para la reconstrucción de Haití y autor de “Haiti <strong><em>L</em></strong>a conciencia negra de la comunidad internacional “

Haiti

Pedro Duran: Llegué a Haití el 7 de diciembre 2010, el terremoto fue el 12 de enero del mismo año, pero las ruinas, la gente en la calle, durmiendo en las plazas, era como si el terremoto hubiera tenido lugar pocos días antes. El terremoto significó que llegaran a Haití todas la organizaciones internacionales: desde el Banco Mundial, la OEA, Naciones Unidas con todas sus agencias y la Minustah con los militares que ya estaban desde el año 90 para la seguridad local. Había también una cantidad enorme de ONGs, recuerdo que me hablaron de 2.000 onegés funcionando en Haití, incluso las autoridades locales nos sabían quienes eran ni de dónde venían. La comunidad internacional como tal, con todas su organizaciones internacionales, y obviamente la presencia de los países más importantes hizo que rápidamente un plan de reconstrucción fuera aprobado por Naciones Unidas. Con un análisis de todos los destrozos ocurridos, un plan de reconstrucción y un presupuesto de alrededor diez mil millones de dólares comprometidos en un plazo de cinco años. Eso fue aprobado por Naciones Unidas en abril-mayo 2010. Hubo una lluvia de compromisos y de ayudas pero que no siempre se cumplieron.

RFI: ¿Que se ha logrado reconstruir en estos diez años?

PD: Creo que en términos de infraestructuras se ha logrado reconstruir carreteras, y caminos, un par de ministerios…. Hay que recordar que con el terremoto se cayeron físicamente todos los ministerios, físicamente, que desparecieron los archivos. Recuerdo discusiones con gente del Ministerio de Relaciones Exteriores que pedían copias de los acuerdos firmados con otros países, porque ya no tenían registros. Se cayeron los ministerios, la presidencia, las oficinas del Primer ministro, desapareció toda la institucionalidad, físicamente. Pero el tema de fondo en Haití, es un tema institucional, político, porque la crisis que hay hoy día en Haití viene de muchos años atrás. Desde que Baby Doc en 1986 abandonó Haití y el país, dejándolo en una transición a la democracia y desarrollo institucional, que aún no termina.

RFI: ¿Hay responsabilidades internacionales en el fracaso de esta transición?

PD: Sin lugar a dudas, porque Haití y en general los países del Caribe de América latina fueron ‘intervenidos’ por decirlo así, durante la guerra fría. En Haití estuvo la dictadura de los Duvalier durante 29 años con el apoyo evidente de los Estados Unidos, para evitar que Cuba contagiara a los otros países de la región. Por lo tanto la intervención extranjera en Haití es de larga data. Después viene ese periodo que se acaba con Duvalier, en el que la comunidad internacional empieza también a jugar un papel con la presencia de Naciones Unidas o de la MINUSTAH. Toda esa presencia es un factor positivo, pero también complejo, en la medida en que las instituciones en Haití estaban en mal estado y el sistema político no corresponde a un país subdesarrollado como Haití. Cuando Duvalier se fue, no había partidos políticos y cuando se hizo una asamblea constituyente -el año 1987- el Parlamento se transformó en un espacio de discusión de los intereses particulares de grupos que lograron representación, pero muy minoritarios en el sentido de la representación de los ciudadanos.

Es un sistema político, un parlamento, que tiene una vida propia y que no necesariamente funciona en torno a las necesidades de la construcción o la reconstrucción del país. En Haití hay un problema institucional serio y un sistema político que, desde mi punto de vista, no está adecuado para un país en esa situación. Y una comunidad internacional que, en el fondo, se compromete pero no apoya tanto. Se compromete en las palabras se realizan estudios, se envían expertos etc. Estudios que dicen cómo salir de la crisis, pero al final el dinero no llega, o no hay como implementar el desarrollo económico del país.

RFI: ¿Es decir que los compromisos no se han cumplido?

PD: No, no se han cumplido. Esa cantidad que se comprometió, diez mil millones de dólares en abril o mayo de 2010, no se ha entregado. O en algunos casos se ha suprimido de la deuda que tenía Haití con algunos países, en otros casos se ha buscado otras formas para hacer valer una supuesta contribución de países o de organizaciones. Pero en términos efectivos, de dinero para apoyar los proyectos de la reconstrucción, para el plan que está escrito, eso no se ha cumplido.

RFI: ¿En su libro habla de Haití como símbolo de la incapacidad e indiferencia. ¿A que alude precisamente ?

PD: El título del libro es “Haití la conciencia negra de la comunidad internacional” justamente por eso. Es un pequeño país de diez millones de habitantes -aunque no hay datos fiables- al lado de Estados Unidos, donde toda la comunidad internacional apoyó un plan de trabajo orientado a la reconstrucción y el desarrollo del país. Sin embargo la ONU, por intermedio de la MINUSTAH y diferentes organizaciones, determinaron que a pesar de todo lo que estaba pasando, había que cumplir con el calendario electoral fijado en la Constitución: elecciones presidenciales, un tercio del senado, y diputados. Esa elección se hizo a fines de noviembre del 2010, pero la campaña comenzó varios meses antes, distrayendo toda la atención y los esfuerzos de reconstrucción a la espera de los resultados. Muchos países y organizaciones querían tener autoridades estables -elegidas por un período de tiempo- a las cuales entregar los recursos . Esa visión se impuso, aunque prácticamente no había registros electorales, no había instituciones que pudiera organizarlas. Sin embargo se obligó, mediante presiones y eso detuvo todo el trabajo de la reconstrucción y financiamiento, porque había que concentrarse en las elecciones independientemente de que el país estuviera destruido.

Además, a los seis meses del terremoto se produjo un hecho desgraciado, la introducción del cólera por parte de militares de la MINUSTAH. El primer mes murieron 5 mil haitianos, y decenas de miles fueron hospitalizados, los que podían hospitalizarse. Había también una crisis sanitaria junto a una crisis política de la comunidad internacional con las autoridades locales. En vez de haber postergado esas elecciones un año más y haberse concentrado de lleno a la reconstrucción y su financiamiento, se prefirió imponer este sistema de que la democracia por si sola resuelve todos los problemas.

RFI: ¿Cómo explicar esta obstinación?

PD: Yo diría que allí entran las relaciones políticas de Estados Unidos y la comunidad internacional con Preval, un candidato que no todos lo querían en el sentido político del término. También había una visión burocrática, pero sobre todo, problemas políticos por parte de Estados Unidos con las autoridades haitianas. Porque no había ninguna justificación lógica. Al final de ese proceso electoral llegó el señor Martelly que era el candidato de Estados Unidos, es un muy buen cantante, pero no un político con suficiente envergadura y capacidad para dirigir un país con los desafíos de ese momento. Sin embargo, en una elección en la cual participó muy poca gente y muy poco transparente, terminó siendo presidente y paralizó el país durante dos años, se perdieron dos años.

Pedro Duran de la Fuente: "En Haití, como siempre ha ocurrido en la historia de nuestro continente, prevalecieron criterios geopolíticos"
Pedro Duran de la Fuente: "En Haití, como siempre ha ocurrido en la historia de nuestro continente, prevalecieron criterios geopolíticos" © Auteur

RFI: Es decir que prevaleció una visión geopolítica.

PD: Sí, como siempre ha ocurrido en la historia de nuestro continente latinoamericano. Haití no está lejos de Cuba, la punta de Haití está a 200 kilómetros, forma parte de la misma isla que República Dominicana. Para Washington era muy complicado que los cubanos pudieran expandir su revolución hacia Haití -la segunda isla más grande del Caribe- y que eso provocara un desajuste geopolítico total en la zona. A Estados Unidos siempre le ha gustado que en América Latina las cosas estén en orden, y en el caso de Haití con mayor razón.

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