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Corea del Norte/China

China y Corea del Norte estrechan su alianza frente a Estados Unidos

Xi Jinping y Kim Jong-Un en una reunión en Pekín, en enero de 2019.
Xi Jinping y Kim Jong-Un en una reunión en Pekín, en enero de 2019. AFP

El presidente chino Xi Jinping llegó a Pyongyang este jueves y fue recibido en el aeropuerto por Kim Jong-Un y su mujer. Se trata de la quinta cumbre entre ambos en diez meses, pero es la primera vez que un jefe de Estado chino visita Corea del Norte en 14 años. En estos dos días hablarán de la cuestión nuclear, el proceso de paz y la cooperación económica. Una visita que también constituye un mensaje diplomático a Estados Unidos.Con nuestros corresponsales en Pekín.

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Desde que dio comienzo a la apertura paulatina del régimen hacia la diplomacia internacional el año pasado, el líder norcoreano ya ha hecho cuatro viajes oficiales a China, y ahora le tocaba a Xi Jinping. Antes de partir, indica nuestra corresponsal Olatz Urkia, el presidente chino aseguró que vayan como vayan las relaciones internacionales, China seguirá apoyando a Pyongyang.

Alfombra roja

Lo cierto es que Corea del Norte desplegó la alfombra roja para el mandatario chino: pioneros en camisas blancas y globos multicolores, banda del Ejército Popular de Corea, retratos gigantescos de ambos líderes... Por primera vez, la visita de un presidente chino se describe como una "visita de Estado", más que como una "visita amistosa" o "visita oficial".

En cuanto a la delegación china, informa el corresponsal de RFI Stéphane Lagarde, está compuesta entre otros por Ding Xue Xiang, director general de la Dirección General del Comité Central del Partido Comunista de China, Yang Jiechi, jefe del Comité de Asuntos Exteriores del partido, Wang Yi, ministro de Asuntos Exteriores, y He Lifeng, jefe de la poderosa Comisión de Estado de Planificación y Desarrollo.

Un mensaje a Estados Unidos

Es relevante que Xi haya optado por hacer este viaje de Estado justo cuando se prepara la cumbre del G20 en Japón, donde se reunirá en una semana con Donald Trump, a quien busca recordar que China desempeña un papel esencial en la crisis coreana. Estados Unidos se encuentra en un punto muerto con el régimen de Pyongyang desde la cumbre de Hanói en febrero.

A pesar de que China es uno de los principales promotores de la desnuclearización norcoreana, le interesa que la apertura económica de Corea del Norte se lleve a cabo según un sistema de reformas económicas al estilo chino.

Xi Jinping muestra sus músculos y su influencia en la península, lo que le da cartas de negociación adicionales en la guerra comercial con Estados Unidos. Pero Antoine Bondaz, investigador de la Fundación para la Investigación Estratégica, estima que esta visita también tiene "una importante dimensión política interna en China para Xi Jinping, debilitado por los acontecimientos actuales, por esta guerra comercial y para poner de relieve la tradicional amistad entre los dos partidos, el Partido Comunista de China y el Partido de los Trabajadores de Corea".

Estatura internacional de Corea del Norte

Kim Jong-Un, por su parte, muestra su alianza con China para fortalecer su propia posición en las negociaciones con Donald Trump. El investigador Antoine Bondaz subraya que, del lado norcoreano, el objetivo es "reforzar la estatura internacional de Kim Jong-un para reforzar su legitimidad interna, pero también intentar calmar y mitigar el impacto de las sanciones económicas, y reforzar la cooperación económica en determinados sectores que actualmente no están sancionados, en particular el turismo".

El líder norcoreano necesita el apoyo de Pekín en el tema de las sanciones. En el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, China acaba de oponerse a una petición estadounidense de prohibir todos los suministros de petróleo a Corea del Norte. El mensaje enviado "es que Corea del Norte no está aislada", insiste Bondaz: "Corea del Norte tiene socios, ya sean económicos o políticos", y busca recordar a Estos Unidos que "no tiene prisa por llegar a las negociaciones, ya que el statu quo actual la beneficia en gran medida".

Seúl descartado

Para Kim Jong-Un, no es sólo un mensaje enviado a Washington. Corea del Norte también se dirige a su vecino del sur. "También es una especie de bofetada diplomática a Corea del Sur para relativizar su papel en las actuales negociaciones", dice Bondaz.

Sin embargo, esta cumbre se percibe de manera bastante positiva en Seúl, según el corresponsal de RFI en la capital surcoreana, Frédéric Ojardias. Corea del Sur espera que Xi Jinping presione a Kim Jong-Un para que reanude las negociaciones nucleares, y que esta reunión permita retomar el diálogo Norte-Sur.

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