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Mundo Ciencia

Kepler-452b, un exoplaneta primo de la Tierra

Audio 10:06
Ilustración de lo que podría ser el planeta Kepler-452b.
Ilustración de lo que podría ser el planeta Kepler-452b. REUTERS/NASA/Ames/JPL-Caltech/T. Pyle

Fue gracias al telescopio espacial Kepler, cazador de planetas extrasolares desde 2009, que los astrónomos de la NASA identificaron a 452b, un planeta considerado hasta ahora el más similar a la Tierra.

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El planeta Kepler-452b tiene un diámetro 60% mayor al de la Tierra y su órbita es solo 5 % más prolongada que la de nuestro planeta, o sea que un año en 452b dura 385 días. 

Además, la distancia que separa el exoplaneta de su estrella es parecida a la de la Tierra y del sol, lo que permitiría la presencia de agua líquida. Con estas características, algunos científicos consideran a Kepler-452b como un planeta "primo" de la Tierra. "Kepler-452b tiene una estrella muy parecida a nuestro sol", observa María Rosa Zapatero Osorio, astrofísica e investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España.

Condiciones atmosféricas

Sin embargo no sabemos si el planeta puede tener una atmósfera, si es rocoso o gaseoso. "Pero sí tenemos en mano una estimación de la densidad promedio que tiene este planeta: es similar a la de nuestro planeta. Por este motivo, pensamos que podría tratarse de un planeta rocoso", agrega la especialista del CSIC.

El descubrimiento de Kepler reaviva la esperanza de localizar un planeta donde pueda desarrollarse la vida. Pero todavía no se sabe si Kepler-452b reúne dos condiciones esenciales para el surgimiento de la vida. "Desconocemos si Kepler tiene unas condiciones atmosféricas como las de la Tierra, y si tiene actividad geológica", reconoce María Rosa Zapatero.

Otros datos arrojados por la observación de Kepler indican que el planeta 452b gira alrededor de una estrella que tiene 6.000 millones de años, es decir 1.500 millones de años más que nuestro sol.

Cabe preguntarse, además, ¿cómo pudo ser observado un planeta que nuestra tecnología espacial actual no permite alcanzar? En realidad, no se observa directamente el planeta, sino la ligerísima variación de la intensidad de luz que recibimos de la estrella Kepler 452, cuando el planeta orbita en su alrededor, como cuando una mosca pasa por delante de una lámpara y que cambia la luz de manera ínfima.

Prudencia

El descubrimiento de Kepler-452b es alentador pero varios especialistas incitan a ser prudentes. "Es muy prematuro decir que es un planeta que pueda contener una atmósfera y condiciones para el surgimiento de la vida", precisa Félix Mirabel, especialista en astrofísica, Investigador Superior de CONICET de Argentina y consejero científico del programa de Astronomía del Comisariato para la Energía Atómica (CEA) en Francia.

El programa de observación con el telescopio Kepler concluirá en 2016 pero otros proyectos tomarán el relevo. La misión TESS, dedicada a la observación de exoplanetas tomará el relevo en 2017. Más potente que Kepler, se espera que TESS localice 3.000 nuevos planetas. Los europeos por su parte lanzarán en 2024 el observatorio PLATO para buscar nuevos mundos en el espacio, durante 6 años.

Entrevistados: María Rosa Zapatero Osorio, astrofísica e investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, y Félix Mirabel, especialista en astrofísica, Investigador Superior de CONICET de Argentina y consejero científico del programa de Astronomía del Comisariato para la Energía Atómica (CEA) en Francia.

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