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Mundo Ciencia

Científicos de Yale logran actuar sobre el instinto de cacería en ratones

Audio 15:57
Un ratón tratando de perseguir a un grillo, durante los experimentos hechos en el laboratorio de neurobiología de la alimentación de la Universidad de Yale.
Un ratón tratando de perseguir a un grillo, durante los experimentos hechos en el laboratorio de neurobiología de la alimentación de la Universidad de Yale. Cortesía de Ivan de Araujo

Investigadores de la Universidad de Yale lograron modificar el instinto de cacería en los ratones y comprender mejor los circuitos cerebrales y el papel de una subregión llamada amígdala central. Los resultados de este estudio fueron publicados en la revista científica Cell.

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¿Ha visto alguna vez a un ratón persiguiendo a su presa? Probablemente no, pero investigadores de la Universidad de Yale, en Estados Unidos lograron a través de una serie de experimentos con roedores, desactivar su instinto de cacería.

Portada de la revista Cell de enero 2017.
Portada de la revista Cell de enero 2017. Cell

Estos resultados fueron publicados en la prestigiosa revista Cell.

Instinto depredador

En algunos diarios se tituló "Un grupo de científicos logra desactivar el instinto asesino dentro del cerebro”. Pero más que instinto asesino, lo que se logró fue localizar y actuar sobre la región del cerebro responsable de activar la capacidad de cazar.

La amígdala central, esa desconocida

Una investigación que arroja nuevos datos sobre los circuitos cerebrales y el rol de una pequeña región, la amígdala central, del tamaño de una almendra y ubicada en la profundidad de los lóbulos temporales. La amígdala forma parte del sistema límbico y su papel se relaciona con las reacciones emocionales, principalmente el miedo.

Pero estos experimentos revelaron que esta región tiene otras funciones, entre ellas, alberga el instinto de cacería, una cadena compleja de comportamientos que incluye perseguir a su presa, atraparla y matarla con la mandíbula.

Una técnica llamada optogenética

La investigación fue  llevada a cabo por el grupo de trabajo de neurobiología de la alimentación que dirige el científico Ivan de Araujo, de la Universidad de Yale. Los experimentos fueron realizados principalmente por la científica Wenfei Han utilizando una avanzada tecnología llamada optogenética, donde se estimula al cerebro mediante haces de luz.  

Gracias a esta técnica de estimulación lumínica, los científicos lograron activar y desactivar las neuronas de forma selectiva, modificando los comportamientos de cacería de los ratones, ya sea las funciones de perseguir a la presa o la de capturarla y matarla.

Entrevistado: El científico Luis Téllez,  del laboratorio John B. Pierce,  de la Universidad de Yale, quien participó en este estudio.  

 

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