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Escala en París

‘El tiempo no se para, el tiempo es una manera de organizar eventos’

Audio 12:34
Daniel Kunth en el programa Escala en París, 20 de noviembre de 2019.
Daniel Kunth en el programa Escala en París, 20 de noviembre de 2019. RFI

El tiempo es uno de los temas más misteriosos que obsesiona en mayor o menor medida a todos. ¿Cuándo empezó el tiempo? ¿Se puede parar? ¿Somos capaces de medirlo con exactitud? Del 21 al 23 de noviembre, París acoge a 150 expertos de todo el mundo en el Congreso Internacional sobre el Tiempo. "Escala en París" invita al astrofísico y escritor francés Daniel Kunth para hablarnos de la historia de nuestro calendario gregoriano, de la relatividad del tiempo y de su libro Las palabras del cielo, traducido al español, y que nos descubre cómo muchas de las palabras que usamos a diario hacen referencia al universo.

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Santa Teresa de Jesús, religiosa mística española, murió en la noche del 4 al 5 de octubre de 1582, justo en el mismo momento en que los países católicos europeos cambiaron del calendario juliano al calendario gregoriano. Un cambio que implicaba eliminar diez días del mes de octubre, así que al jueves 4 de octubre le siguió el viernes 15 de octubre, finalmente fecha oficial gregoriana de su muerte.

A lo largo de los siglos, el calendario juliano que se usaba desde la época de Julio César (46 a.C.) había provocado un desfase y alterado así la llegada de la primavera y de la Pascua. Todo esto porque la tierra tarda un poco más de 365 días en dar la vuelta al sol, tarda exactamente 365,25. Se habían hecho ajustes con el calendario juliano con la introducción del año bisiesto cada cuatro años, pero se habían intercalado mal los tiempos y la reforma del papa Gregorio XIII puso fin a ese desfase.

Eso no quiere decir que se acelerara el tiempo, una especie de regreso al futuro en pleno siglo XVI, o que ese lapso de tiempo se lo engullera un agujero negro o que Santa Teresa de Jesús, también conocida como Santa Teresa de Ávila, hubiera alcanzado tal grado de mística que consiguió suspenderse en el limbo durante diez días antes de morir definitivamente. Lo que ocurrió es que se organizó el tiempo de otra manera.

“El tiempo no se para, el tiempo es una manera de organizar eventos, si no hay eventos no hay tiempo”, explica Daniel Kunth, astrónomo del Instituto de Astrofísica de París e investigador en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS).

El astrofísico francés es el encargado durante el congreso internacional sobre el Tiempo de dirigir la ponencia que plantea la pregunta de si se puede o no vivir sin calendario. “Se puede vivir sin calendario, pero si estamos hablando aquí es porque el calendario existe, entonces es muy importante porque ahora tenemos una vida muy organizada. Hace mucho tiempo también existía esa necesidad, los campesinos lo necesitaban para saber cuándo cultivar o cuándo cobrar, lo que ha cambiado es la precisión, ahora somos mucho más precisos porque existen máquinas”, nos aclara.

Sin embargo, el calendario gregoriano tampoco es perfecto porque la tierra gira sobre su propio eje cada vez más despacio y cada tanto hay que ir añadiendo un segundo. Hay varios factores que explican esta ralentización. Uno de ellos es la influencia de la luna. “La Tierra y la luna se atraen mutuamente y eso hace que se frene y también las mareas influyen en ese freno (…) por eso hay que corregirlo, la última vez  que se añadió un segundo fue en 2015”, precisa Kunth.

Las palabras que caen del cielo

Su labor como investigador le ha llevado a observar el universo a lo largo de su carrera desde Chile, Hawai, California o Francia. Paralelamente Kunth ha dedicado una gran parte de su tiempo a la divulgación. Fue el creador en 1991 de La Nuit des Etoiles (La noche de las estrellas). Un evento gratuito y al aire libre que se realiza a mediados de agosto, en el que se observa el firmamento desde varios puntos de Francia.

Kunth ha publicado varios libros sobre el universo, uno de ellos traducido al español en 2017. Se trata de Las palabras del cielo, una especie de viaje espacial lingüístico en el que nos descubre que palabras que usamos a diario tienen su origen en el cielo. Uno de los ejemplos que destaca Kunth es el de "canícula". "Viene de una estrella que se llama Sirius que sigue la constelación de Orion, es un cazador en la mitología griega. La época en la que se podía ver a Sirius coincidía con la época de grandes calores. Los romanos combinaron la idea del cazador con el perro. Canis significa perro y de ahí canícula, días de mucho calor",  explica Daniel Kunth.

#EscalaenParís también está en Facebook.  Un programa coordinado por Florencia Valdés y realizado por Souheil Khedir, Mathias Taylor y Vanessa Loiseau.

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