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El gobierno rumano, en peligro por una moción de desconfianza de la oposición

La primera ministra rumana, Viorica Dancila, en un debate parlamentario previo a la votación de la moción de desconfianza en su contra, el 10 de octubre de 2019 en Bucarest
La primera ministra rumana, Viorica Dancila, en un debate parlamentario previo a la votación de la moción de desconfianza en su contra, el 10 de octubre de 2019 en Bucarest AFP
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Bucarest (AFP)

La oposición que quiere derrocar a la primera ministra rumana Viorica Dancila, a un mes de la presidencial, votará el jueves en el parlamento una moción de desconfianza contra el gobierno socialdemócrata.

"Esta moción no va a pasar. La oposición no ha comprendido que necesita un equipo y un programa" para derribar al ejecutivo en función, afirma Dancila ante las dos cámaras reunidas.

"Nuestro gobierno no ha sido perfecto, pero ciertamente ha trabajado en beneficio de los rumanos", añade, acusando a la derecha de querer "volver a las medidas de austeridad" adoptadas tras la crisis de 2008.

La oposición dispone de los 233 votos necesarios para que se apruebe la moción, pero el suspenso perdurará hasta último momento por un posible desistimiento de los defraudadores de la izquierda.

Según sus críticos, la Primera ministra multiplicó las promesas de presupuesto de última hora a los representantes locales. Además, esta moción de desconfianza podría tener un impacto directo en la elección presidencial, cuya primera vuelta está prevista el 10 de noviembre y a la que Dancila es candidata para los socialdemócratas. Si su gobierno es derrocado, sus posibilidades de llegar a la segunda vuelta podrían reducirse.

En caso de éxito de la moción, el presidente saliente de centro derecha Klaus Iohannis, que parece tener asegurada su reelección para un segundo mandato, consultará a los diferentes partidos políticos antes de nombrar a un nuevo Primer ministro.

Desde enero de 2018, el ejecutivo del gobierno se ha visto debilitado por el fracaso en las elecciones europeas de mayo, seguido en agosto por la ruptura de la coalición con su aliado centrista Alde. Desde entonces, Dancila ha dirigido un gobierno minoritario. Cualquiera que sea el resultado de la votación, los indicadores económicos son inquietantes.

El gobierno, actual o futuro, deberá redactar el proyecto de presupuesto 2020, una tarea complicada por la explosión de los gastos públicos en los últimos meses. A pesar de las altas tasas de crecimiento de los últimos años, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido sobre el riesgo de que el déficit se desvíe y ha pedido a Bucarest que renuncie a la duplicación de las pensiones de aquí a 2022, como prometieron los socialdemócratas.

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