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Carrusel de las Artes

La Capilla Sixtina, cinco siglos de historia y arte

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El cónclave tiene lugar en el seno de la Capilla Sixtina, bajo la cúpula pintada por Miguel Angel.
El cónclave tiene lugar en el seno de la Capilla Sixtina, bajo la cúpula pintada por Miguel Angel. AFP/Pierpaolo Cito

Construida en el siglo XV por orden del papa Sixto IV, esta capilla encierra innumerables frescos de diversos artistas y la famosa cúpula pintada por Miguel Angel.

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Los 115 cardenales reunidos a puerta cerrada a partir de hoy en la Capilla Sixtina estarán expuestos a las imágenes del Antiguo y Nuevo Testamento hasta que se defina quién será el próximo sucesor de San Pedro. El decorado no deja espacio a la distracción pues la Capilla Sixtina es una inmensa biblia ilustrada, desde las paredes hasta lo alto de su cúpula.

Edificada a partir de 1477 sobre las bases de una antigua Capella Magna medieval, la Capilla Sixtina encierra cinco siglos de historia. La decisión fue tomada por el Papa Sixto IV -de ahí el nombre del recinto- quien solicitó su construcción al arquitecto Baccio Pontelli.

A partir de 1481 se colocan elementos hechos de mármol mientras que las paredes son decoraras por los más célebres artistas del Renacimiento. El 15 de agosto de 1483 se inauguró la nueva capilla que fue consagrada a la Virgen de la Asunción.

Julio II confió al gran Miguel Angel Buonarroti la decoración de la cúpula de la capilla, que había sido pintada de azul con estrellas doradas. Entre 1508 y 1512, Miguel Angel cubre con su pincel la superficie de la cúpula con la famosa Creación del Mundo, que comprende más de 200 personajes. En este inmenso fresco, Miguel Angel pintó tres escenas de la creación del mundo, tres escenas sobre Adán y Eva y tres escenas sobre la vida de Noé. Desde su inauguración, la fuerza de los personajes y los impactantes colores que utilizó Miguel Angel suscitaron la admiración.

En 1536, siguiendo la voluntad de Clemente VII, su sucesor, Pablo III vuelve a solicitar a solicitar a Miguel Angel, quien ya tenía unos 60 años para decorar la pared detrás del altar. Miguel Angel realizó entonces otra obra maestra, el Juicio Final, en el que representó a más de 400 personajes.

A partir del siglo XV, la Capilla Sixtina ha servido para diversas ceremonias pontificales pero no es sino hasta el siglo XIX cuando se comienzan a realizar los cónclaves allí.

"En la Capilla Sixtina se concentra la simbología religiosa y el carácter de fina y sutil espiritualidad que la fé católica confiere, por la mediación del Espíritu Santo, a la elección de un nuevo Pontífice. Es un recinto esencial para el catolicismo y no entenderíamos una elección de un papa que no fuera en la Capilla Sixtina", explicaba a RFI Antonio Calvo Castellón, especialista del Arte del Renacimiento y de la pintura italiana en la Universidad de Granada.

El cónclave (cum clavis, que significa cerrado con llave) implica el total aislamiento de quienes participan en él, de manera de proteger la libertad de los electores y permitirles votar, alejados de las presiones del mundo exterior.

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