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Carrusel de las Artes

Barajas y naipes, un pasatiempo con una carga simbólica, política y cultural

Audio 05:08
"Le chariot de Ferrare", uno de los tesoros del Museo francés de los juegos de cartas.
"Le chariot de Ferrare", uno de los tesoros del Museo francés de los juegos de cartas.

Las cartas son uno de los juegos de mesa más conocidos y utilizados en el mundo. Artículo de papel y tinta que a lo largo de los siglos también ha sido el reflejo de muchos momentos históricos y políticos. En Francia se encuentra uno de los pocos museos en el mundo dedicado a este pasatiempo.

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El Museo francés de los juegos de cartas, es uno de los siete museos en el mundo dedicado a este artículo y pasatiempo creado hace ya varios siglos en Asia. Allí se pueden admirar más de 11.000 piezas, entre barajas antiguas y modernas, grabados, afiches.

Sin embargo, una carta en particular destaca sobre todas las demás. Denis Butaye, el director de la institución, la llama cariñosamente "La Gioconda" de este museo. Se trata de una baraja atribuida a la escuela italiana de Ferrare, que habría sido fabricada hacia 1450.

“Es una carta que pertenecía a un antiguo juego de tarot. Es la número 7, correspondiente a “El Carro”. De este juego solo quedan tres cartas en el mundo; las otras dos están en Polonia. En la parte de arriba, está la dama con la espada y el globo, y en la parte inferior, la carrosa y los caballos. Se trata de una carta ‘iluminada’, es decir, con incrustaciones de oro en la parte delantera y una hoja de plata, en la cara posterior. Era una baraja para jugar y un pasatiempo muy en boga en las grandes cortes. En esa época, todas las cortes europeas tenían su propio juego de tarot”, explicó a RFI Denis Butaye.

Pero el Museo de los juegos de cartas encierra otros tesoros. Miles de cartas venidas de todo el mundo, no sólo rectangulares sino también redondas, prueba de la diversidad de este pasatiempo.

“Las cartas nos cuentan muchas cosas, sobre quiénes somos, sobre las sociedades sociedad, el arte, las costumbres de nuestro tiempo y de épocas pasadas, etc. Hay cartas nos dan muchas indicaciones sobre los eventos políticos. Por ejemplo, durante la Revolución francesa, hacia 1790, la época del Terror, la gente no soportaba ver los símbolos reales en las cartas. Así que rápidamente se decidió quitarles la corona al rey y la reina, para transformarlos en alegorías revolucionarias. Entonces, el juego de cartas en un reflejo de un momento, de un tipo de sociedad; tiene una carga histórica, simbólica, política, y cultural”, concluyó Butaye.

Este museo de los juegos de cartas es una de las atracciones de la ciudad de Issy-les-Moulineaux, una institución especialmente concebida para conservar estos artículos tan frágiles.

“Una buena parte de las piezas exhibidas aquí están hechas de papel y tinta, y algunas son hechas a mano. Eso implica que se necesitan condiciones de conservación muy específicas en términos de luminosidad y humedad”, aseguró Alejandro García, de la Oficina del Turismo de la ciudad, quien agregó que el museo es muy visitado, tanto por niños como por adultos, ya que propone actividades para todas las edades.
 

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