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Carrusel de las Artes

Festividades y eventos culturales bajo seguridad máxima

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Las fiestas de Bayona son el quinto evento más concurrido del mundo, según la Oficina de Turismo de la ciudad.
Las fiestas de Bayona son el quinto evento más concurrido del mundo, según la Oficina de Turismo de la ciudad. © AFP

Los franceses viven unas vacaciones de verano inéditas tras los atentados terroristas que se han perpetrado en el país. Numerosas festivales, conciertos y eventos festivos fueron anulados. Otros se desarrollan en presencia de policías y militares que patrullan en las calles, e incluso en las playas y balnearios.

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La población ha tenido que acostumbrarse a la presencia permanente de militares armados con fusiles de guerra. Se los encuentra en casi todos los lugares públicos: centros comerciales, estaciones de tren, calles y plazas. También en las zonas turísticas, resguardando museos, monumentos y playas.

Es la consecuencia más visible del estado de excepción en el que se encuentra sumido el país y que el presidente François Hollande prolongó hasta enero de 2017, tras los sangrientos atentados en Niza y Saint-Etienne-du-Rouvraix.

Presencia militar en las playas de Marsella.
Presencia militar en las playas de Marsella. © Reuters

Por las mismas razones, una buena parte de las festividades típicas de la temporada de vacaciones ha debido ser suspendida. Es el caso de los tradicionales fuegos artificiales que se hacen para celebrar la Fiesta Nacional fueron cancelados. Otra fecha clave para los espectáculos pirotécnicos es el 15 de agosto, fiesta de la Asunción y día feriado. Ciudades a orillas del mar como La Baule, en la costa oeste, debieron anular ese evento a falta de efectivos y medios suficientes para garantizar las condiciones de seguridad óptimas y frustrar un eventual ataque terrorista.

“Para mantener los fuegos artificiales nos exigían más presencia policial, colocar vigilantes en cada acceso a la bahía, pilones de cemento, cerrar la circulación, etc. No podíamos responder a todo esto, por lo que debimos, sencillamente, anular el espectáculo”, declaró el alcalde de La Baule, Yves Métaireau.

Pero también eventos culturales muy populares y concurridos, como los conciertos al aire libre, fueron suspendidos. Una de las primeras anulaciones tras el ataque de Niza fue el concierto de la estrella estadounidense Rihanna, quien debía actuar en el Niza Jazz Festival. También las muy apreciadas proyecciones de cine a cielo abierto como el Festival Cinéma en plein air de La Villette, en París.

Festividades en pie

Sin embargo, la oferta cultural sigue siendo atractiva y nutrida en todo el país con miles de manifestaciones que se desarrollan normalmente aunque bajo fuertes medidas de seguridad. Es el caso de las festividades en Collioure, en el país catalán francés. En esa pequeña ciudad al borde del mar, se mantienen todos los eventos previstos salvo los fuegos artificiales del próximo lunes 15 de agosto.

“Para los fuegos artificiales se concentran unas 100.000 personas. En caso de que se produjera un movimiento de pánico, como en Niza, era imposible garantizar una evacuación conveniente. Por eso anulamos el espectáculo. Pero el resto de los eventos se mantienen con presencia militar, limitación de la circulación y registro de bolsos”, aseguró a RFI Marion Camman de la Oficina del turismo de Collioure.

También en el sur, pero esta vez en el país vasco francés, las ciudades de Bayona y Dax han hecho lo imposible para mantener sus fiestas tradicionales. Este miércoles comenzarán de hecho las Fiestas de Dax, que cada año concentran a unos 800.000 aficionados de corridas. Todo un rompecabezas para los cuerpos de seguridad. Para los cinco días de festividades serán necesarios 1.400 policías y militares mientras que el centro histórico se mantendrá cerrado a la circulación de vehículos.

El ambiente es de alta vigilancia, lo que no es del agrado de todos. Pero para muchos es el precio a pagar para disfrutar de la temporada.

“Mantener las festividades implicó un gran debate con las autoridades de la ciudad. Pero decidimos que la vida sigue y que no vamos privarnos. Hay mucha vigilancia y eso tranquiliza a la población”, agregó Alexis Aubespin de la Oficina del turismo de Barcelonnette y organizador de las Fiestas Latino-Mexicanas.

Los recientes atentados y el contexto de alta seguridad han afectado también la temporada turística. Según cifras oficiales, las reservaciones turísticas han registrado una baja del 10% en toda Francia en lo que va de año.

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