Saltar al contenido principal
Carrusel de las Artes

El Grand Palais rinde un homenaje a Hergé

Audio 04:38
Hergé en pleno trabajo, el 15 de abril de 1949.
Hergé en pleno trabajo, el 15 de abril de 1949.

¿Quién era Hergé, el padre del famoso personaje de cómic, Tintín? En París el museo del Grand Palais dedica una retrospectiva a la vida de este dibujante belga que marcó la historia de la tira cómica. Las aventuras del pequeño reportero y su fiel perro Milú se vendieron en más de 200 millones de ejemplares en cerca de 60 países.  

Anuncios

Un éxito que comenzó en 1929 cuando Hergé creó los primeros dibujos de Tintín. Tintín en el país de los Soviets y Tintín en el Congo constituyen los dos primeros álbumes de la serie, y los más controvertidos también porque vehiculan una ideología colonialista, racista y ferozmente anticomunista.

Cécile Maisonneuve, consejera científica de los museos nacionales de Francia y asesora para la exposición Hergé, recuerda el contexto histórico de publicación de estas historietas: “En aquella época, Hergé fue contratado por el Le Vingtième Siècle, un periódico católico de derecha dirigido por el obispo Wallez. Fue el obispo mismo quien tuvo la idea de este joven y de este perrito que se convertirán en Tintín y Milú. Y fue este obispo quien incitó a Hergé a colocar a Tintín en la Unión Soviética con la voluntad muy clara de criticar duramente al régimen soviético. No es una historia objetiva, es una historia caricaturesca y partidaria. De la misma manera con el Congo: el obispo quería promover la acción de los misioneros belgas en el Congo belga. Es una historia, no lo podemos negar, impregnada de las ideas colonialistas de la época, muy fuertes en este medio de la derecha católica belga”.

En el año 1934, Hergé preparaba una aventura de Tintín en China. Pero al enterarse de la cantidad de clichés que iba a contener el álbum, un obispo de la Universidad de Lovaina le presentó a Hergé un joven estudiante chino de la Academia de Bellas Artes de Bruselas. Un encuentro que marcó la vida de Hergé.

América Latina fue también una fuente de inspiración de Hergé. El dibujante belga quedó fascinado por la estatuilla arqueológica del pueblo chimú, del actual Perú, una obra expuesta en el museo de Bruselas y que el dibujante plasmó en La oreja rota.

Las culturas incas, aztecas, mayas y las guerrillas de Centroamérica dieron lugar también a álbumes como Las siete bolas de cristal o Tintín y los Pícaros.

Hergé, pintor y creador de publicidades

La arqueología, pero también, la arquitectura y la pintura fueron grandes fuentes de inspiración para el creador de Tintín quien puso sus dotes de dibujante y guionista al servicio de la publicidad y de la pintura. Aquellas facetas poco conocidas de Hergé resaltan en la retrospectiva del Grand Palais con la exposición de seis lienzos de pintura abstracta, visiblemente inspirados por Klee y Miró.

Pero fue sin duda el cine que marcó a Hergé en su arte. “Hergé fue influenciado por el cine, no sólo por algunas películas que pudo ver, sino también por la técnica cinematográfica. Su ojo y su mano funcionan como un zoom. En los dibujos, vemos escenas amplias y luego pasamos a un plano más pequeño. Son técnicas muy cinematográficas”, cuenta Cécile Maisonneuve.

La exposición rinde también un homenaje a la línea clara, el estilo de Hergé que marcó la tira cómica europea. Este estilo gráfico sencillo en sus colores, con siluetas negras y sin matices. Un estilo que ha seducido a miles de lectores de todas las edades.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.