Saltar al contenido principal
Carrusel de las Artes

Baudelaire en su faceta de crítico

Audio 04:59

El Museo de la Vida Romántica de París recuerda al insigne autor de “Las Flores del mal”, en el marco de los 150 años de su muerte, explorando su faceta más desconocida, la de crítico de arte.

Anuncios

Charles Baudelaire es mundialmente conocido por su inmensa obra poética que reúne entre otros “Las Flores del mal” o los versos en prosa “El Spleen de París”. Pero su actividad como crítico de arte ha pasado más desapercibida. Sin embargo, fue en ese campo en el que Baudelaire incursionó como escritor, oficio que tuvo una gran influencia en sus versos.

Ese es el tema central de "El ojo de Baudelaire", una exposición que pone ante el público un centenar de pinturas, grabados, esculturas de Delacroix, Ingres, Camille Corot, Rousseau, artistas que fascinaron al poeta y suscitaron sus más ardientes elogios, o por el contrario, se ganaron sus más candentes reprobaciones.

“La idea de la exposición es mostrar las obras que Baudelaire amó y detestó. Es algo muy poco conocido, pero antes de ser el poeta de las Flores del mal, Baudelaire comenzó su carrera literaria como periodista, precisamente en el campo de la crítica de arte y de salón, que se desarrolló mucho en el siglo XIX. Los primeros textos que Baudelaire escribió en los años 40, son crónicas de esos famosos salones anuales donde exponen los pintores contemporáneos”, declaró a RFI el director del Museo de la Vida Romántica, Jérôme Farigoule.

Como crítico, Baudelaire se codeó con sus contemporáneos pintores y artistas, principalmente aquellos que defienden el romanticismo, a pesar de que es una corriente casi desaparecida en la literatura. Baudelaire defiende a capa y espada el romanticismo hasta sus últimos escritos. De hecho, estos textos son muy significativos de lo que le gusta a Baudelaire pues se refieren a Delacroix, un pintor con el que Baudelaire estuvo en sintonía durante toda su vida.

Los escritos críticos de Baudelaire dan cuenta de las mutaciones que se operan en una época de gran efervescencia artística, y la mutación del romanticismo al impresionismo. Baudelaire descubre la modernidad y los lenguajes artísticos de una nueva generación liderada por Manet. Pero la muestra en el Museo de la Vida Romántica insiste en el permanente diálogo entre crítica y poesía en los escritos de Baudelaire.

“Baudelaire se inspiró muy frecuentemente de pinturas o grabados para componer sus poemas. Pero por otro lado, escribe mucho sobre las obras que ve, y lo hace de una forma muy personal. Reivindica para él una crítica parcial, nada objetiva; lo principal es dar a conocer su punto de vista. Necesita que un cuadro salte a sus ojos, lo sorprenda y sacuda para que le pueda gustar. No le gusta el estilo ligero en la prosa, ni la pintura corriente”, agregó Robert Kopp, profesor de literatura en la Universidad de Basilea y co-responsable de la muestra.

La exposición propone un itinerario en el que se pueden admirar numerosas obras de arte pero también leer los textos crícticos de Baudelaire, así como poemas plagados de referencias pictóricas.

“Baudelaire se nutre de la contemplación de obras de arte. Pero también es muy obvio en sus críticas, que están plagadas de frases poéticas. Es decir, que su carrera literaria se desarrolló paralelamente a su actividad como crítico de arte. Toda su vida escribió poemas y comentó los cuadros que veía. Y cuando analizamos bien, encontramos una gran coherencia en ambos discursos, como si estos dos ejercicios hubieran sido alimentados con el mismo paisaje mental”, concluyó Charlotte Manzini, otra de las responsables de la exposición.

"El ojo de Baudelaire" estará abierta hasta finales de enero en el Museo de la Vida Romántica de París.
 

Boletines de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.