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Carrusel de las Artes

Presentan en París 'Potestad', una obra de Pavlovsky

Audio 04:37
Eduardo Pavlovsky en 'La muerte de Marguerite Duras', dirección de Daniel Veronese.
Eduardo Pavlovsky en 'La muerte de Marguerite Duras', dirección de Daniel Veronese. www.artesescenicas.uclm.es

El Teatro de Belleville en París presenta esta semana la obra Potestad, un texto del dramaturgo argentino Eduardo Pavlovsky quien falleció el año pasado y que deja una serie de obras teatrales sobre el peso de la represión.

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La obra del director de teatro Eduardo Pavlovsky nos adentra en lo más profundo de las almas en tiempos de dictaduras militares. Hombre de teatro comprometido, Pavlovsky fue también psiquiatra. Una profesión que marcó sin duda sus obras que exploran las emociones más crueles de manera casi psicoanalítica, más allá del bien y del mal, más allá de las etiquetas políticas.

El director de teatro francés Bertrand Marcos pone en escena estos días en París la obra titulada Potestad. En este monólogo de 45 minutos, el protagonista, un médico que raptó a una niña durante la dictadura argentina, comparte su dolor de que su hija haya recuperado su identidad.

“Primero fue el deseo de hacer descubrir al público francés autores de Argentina y de Sudamérica. Autores que son muy conocidos allá y casi desconocidos acá en Francia”, cuenta Bertrand Marcos. “Empecé a trabajar sobre una obra de Pavlovsky que se llama La muerte de Marguerite Duras, que fue la primera obra que puse en escena de mi vida, y después descubrí Potestad, una obra que tiene mucha fuerza.”

El personaje principal, al borde de la locura, comparte los recuerdos traumáticos de su infancia y suscita la empatía del público hasta que nos demos cuenta de la verdad: el hombre robó la niña a sus padres biológicos, una práctica tristemente común durante la dictadura militar argentina.

El autor, Eduardo Pavlovsky, logra engañar al espectador al tomar el punto de vista del raptor de la niña. Una ambigüedad que el dramaturgo consigue con el monólogo en el que el protagonista expone sus debilidades y confiesa sus heridas de infancia.

¿Cómo puedo identificarme a lo largo de la obra con las angustias reconocibles de este hombre si, luego, ese personaje en quien me reconocí se me revela como un “monstruo represor” al que no merezco tener piedad? Esa es la pregunta que hace Pavlovsky.

El texto, profundo y desestabilizador para el público, sedujo al director francés Bertrand Marcos quien lo adaptó en París: “Es un drama total, una tragedia. Se inspira y se refiere a la dictadura militar que Argentina conoció entre 1976 y 1983, y más que nada a esa tragedia del robo de niños”, explica.

“Yo viví en Argentina y de eso vino el deseo de trabajar sobre ese teatro, y después conocí a Françoise Thanas, una traductora francesa que traduce mucho el teatro argentino y sudamericano, y ella me hizo descubrir muchas obras como ésa”, concluye Bertrand Marcos.

Eduardo Pavlovsky falleció en 2015 y deja para la posteridad varias obras como Potestad, El señor Galíndez o Paso de dos en las que explora los traumas y las contradicciones que puede causar un régimen represor en los seres humanos.
 

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