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Carrusel de las Artes

Poincheval, el artista que se encerró en una piedra

Audio 04:21
Abraham Poincheval antes de su encierro en la escultura 'Pierre' (piedra) en el Palais de Tokyo, este 22 de febrero de 2017.
Abraham Poincheval antes de su encierro en la escultura 'Pierre' (piedra) en el Palais de Tokyo, este 22 de febrero de 2017. REUTERS/Christian Hartmann

Proyecto para vivir en una roca: así se titula la obra performance del francés Abraham Poincheval en el centro de arte contemporáneo de París, el Palais de Tokyo. El artista se encerró este 22 de febrero en un bloque de piedra donde pasará siete días recluido, sin contacto con el mundo exterior. Sus únicos movimientos serán los gestos vitales para alimentarse, hacer sus necesidades y leer.

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Abraham Poincheval es un aficionado de las experiencias extremas: ha pasado dos semanas en el cuerpo de un oso embalsamado y también se encerró en una botella gigante, dos experiencias que lo llevaron a experimentar estados de hipnosis, dice.

Antes de ingresar a este sarcófago de diez toneladas, Poincheval habló con Radio Francia Internacional de la dimensión filosófica de su gesto: “Lo que me interesaba era la idea de un tiempo diferente del tiempo humano: un tiempo geológico, mineral. Me gustaba la idea de vivir en una forma mineral. Me imagino esta experiencia como un viaje en una cápsula”.

A las 14 horas este 22 de febrero, vestido de un traje que le daba aires de astronauta, el artista se sentó en la silla de piedra esculpida en este bloque de roca. Ante el público incrédulo y la prensa en el Palais de Tokyo, tres hombres empujaron la mitad de la piedra para cerrarla totalmente. Poincheval ya está en las tinieblas del mundo mineral, sólo una pequeña luz le permitirá leer y escribir.

Adelaïde Blanc, curadora de la exposición, nos describe de qué se compone esta cápsula de piedra: “La piedra está cortada en dos partes, y adentro hemos creado un espacio muy pequeño para Abraham, que sigue su silueta, y ahí podemos poner todo lo necesario para vivir una semana, es decir litros de agua, comida, lo necesario para dormir, escribir, leer, una pequeña luz frontal... Si él tiene un problema o no se siente bien, puede llamarnos, y también nosotros podemos estar en contacto con él”.

El encierro de Abraham Poincheval en este bloque de roca no ha deja indiferente a los turistas que se encontraban en el museo:

“A mí me incomoda mucho esta sensación de encierro. Tengo una amiga que durante la Segunda Guerra Mundial se escondió en el vientre de una vaca. Entonces el encierro del artista en el cuerpo de un oso me incomodó mucho. Me imagino que es lo que busca el artista: crear emociones”, nos explica una visitante.

“A mí me da escalofríos. Ya lo había visto en el oso. Es muy interesante. Hay una experiencia de la soledad, del encierro. Pero también muestra el poder que uno tiene de sobrevivir con sí mismo. Para él debe ser un reto filosófico muy interesante”, estima otro.

El artista saldrá de su encierro el 1ro de marzo. Mientras tanto, el público podrá verlo en una pantalla que retransmite la imagen de una cámara colocada en el interior de la roca.

En abril, el artista tiene planeado otro performance: incubará huevos de gallina durante tres semanas hasta que nazcan los pollitos.

Actualización 2 de marzo:

Luego de una semana encerrado en un nicho tallado en el interior de una roca de doce toneladas, el artista francés Abraham Poincheval, de 44 años, salió "un poco aturdido" este miércoles 1ro de marzo a las 13H00 GMT de su "sarcófago" instalado en el museo del parisino Palacio de Tokio.

El artista "performer" apareció a la hora establecida delante de un bosque de cámaras y aparatos de foto, un poco vacilante.

Entrevistados: Abraham Poincheval, artista, y Adelaïde Blanc, curadora de la exposición Poincheval en el Palais de Tokyo.

 

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