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Carrusel de las Artes

Joaquín Ferrer, veterano de la pintura abstracta

Audio 04:18
El pintor cubano Joaquín Ferrer.
El pintor cubano Joaquín Ferrer. RFI/Raphaël Morán

"Cien años de pintura abstracta", así podría titularse la importante retrospectiva que el centro cultural de la Casa de América Latina de París inaugura con más de 100 obras del cubano Joaquín Ferrer.

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Oriundo de la ciudad de Manzanillo en Cuba, el pintor debutó en la Escuela de Bellas Artes de La Habana en los años 50. En 1959, la Revolución cubana le ofrece una beca para estudiar en París, un viaje decisivo del que nunca regresará.

La pintura de Ferrer se caracteriza por ser abstracta, se compone de figuras geométricas minuciosamente elaboradas que revelan un manejo perfecto de la perspectiva. En los 70, Ferrer innovó trabajando con papel cuadriculado; en los 80, su serie de anamorfosis llamada "Formas en movimiento" recuerda la estética del grafiti urbano.

>Para escuchar la entrevista audio, hacer clic en el botón "play" arriba en la foto.

A casi 90 años, Joaquín Ferrer atravesó las épocas con singularidad. Acerca de sus últimas creaciones, una serie de formas geométricas desarticuladas, con degradados de colores como fondo, Ferrer explicó a RFI de dónde vienen estas formas: "¡De la naturaleza! Cuando yo estoy en Niza, en la terraza, yo estoy en el último piso, en la izquierda, hay una colina y por ahí sale el sol, el cielo comienza a venir rojo, y ahí hay árboles, entonces a contraluz, yo veo eso y lo transformo en forma abstracta".

Amigo de Lam, impulsado por Max Ernst

Entre los grandes pintores cubanos, Wilfredo Lam era, para él, "un gran amigo, nos conocimos allá en Cuba. Yo le llevaba a él dibujos míos y cosas, y me dice: ‘¿Qué haces en la Escuela de Bellas Artes? La Escuela de Bellas Artes construye profesores de dibujo pero no hace artistas, no hace pintores, ¡tú eres un pintor! ¡Quita la escuela y ponte a trabajar! Radical. Me puse a trabajar".

Los más grandes escritores y pintores surrealistas del París de los 60 impulsaron su carrera, pese a que se mantuvo siempre al margen de ese grupo: "Casi siempre cuando uno comienza a trabajar, hace un poco de forma surrealistoide, hay algo surrealista, un acto en el pintor mismo. Yo fui invitado una vez a una exposición en el salón La Rampa: en esa exposición vino André Breton y remarcó mi pintura y me invitó a ir a la Promenade de Venus donde los fines de semana el grupo surrealista se reunía, varios escritores y artistas. Y yo fui. Me interesó y no me interesó porque cuando Breton hablaba, hablaba siempre como indicándole a los pintores lo que tenían que hacer".
 

Vea algunas de las obras de Joaquín Ferrer:

 

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