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Programa Especial

El cubano Mijain López, el luchador más laureado de los Juegos Olímpicos

Audio 05:06
El atleta de dos metros y 130 kilos se ganó los aplausos del público brasileño y de todos los presentes en la Arena 2 en Río al vencer al turco Riza Kayaalp.
El atleta de dos metros y 130 kilos se ganó los aplausos del público brasileño y de todos los presentes en la Arena 2 en Río al vencer al turco Riza Kayaalp. REUTERS/Issei Kato

El luchador cubano conquistó su tercer oro olímpico consecutivo e igualó el récord del mítico ruso Karelin, al imponerse en la final de la nueva división de 130 kilos en Rio-2016. En la prueba de salto con garrocha, el joven brasileño Thiago Braz sorprendió al vencer al rey de la disciplina, el francés Lavillenie y apoderarse del título olímpico.

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La resaca que dejó el festival de medallas para la representación latinoamericana tras la jornada dominical fue más dulce de lo esperado con la obtención de una nueva presea que quedara en los anales de la historia olímpica. Esta vez el héroe de la región viene de Cuba. Se llama Mijain López. Y para quien no lo conozca aun, se acaba de convertir en el luchador más grande de la historia de los Juegos Olímpicos.

A sus 33 años, el abanderado por derecho de la isla en los juegos de Río, ganaba su tercera presea dorada en una de las disciplinas más antiguas que existen en la competencia olímpica. A partir de hoy la lucha grecorromana estará asociada a un hombre de casi dos metros y 130 kilos que esconde un corazón de niño. Un atleta sacrificado, humilde y metódico que se llevo los aplausos del pueblo brasileño y todos los presentes en la final del estadio Arena 2 ,donde liquidaba con autoridad a su gran rival, el turco Riza Kayaalp. Mijain López no solo se ha convertido en uno de los mejores deportistas de la historia de America Latina, también se puso a la altura del ruso Alexander Karelin, el que fuese hasta ayer el más grande luchador de todos los tiempos.

Record olímpico para el brasileño Braz en salto con garrocha

Mijain López no fue la única medalla latinoamericana de la décima fecha de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. El joven Thiago Braz hizo vibrar a Brasil con su inesperado oro olímpico en el salto con garrocha, tras un apasionante duelo ante el plusmarquista mundial, el francés Renaud Lavillenie. Una emocionante victoria para el atelta de 22 años sobre el rey actual de la pértiga y con récord olímpico incluido (6,03 metros).

En cambio este lunes fue el día en el que falló y asumió su derrota, el ciclista colombiano Fernando Gaviria, doble campeón mundial en 2015 y en 2016 de la disciplina de Omnium, quien pagó muy cara su mala actuación en la prueba de eliminación. Una decepción para el país cafetero que contaba con esta medalla antes de llegar a Brasil y que podía haber engrosado la brillante recolección que esta generando en estas olimpiadas.

Otro personaje del día fue el gimnasta chileno Tomas González. Tras el calvario que supuso llegar a Río en condiciones inferiores a los de sus rivales, con menos ayudas de las previstas y achacando una operación en uno de sus tobillos un año antes de la cita olímpica, el santiaguino arrancó un meritorio diploma olímpico luego de quedar en séptima posición en la prueba de salto. La disciplina que se convertía en plan B para González después de quedar fuera de su especialidad, el suelo.

En deportes grupales, se van definiendo las últimas instancias que dan derecho a jugar las medallas. Esta vez, una de las grandes bazas de la Argentina, su equipo de hockey sobre pasto femenino, quedo eliminado en cuartos de final al caer 3-2 frente a Holanda. En basket masculino, los albicelestes cayeron en el último partido de la fase de grupos ante España 73-92 aunque no impedirá que esta generación dorada se meta en los cuartos de final. Sin embargo en voleibol, los argentinos cerraron la fase de clasificación de manera brillante tras volver a anotar una nueva victoria, esta vez frente a Egipto 3 a 0.

Otro record mundial en atletismo

La pista de atletismo en Río esta siendo mágica. Desde el primer día de competición en el que la etiope Almaz Ayana pulverizase el record mundial de los 10.000 metros, ha sido un no parar de fotos y recuerdos que quedaran para la historia. Justo la noche en la que Usaint Bolt hacia acto de presencia en la prueba estrella de los juegos, los 100 metros planos, el joven abanderado sudafricano Wayde van Niekerk, campeón mundial de 400 metros, le robo protagonismo al jamaicano tras borrar de las listas el viejo récord mundial del estadounidense Michael Johnson al ganar con un tiempo de 43'03 segundos. Tras la resaca de una noche mágica para el recuerdo, aparecía una mujer para imponer sus leyes. Esta vez le toco el turno a la polaca Anita Wlodarczyk, quien estableció un nuevo récord mundial de martillo durante la final olímpica con un lanzamiento de 82,29 m en el tercer intento.

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