Saltar al contenido principal
Economía y finanzas

La economía turca, a pocos días de las elecciones legislativas

Audio 10:10
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan.
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan. REUTERS/Darren Whiteside

Este domingo, los turcos votarán en unas nuevas elecciones legistativas, luego de aquellas celebradas en junio tras las cuales no se pudo formar gobierno. La economía turca es un aspecto esencial en la coyuntura electoral.

Anuncios

El país pasó de un notable rendimiento en la última década, a mostrar las primeras fisuras de una economía que, además, se ha visto afectada por los problemas en el vecindario. El conflicto sirio, en particular, limitó casi completamente las posibilidades comerciales de la frontera sur del país. En rigor, la inestabilidad de los países fronterizos ha sido uno de los factores más relevantes para el desempeño económico turco.

Además de este problema, otro de los aspectos que ha marcado la economía turca en los últimos meses ha sido la imposibilidad de formar un gobierno. El Partido de la Justicia y del Desarrollo (AKP) de Recep Tayyip Erdogan no pudo pactar con los partidos opositores, que exigen a Erdogan no extralimitarse en los poderes que tiene como presidente. Sin embargo, el partido más votado no aceptó las condiciones de sus contrincantes. Mientras tanto, la incertidumbre política no transmitió de ninguna manera un mensaje de tranquilidad a mercados y a inversores.

Las nuevas elecciones deberán servir, al margen de sus usos políticos, para que un gobierno del color que sea pueda establecerse, aun si los más escépticos subrayan que será difícil formar una coalición de gobierno desde el AKP. Al margen de ello, la estabilidad de un gobierno formado deberá servir para transmitir tranquilidad y, además, para empezar a calmar la inestabilidad de la lira, la moneda turca, sujeta inevitablemente a todos estos vaivenes, y depreciándose cada vez más frente al euro y al dólar.

La política del AKP de Erdogan ha sido cada vez más intervencionista, un giro de algún modo radical si se tiene en cuenta el ambiente más liberal en el que creció y floreció la economía turca en la última década. El giro incluye particularmente una baja en las tasas de interés, presionando al Banco Central Turco, al que ha obligado a mantener estos tipos para dar impulso al consumo e incentivar las exportaciones. Sin embargo, los resultados no han sido los esperados, con una contracción de las exportaciones de un 8%.

Pero Turquía sigue teniendo potencial para consolidarse como uno de los grandes mercados emergentes en los próximos años. Esa consolidación tendrá que ver con el dinamismo de los sectores clave de la economía turca, o en algún caso, de su recuperación, como es el caso del turismo que también se redujo frente al 2014. Sin embargo, ese mismo turismo, además de la industria automotriz, el sector energético y el de servicios, deberían llevar por una buena senda a la economía turca.

Por otra parte, si bien el vecindario es complejo, también en las cercanías pueden abrirse nuevas oportunidades, como cuando acaben las sanciones contra Irán, a las que Turquía siempre se opuso. Un Irán sin sanciones sería también un gran actor emergente y, claro, un estupendo socio comercial para los turcos, que lo tienen bastante claro y saben que pueden aportar al escenario de una economía iraní sin sanciones.

Las estimaciones señalan que el PIB turco crecerá un 3,5%, mucho más que los países de Europa occidental pero insuficiente para seguir manteniendo el mismo ritmo de creación de empleos y producción, por ejemplo. No será suficiente aun si la economía turca apunta también no a producir más, sino con más calidad y valor agregado, y pasar de ser una economía en desarrollo a una economía desarrollada.

Serán no pocas las variables económicas con las que tendrá que lidiar el nuevo gobierno que se logre luego de las elecciones de este primero de noviembre. Un momento político que tendría la ocasión de recuperar la economía turca y establecerla definitivamente como una de las más importantes.

Entrevistado: Javier Albarracín, director de Desarrollo Socioeconómico del Instituto Europeo del Mediterráneo.

Boletines de noticiasNoticias internacionales esenciales todas las mañanas

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.