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Economía y finanzas

Se multiplican las dudas sobre las políticas de los bancos centrales

Audio 09:58
Nueva sede del Banco Central Europeo, Frankfurt, 19 de enero de 2016.
Nueva sede del Banco Central Europeo, Frankfurt, 19 de enero de 2016. REUTERS/Kai Pfaffenbach

Las medidas adoptadas por los grandes bancos centrales impidieron que la crisis de 2008 se transformara en una catástrofe como la de 1929. Pero, siete años después, surgen críticas: se estima que las enormes inyecciones de liquidez decididas por los bancos han tenido efectos perversos, opuestos a los esperados.

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Desde comienzos de este año, y probablemente con anterioridad, la prensa europea viene haciéndose eco de las crecientes dudas sobre la eficacia de las políticas adoptadas por los bancos centrales de las economías más importantes del mundo.

Se ha criticado el enorme volumen de liquidez que se puso en circulación porque, si bien en un primer momento tal decisión permitió evitar la catástrofe, este factor podría haberse convertido en un elemento contraproducente.

Recordemos que en 2008, en plena crisis de las "subprimes estadounidenses", 
rápidamente propagada a la totalidad del planeta, el mundo se vio confrontado a una severa crisis de liquidez bancaria. Los grandes bancos centrales, tales como el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal de Estados Unidos decidieron aplicar tasas de interés cercanas a cero e inyectar cantidades masivas de dinero en las economías.

Fue una terapia de choque, imprescindible en su momento, pero que ya no se justifica, según estiman diversos analistas.

El punto de vista de Juan Santa Cruz, analista financiero y socio de la revista China Capital: "Después de siete años de aplicación de políticas monetarias expansivas ... nos hemos dado cuenta  - y el mercado es lo que refleja en este momento en sus cotizaciones, en sus expectativas - que los objetivos que tenía la política monetaria en aquel momento no se han cumplido y, de hecho, en muy buena parte, ha resultado contraproducente. Porque se tomó a la política monetaria como una forma de estabilizar y dar crecimiento a las economías desarrolladas ... y además de eso crear inflación ... (por) el miedo a la deflación, a que se unieran dos fenómenos. Uno es el fenómeno recesivo, es decir la caída de la economía... y, por lado, que los precios cayeran de manera sostenida, que es lo que entendemos por deflación".

Por el contrario, el economista Juan Ignacio Crespo prefiere moderar las críticas a los
bancos centrales: "Me pareció bien la reacción de los bancos centrales en el inicio de la crisis para salvar la situación e impedir que una recesión severa se convirtiera en una gran depresión. Pero el caso de Estados Unidos, a partir de lo que se llamó QE3, en el año 2012, me parece que sobró. Y, en el caso del BCE, me parece que fue muy audaz y estuvo muy bien para la política monetaria hasta el año pasado, cuando se lanza lo que propiamente se llama política monetaria cuantitativa".

Sede de la Reserva Federal de Estados Unidos, Washington, 26 de enero de 2016.
Sede de la Reserva Federal de Estados Unidos, Washington, 26 de enero de 2016. REUTERS/Jonathan Ernst

Una política cuantitativa impulsada por los bancos centrales, pero en definitiva
los bancos comerciales fueron los que canalizaron el crédito.

Daniel Lacalle, economista, gestor de fondos y director de "Tressis Gestión",
estima que el hecho de perpetuar medidas excepcionales, como las adoptadas
por los bancos centrales, ha generado efectos perversos, contrarios a los esperados: "El problema es que se han utilizado medidas de emergencia para casos puntuales, para acometer la solución a una crisis de confianza, y se han convertido en medidas estructurales. Y eso ha llevado a que se generen incentivos perversos porque se genera un incentivo al  sobre endeudamiento, el riesgo de enormes burbujas ... y tercero  - creo que esto es lo más importante - perpetúa la sobrecapacidad".

Otro de los efectos perversos, son "los tipos negativos", que ponen en dificultades
al sector bancario. El economista Juan Ignacio Crespo: "Hay muchos activos  que se han disparado de precio ... pero se ha producido sobre todo algo muy importante y que es novedoso en la historia de tipo de interés negativos: el que muchos bancos centrales, varios de ellos europeos, pero también los bancos de Japón, hayan terminado por introducir los tipos negativos es algo que pone también al sistema bancario contra las cuerdas".

El problema es que es mucho mas fácil entrar en un período de grandes facilidades
de liquidez que salir de él, debido a las fragilidades que engendra.

Entrevistados: Juan Santa Cruz, analista financiero y socio de la revista China Capital; Juan Ignacio Crespo, economista; Daniel Lacalle, economista, gestor de fondos y director de "Tressis Gestión".

 

 

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