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Economía y finanzas

Balance económico de la presidencia Obama

Audio 12:40
Barack Obama en Washington, el pasado 6 de enero de 2017.
Barack Obama en Washington, el pasado 6 de enero de 2017. Reuters

El 45° presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha fijado como objetivo hacer de ese país una potencia más fuerte, dominante. Trump contará con medios excepcionales, a saber un Congreso dominado por los republicanos, una gran mayoría de gobernadores identificados con esa posición y, sobre todo, una economía que ha mantenido un crecimiento sostenido en los últimos años, creado millones de puestos de trabajo y generado una riqueza incomparable que de manera abrumadora ha ido a parar a los bolsillos de los más ricos. ¿Cuál es el balance económico de la presidencia Obama?

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Donald Trump inicia su mandato apoyado en los logros y fracasos de la presidencia de Barack Obama, quien en su mitin de despedida el 10 de enero en Washington declaró: "La economía crece de nuevo, los salarios, los ingresos, los precios del alojamiento y el monto de las pensiones aumentan de nuevo y la pobreza retrocedió".

Obama asumió su primer mandato en enero de 2009, en plena crisis económica. Durante los primeros meses de lo que se revelaría como la crisis más grave desde la Gran Depresión de los años 30 del siglo pasado, se perdieron decenas de miles de empleos cada mes. Al final de su segundo mandato la administración Obama afirma haber creado más de 14 millones de nuevos puestos de trabajo.

En las manufacturas, cuyos salarios son mucho más elevados que en las infraestructuras o en la restauración, se perdieron más de un millón y medio de puestos de trabajo. Éste es uno de los puntos sobre los que Donald Trump se apoyó para obtener el voto de los llamados trabajadores blancos.

En octubre pasado, en una contribución especial para el semanario The Economist, Barack Obama escribió que en años recientes hemos sido testigos del increíble avance de las nuevas tecnologías, y también de innovaciones que aunque han cambiado nuestras vidas aún no han impulsado sustancialmente el crecimiento de la productividad media.

La administración Obama facilitó la regularización de decenas de miles de personas, pero también expulsó a cerca de tres millones de latinoamericanos, en su gran mayoría de origen mexicano. Aun así, la población de latinoamericanos se vio favorecida por la creación de empleos, aunque con muy bajos salarios.

Barack Obama también llevó una lucha de frente para establecer nuevas reglas dentro del sistema financiero, principal responsable de la gran crisis de 2007-2008. Los responsables de los departamentos del Tesoro y el del Comercio nombrados por Trump son dos multimillonarios que dirigían importantes fondos especulativos que se han beneficiado con los desahucios durante la Gran Recesión. Tanto o más importante, el gabinete gubernamental Trump está compuesto en gran medida de multimillonarios cuyas fortunas totalizan más de 9 mil 500 millones de dólares, todo un récord.

La recuperación de la economía estadounidense inició en 2009, y desde entonces una cosa quedó clara. La recuperación favorecía como nunca antes a los más ricos en tanto que la gran mayoría de la población sufría los embates de una economía deprimida. El segundo mandato de la presidencia Obama vio profundizarse esa tendencia. El 95% de los ingresos de la recuperación económica fue a parar al 1% de la población más rica.

Uno de los éxitos más sonados, aunque también muy polémico, de la administración Obama fue la aprobación, en 2010, del programa conocido como Obamacare que permitió que unos 20 millones de personas pudieran acceder al sistema de salud.

La nueva administración se define como proteccionista y abiertamente crítica de una herencia económica que ofrece desmantelar rápidamente en favor de unos Estados Unidos más fuertes. Se abre pues una nueva etapa para la historia de la primera economía mundial. La pregunta que queda en el aire es saber si en los próximos años podrá conservar ese sitio y bajo qué condiciones.

Entrevistados: Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics en Estados Unidos, e Issac Cohen, consultor internacional en asuntos económicos y financieros, ex director de la Oficina de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Washington.
 

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