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Economía y finanzas

Notre Dame de París y la gestión del patrimonio cultural

Audio 11:34
Obreros protegien la catedral de la lluvia después del incendio
Obreros protegien la catedral de la lluvia después del incendio © REUTERS/Benoît Tessier

Apagado el incendio de Notre Dame de Paris, rápidamente se encendieron las polémicas y las controversias: el costo de la reconstrucción, la financiación, quién debe pagar. El patrimonio, ¿es un peso o una palanca económica para la colectividad ? La respuesta no es tan sencilla como pareciera a primera vista, para ofrecerles un panorama hablamos con los mejores especialistas.

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El incendio de Notre Dame de Paris y la consiguiente avalancha de donaciones, pusieron brutalmente bajo los reflectores, el tema no solo de la restauración sino también del mantenimiento y gestión del patrimonio. Patrimonio que si bien tiene un costo, también produce beneficios; en el caso de Notre Dame, uno de los monumentos más visitado del mundo, se calcula que unos 14 millones de personas lo visitaron, gratis, el año pasado. Algunas voces se han alzado para decir que si cada uno de ellos hubieran pagado, tan solo unos pocos euros la visita, hoy, el costo de la reconstrucción pesaría menos sobre las arcas públicas.

Otros destacan que monumentos de esta envergadura son verdaderos motores turísticos que generan enormes beneficios indirectos, desde hoteles y restaurantes hasta los vendedores de tarjetas postales. El problema es que la afluencia masiva de turistas no solo conllevaba beneficios, sino también pesa sobre la utilización de las infraestructuras, la contaminación y la especulación inmobiliaria.

Como explica a RFI Juan Martin Fernandez, economista experto en gestión del Patrimonio Cultural de la Universidad Complutense de Madrid, el estado es el mejor garante de una gestión equilibrada de estas externalidades.

"El patrimonio no es un lastre, es una inversión y una oportunidad de desarrollo que requiere una gestión. En algunos sitios donde no hay recursos alternativos, industrias y/o servicios, activar un recurso patrimonial puede ser una oportunidad estratégica de desarrollo. En otros sitios, en el otro extremo con un exceso de éxito y afluencia como Notre Dame, se trata de encontrar una gestion que sea sostenible. Cada sociedad, cada país y cada administración tiene que decididr como gestiona los recursos con los que financia el principal elemento de atracción cultural, que puede ser Notre Dame de Paris o una peqeueña capilla en Normandía."

Xavier Greff, profesor de ciencias económicas de la Universidad Paris Panthéon Sorbonne, destaca el delicado equilibrio entre costos y beneficios que planeta la gestión del patrimonio cultural.

"Aquellos que se benefician no son necesariamente los que administran o son propietarios del monumento. El problema es recuperar parte de ese dinero de quienes benefician para su mantenimiento. Tomemos el caso de muchas ciudades provinciales en Francia con zonas peatonales, zonas comerciales ligadas a un urbanismo marcado por el patrimonio. Son zonas de gran atractividad, con efectos positivos para la ciudad. Si queremos que sea sustentable a largo plazo, hay que vigilar un poco de más cerca. No hay que olvidar que todo ese turismo, generado por los bienes patrimoniales, tiene costos en materia de medio ambiente, combustión etc. costos que tarde o temprano, deberán ser cubiertos; el gran ejemplo es Venecia."

Ernesto Ottone, subdirector general de Cultura de la Unesco, piensa que el caso de Notre Dame marcará un hito en esta reflexión y seguramente alimentará y enriquecerá el debate sobre la gestión de los bienes culturales.

Entrevistados :Juan Martin Fernandez del departamento economia aplicada y gestión del Patrimonio Cultural de la Universidad Complutense de Madrid, Xavier Greff uno de los mejores epecialistas en la valorización del patrimonio, profesor de ciencias económicas de la Universidad Paris Panthéon Sorbonne y Ernesto Ottone, subdirector general de Cultura de la Unesco.

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