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Crisis griega

“Grandes sacrificios” para evitar la ruina

Manifestantes se enfrentan a la policía en las protestas contra el plan de rigor, Atenas, 1 de mayo de 2010
Manifestantes se enfrentan a la policía en las protestas contra el plan de rigor, Atenas, 1 de mayo de 2010 ©Reuters

Tras las protestas del 1° de mayo, Yorgos Papandreu anuncia subidas de impuestos, recortes en los salarios de los funcionarios y las pensiones con el objetivo de ahorrar 30.000 millones de euros en tres años. Un plan de ajuste “sólido y creíble”, según la Comisión Europea, condición previa para desbloquear el plan de ayuda del FMI y los europeos de la eurozona.

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Evitar la bancarrota a toda costa y que no se active un efecto dominó que arrastre a otros países de la Unión Europea cuya deuda ya está en boca de los inversores como Portugal y España. Se trata de “grandes sacrificios”, dijo Papandreu pero “son necesarios” para sacar a Grecia de la cuerda floja, porque sin paquete de ajustes no hay ayuda. 

A los griegos no les queda otra que apretarse los cinturones. El gobierno socialista ha optado por recortar y congelar los salarios de los funcionarios del país que cuenta con 900.000 en un país de 12 millones de habitantes. Los empleados del sector público también se han quedado sin aguinaldo de Navidad y sin las pagas extras del 13° y 14° mes.

Los productos también aumentan de precio, un 10% por ejemplo en bebidas alcohólicas. La edad de jubilación ha sido fijada a 60 años y las inversiones públicas se van a reducir. Además se va a poner en marcha un fondo de ayuda al sistema bancario.

Unas medidas que durarán por lo menos hasta el 2014, periodo en el que se espera reducir el déficit en 11 puntos, 30.000 millones de euros. “Teníamos que elegir. La elección era entre el hundimiento del país o un programa de cambios estructurales. El gobierno ha decidido salvar el país”, dijo el ministro de Finanzas, Yorgos Papaconstantinou.

Desde Bruselas, las disposiciones presentadas por el gobierno griego y aprobadas en un Consejo de ministros extraordinario este domingo por la mañana parece que convencen. Así lo ha dicho el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Duaro Barroso que ha pedido a los gobiernos de la UE a que dejen de poner trabas al plan de rescate.

“La Comisión considera que el paquete de medidas acordado es sólido y creíble”, afirmó Barroso en un comunicado por lo que presagiaba una luz verde al plan de rescate de 110.000 millones de euros, según una fuente diplomática. Una cantidad “sin precedentes a nivel mundial”, según Papandreu.

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