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Historia

‘Soy el hijo de Hitler, dígame qué debo hacer’

Adolf Hitler y Jean-Marie Loret.
Adolf Hitler y Jean-Marie Loret. Fuente: Le Point.

El francés Jean-Marie Loret asegura que su nacimiento es el fruto de una relación entre el líder nazi y una campesina de 16 años. Ya adulto, el hombre intentó un reconocimiento oficial de su ascendencia, antes de renunciar a pedido de su abogado y su familia, indica el semanario francés ‘Le Point’.

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El abogado parisino François Gibault lo recuerda como un hombre alto, que hablaba un francés impecable y no parecía en absoluto un charlatán. “Doctor, ¡Soy el hijo de Hitler! Dígame qué debo hacer”, le preguntó el hombre que se presentó como Jean-Marie Loret, recoge un artículo publicado este viernes por el sitio del semanario francés Le Point.

Loret, quien hoy tendría 94 años, aseguró que el futuro dictador habría conocido a Charlotte Lobjoie, una campesina de 16 años, en 1914, cuando el caporal Adolf Hitler combatía contra las tropas francesas en Picardía. Como muchos soldados germanos, Hitler obtuvo un permiso para descansar lejos del frente, en Fournes-en-Weppe, cerca de la norteña ciudad de Lille.

“Un día estaba juntado paja junto a otras mujeres, cuando vimos a un soldado alemán que se había instalado del otro lado de la carretera”, le contó la madre a Jean-Marie Loret, según afirma este último en su libro “Tu padre se llamaba Hitler” (1981). “Tenía una especie de cartón y parecía dibujar. Todas las mujeres parecían interesadas con el soldado y tenían curiosidad por saber qué dibujaba. Fui designada para tratar de acercarme”. Así iniciaron una relación que en marzo de 1918 dio lugar al nacimiento de Jean-Marie.

La campesina dio el niño en adopción a una pareja para la que trabajaba una de sus hermanas. “El padre” se negó a reconocer al niño -tratado de “sucio alemán” por sus compañeros-, aunque cada tanto recibe noticias de su "hijo". En los años 20 la familia adoptiva se convirtió extrañamente en propietaria de un apartamento en Fráncfort, pese a no haber desembolsado un centavo.

Pocas semanas antes de morir, en los años 50, Charlotte Lobjoie le reveló a su hijo la “verdadera identidad” de su padre.

Jean-Marie Loret asegura que durante décadas se dedicó a trabajar desenfrenadamente para escapar de la ansiedad. “Pasé 20 años sin ir al cine”, recuerda.

Finalmente, en los años 70, siendo a su vez padre de familia, decidió oficializar su ascendencia, por lo que contrató a un historiador. Loret interrogó a testigos de la época y lanzó una serie de investigaciones: de fisionomía comparativa; de sangre en el Instituto de Antropología y de Genética de la Universidad de Heidelberg, que concluyó que los dos hombres compartían el mismo grupo sanguíneo. Pidió análisis grafológicos comparativos, y todo pareció darle la razón.

Para apoyar su historia Loret asegura que cuando su madre falleció encontró en casa de ésta cuadros firmados por Hitler…

El abogado de Loret explica que su cliente temía revolver el pasado y no se decidía a hacer público lo que su madre le había contado. Podría haber intentado cobrar derechos de autor de 'Mein Kampf' o los fondos de alguna cuenta bancaria abandonada. Pero su representante se lo desaconsejó.

Pero en 1981 Loret publicó ‘Tu padre se llamaba Hitler’ (Les dossiers de L’histoire), que pasó completamente desapercibido en Francia. Sin embargo, Alemania y Japón, que lo invitaba a sus programas de televisión, creyeron en la hipótesis.

En cualquier caso, en los años 40 y antes de escuchar las revelaciones maternas, el francés Loret combatió contra los nazis en la región de Ardenas, y durante la Ocupación se convirtió en el agente “Clément” para la Resistencia.

 

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