Saltar al contenido principal
SIRIA - GRUPO ESTADO ISLAMICO - ECONOMIA

ONG y exempleados demandan a Lafarge por financiación del terrorismo

Rolf Soiron, presidente de Holcim, y Bruno Lafont, presidente de Lafarge, en abril de 2014 en París.
Rolf Soiron, presidente de Holcim, y Bruno Lafont, presidente de Lafarge, en abril de 2014 en París. REUTERS/Christian Hartmann

Acusan a la cementera de haber pagado indirectamente impuestos al grupo terrorista Estado Islámico entre 2013 y 2014 para que su fábrica de Jalabiya, en el norte de Siria, pudiera seguir operando, en plena guerra.

Anuncios

La ONG Sherpa, que defiende a las víctimas de la "crímenes económicos", y el Centro Europeo por los Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR por sus siglas en inglés), basado en Berlín, junto a once exempleados del gigante cementero, demandaron este martes al grupo franco-suizo Lafarge-Holcim por "financiación del terrorismo" y "complicidad en crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad", entre otros cargos.

Acusan al francés Lafarge - que fusionó con el suizo Holcim en 2015 - de haber pagado de manera indirecta impuestos al grupo Estado Islámico (EI) en 2013 y 2014 para que los yihadistas dejaran pasar a trabajadores y camiones hasta la fábrica de Jalabiya, en el norte de Siria. Reclaman que los jueces investiguen también si Lafarge compró petróleo al grupo terrorista a través de intermediarios como lo sospechan.

El caso fue revelado en junio pasado por el diario Le Monde (lee aquí nuestro artículo sobre estas revelaciones), que recogió testimonios de exempleados y publicó correos electrónicos entre un presunto intermediario y dirigentes de la empresa en Siria y en Francia.

"Una política cínica"

Según el abogado y director de la ONG Sherpa, William Bourdon, entrevistado por el diario Le Monde, "no se trata de acusarlos de ser responsable de la guerra en Siria ni del surgimiento del EI, sino de exigir que se saquen las conclusiones de una política cínica [...], de la obsesión de una empresa por perennizar una actividad rentable aunque signifique tener vínculos por lo menos peligrosos con quienes son percibidos como los peores enemigos de la humanidad". Para la ONG, es impensable que los dirigentes de la empresa francesa no hayan sabido de los crímenes cometidos por el grupo EI en ese entonces.

La fábrica de Jalabiya era "un empleador importante en la región" y "tenía un papel vital" para los sirios pues "los aprovisionaba en materiales de construcción esenciales para su desarrollo y urbanización", reaccionó este martes Lafarge-Holcim en un comunicado. El grupo aseguró en junio que examinaría los hechos revelados por Le Monde. Un examen "en el marco de [su] código de conducta de sus negocios que exige el respeto estricto de las leyes en vigor, incluida la prohibición de tratar con grupos clasificados como terroristas", agregó este martes la cementera.

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.