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Enfoque Internacional

Angela Merkel, ¿líder máximo del mundo libre?

Audio 04:51
Barack Obama  y Angela Merkel durante la Conferencia comun, en  Berlin el 17 novembre 2016.
Barack Obama y Angela Merkel durante la Conferencia comun, en Berlin el 17 novembre 2016. REUTERS/Kevin Lamarque

Barack Obama cerró su gira de despedida en Berlín recordando que la canciller alemana fue una socia extraordinaria. Subrayando que en caso de un cuarto mandato, le esperan grandes desafíos a nivel internacional. Diversos medios y analistas estiman que se trata de una forma de pasar el testigo, convirtiéndola de hecho, en la nueva "líder del mundo libre".

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Entrevista con Miguel Otero, investigador principal del Real Instituto Elcano

 

© Elcano

El presidente Obama concluyó su gira europea en Berlín. ¿Significa que Alemania es el interlocutor privilegiado de la relación transatlántica?
 

Pienso que sí. Cuando Kissinger preguntaba ¿cuál es el indicativo telefónico para llamar a Europa? Estos últimos años es sin duda el teléfono de Angela Merkel. Ella es ahora la lideresa por excelencia en el continente. Sobre todo cuando el Reino Unido ha decidido retirarse de la Unión Europea y tenemos una Francia débil e Italia y España que no pueden estar a la misma altura que Alemania, la cual, con su poder económico y dado que cuenta con mayor población, seguramente se ha convertido en el líder de la unión europea.
 

¿Incluso en la líder del mundo occidental como estiman algunos analistas?
 

Creo que sí, aunque está por verse lo qué hace Trump en Estados Unidos. Pero su retórica, e incluso la de Theresa May en el Reino Unido, dan la impresión de que estamos pasado de un régimen de neoliberalismo a un neo nacionalismo. Angela Merkel, y Alemania en general, se convierte en el gran bastión del orden liberal por muchas razones. Alemania ha creado una constitución y un marco político que consolidan el marco liberal, la separación de poderes y las garantías para evitar que un discurso populista llegue al poder. Y para la mentalidad alemana, lo que está ocurriendo en el mundo anglosajón, que para muchos era un referente, crea mucha preocupación.

¿Esto no rompe un equilibrio al interior de la Unión Europea en momentos en que el Reino Unido decide retirarse?

Alemania es el país de la Unión que más ha hecho por Europa. Georges Soros decía que Europa se caracterizaba por ser un grupo de países que se sentaba alrededor de la mesa: "Francia e Inglaterra sacaban pecho y Alemania sacaba la billetera". Alemania está pasando por una transformación, se está normalizando como potencia media. Alemania continúa siendo profundamente europea, pero mientras la construcción europea siga siendo una construcción intergubernamental, una conjunción de estados países, de estados nación -una postura más bien francesa en oposición a una opción más federal-, en un marco intergubernamental, Alemania cada vez tendrá más poder. Es verdad que con la salida de Gran Bretaña, Alemania toma mayor protagonismo; hay que ver cómo se ajusta Alemania a ese nuevo liderazgo. Tal vez sea una hegemonía benigna para Europa, la otra solución es crear una estructura más federal donde Alemania tenga menos peso. La otra, la que parece indicar Le Pen, es la desintegración, volver al nacionalismo y las rencillas nacionales que tantos problemas han causado en Europa.

¿Podemos suponer que las políticas aislacionistas que podría aplicar Trump van a obligar a la canciller a jugar ese papel más pronto de lo previsto?

Alemania ha sido una potencia económica pero un enano político sobre todo en los temas de seguridad, estrategia global y defensa. Estos últimos años el ministerio alemán de asuntos exteriores ha tenido un rol más activo en términos de seguridad internacional. Alemania tendrá que jugar un mayor papel, ya lo está haciendo en Rusia y Ucrania, allí por ejemplo Estados Unidos ha estado mucho menos activo y dejado el protagonismo a los europeos. El Reino Unido se ha quedado al margen. Ahora que Francia lidera la llamada unión de la defensa, allí Alemania va un jugar un mayor papel. Deberá hacerlo de una manera inteligente para no asustar a muchos que podrían pensar que Alemania vuelve otra vez a rearmarse.

La intención, manifestada por Trump, de pedir a los europeos una mayor participación en la defensa, constituye un desafío importante.

Lo ha dicho no solo Trump, ya varios secretarios de Defensa e incluso presidentes han apuntado que Europa tiene que hacer más para poder defenderse por sí misma y talvez con Trump la tendencia se acentúe. En algún momento Estados Unidos se centrará más en Asia Pacífico, en otras regiones, y los europeos van a tener que asumir su responsabilidad. El paraguas protector estadounidense no será eterno, entonces cabe preguntarse si Europa es capaz de unirse para defenderse de las amenazas y retos que se le plantean con una Rusia cada vez más agresiva, una China que cada vez va a tener más importancia e influencia en el orden mundial. Europa tiene mucha fragmentación de capacidades y recursos y la pregunta va a ser si al final van a ser capaces de unirse o a dejarán que sean otros quienes tengan cada vez más influencia sobre los destinos de Europa.

¿Y Angela Merkel es un líder que puede estará a la altura de estos desafíos?

En épocas de grandes cambios e incertidumbres, donde todos tienen respuestas fáciles frente a problemas complejos, como vemos con los movimientos populistas; quizás alguien del carácter y el perfil de Angela Merkel no sería lo peor que podría ocurrirle a Europa en estos momentos. Si bien no ha mostrado demasiado carisma, ni aspira a cambios radicales, hemos visto su capacidad de pesar los pros y los contras de todas las decisiones frente a un electorado alemán que tiene temores. Alemania siempre ha buscado consenso, algo que no es fácil, Alemania no da giros bruscos y quienes aspiran a grandes cambios van a sentirse desilusionados, pero hay que ver el lado positivo. Alemania ha demostrado en los últimos quince años -de gran inestabilidad a su alrededor- ser un pilar fundamental. Eso en parte, creo, por el carácter de Merkel. Por lo tanto frente al Brexit, Trump y todos los desafíos; quizás no sea la peor de las candidatas o el peor de los líderes que nos pueden tocar en esta época

Pero pareciera que tampoco hay otro.

Bueno, la clase política europea debe mirarse un poco a la cara y hacerse tal vez algunas preguntas, empezando por la clase política francesa. La mayor parte de quienes se sientan en la mesa del Consejo Europeo, incluida la canciller, tienen una visión muy nacional de las cosas y hace falta una visión europea.
 

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