Saltar al contenido principal
Rusia - Ucrania

Experto sobre Ucrania: ‘Nadie va a parar a Rusia si decide que quiere invadir’

Manifestación de apoya a Ucrania luego de que Rusias capturara navíos ucranianos en el estrecho de Kerch. Odesa, Ucrania, el 26 de noviembre de 2018.
Manifestación de apoya a Ucrania luego de que Rusias capturara navíos ucranianos en el estrecho de Kerch. Odesa, Ucrania, el 26 de noviembre de 2018. REUTERS/Yevgeny Volokin

La marina rusa capturó este domingo tres navíos militares ucranianos y detuvo a una veintena de soldados en el estrecho de Kerch. Desde que Rusia anexionó Crimea en 2014, los rusos controlan este paso único compartido por ambos países entre el Mar Negro y el Mar de Azov. El incidente desató una nueva escalada de tensiones entre ambos países. Para analizar esta crisis, conversamos con Michal Natorski, profesor asociado de la Universidad de Maastricht y especialista de la zona postsoviética.

Anuncios

Michal Natorski (MN): Esta situación que ahora observamos hay que inscribirla en la de un conflicto latente en el este de Ucrania y también en la ocupación de Crimea por Rusia. No es una escalada accidental, es una situación que tiene un contexto muy amplio y de largo recorrido: son casi cuatro años de una situación de una alta conflictividad en esta zona, con además el frente del Donbass que sigue muy caliente. A pesar del alto el fuego de Minsk, 2015 estamos observando cada día intercambios de disparos y uso de artillería por ambas partes.

RFI: ¿A quién puede interesarle reactivar esas tensiones latentes?

MN: No es en beneficio de los intereses de Ucrania, porque es una parte que de hecho está invadida y ocupada por parte de Rusia. También tenemos que tener en cuenta que dentro de pocos meses se llevarán a cabo las elecciones presidenciales en Ucrania. Según la Constitución, deberían celebrarse el 31 de marzo de 2019.

RFI: ¿Pero no es justamente del interés del presidente ucraniano Petro Poroshenko reactivar en este momento cierto nacionalismo de cara a los comicios?

MN: Podría ser en el marco de una teoría conspirativa el crear un conflicto para reagrupar algunas fuerzas alrededor de un líder, pero hay que tener en cuenta que esto sería una política peligrosa para Ucrania. Con muy poco esfuerzo Rusia podría ocupar aún más territorio y crear un conflicto abierto. Hay que recordar una cosa muy importante. La construcción de una base militar amplia de importantes recursos por parte de Rusia y la apertura del puente que une el territorio ruso con la Crimea ocupada por parte de Rusia crea muchos obstáculos para el tráfico marítimo en esta zona. Es decir, Rusia como estrategia a largo plazo quiere convertir el mar de Azov en un territorio controlado absolutamente por Rusia a pesar de que existen acuerdos bilaterales entre Ucrania y Rusia de que el tráfico en esta zona, el estrecho de Kerch en concreto, tiene que estar abierto para todos, al tráfico marítimo internacional. Rusia desde hace muchos meses está obstaculizando este tráfico marítimo en esta zona, bloqueándolo para buques turcos, rumanos, búlgaros que quieren acceder a los puertos no sólo de Rusia, sino también de Ucrania.

RFI: Mientras Berlín y París tratan de calmar los ánimos, el presidente de Estados Unidos Donald Trump ha endurecido ayer el tono hacia Moscú, poniendo en entredicho su encuentro con su par ruso Vladimir Putin. ¿Quién puede presionar a las partes para detener la escalada?

MN: Nadie. Esta es la verdad. Nadie va a poder presionar a las partes. Nadie va a parar a Rusia si decide que quiere invadir o realizar algunas maniobras más en esta zona. Hay que tener en cuenta que ahora, a pesar de que hay tres buques de guerra ucranianos capturados, que en una situación normal es considerado como un acto enemigo, ha capturado a 23 soldados. Simplemente está creando ahora una situación insostenible porque además está incumpliendo con convenios internacionales de todo tipo respecto al tratamiento de otras personas, por ejemplo exponiendo a los soldados en la televisión para que hagan declaraciones, lo que contraviene a las leyes humanitarias y leyes de cómo se trata a los prisioneros de guerra.

Si Rusia decide actuar de alguna manera violenta o premeditada en esta zona, ni Estados Unidos ni la Unión Europea será capaz de pararla. La única situación que puede parar a Rusia es la situación interna, es decir protestas en el país. Pero parece justamente de interés ruso el reagrupar el nacionalismo ruso detrás de Putin debido a la situación económica y social. Hubo últimamente muchas protestas en Rusia respecto a los cambios de leyes de pensiones, que crearon mucho malestar. Aquí Rusia parece que está jugando la carta del nacionalismo para desviar la atención doméstica de la problemática interna.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.