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La Retirada española, la guerra contada a través de la fotografía

Llegada de los exiliados en Le Perthus, Francia, el 28 de enero de 1939.
Llegada de los exiliados en Le Perthus, Francia, el 28 de enero de 1939. ©Anónimo/Colección Eric Forcada

En este mes de febrero se cumplen 80 años de la Retirada, el exilio de 475.000 españoles republicanos a Francia, primer drama humanitario de la Europa del siglo 20. Un episodio revelador de las primicias de la Segunda Guerra Mundial, y documentado por primera vez por numerosas fotografías de prensa. Entrevistamos a Eric Forcada, fundador del Museo Memorial del Exilio en La Junquera, en la frontera con Francia.

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La Guerra Civil Española entre nacionalistas y republicanos duró tres años, de 1936 a 1939. Los historiadores hablan de 550.000 víctimas y 500.000 exiliados.

El periodo de la Retirada es un episodio clave de esta guerra: acontece justo después de la caída de Barcelona en manos franquistas el 26 de enero de 1939 y se prolonga hasta el 10 de febrero. En quince días, 475.000 ciudadanos españoles, familias o soldados, cruzan la frontera con Francia, marcando así el gran giro de la guerra.

El 10 de febrero, el ejército franquista logra cerrar totalmente los diferentes puntos de tránsito en los Pirineos, de tal manera que los soldados republicanos no pueden volver a España para combatir.

El primer drama humanitario del siglo 20 de Europa

“Es la primera vez que una población se ve obligada a huir de manera tan masiva. Se debe a la puesta en aplicación de una guerra relámpago que nubla la línea de frente y confronta a los ciudadanos con la guerra. Estábamos acostumbrados a una guerra de posición, pero con la intervención de la aviación italiana y alemana, que abren el campo a la infantería, el frente avanza muy rápidamente”, explica el historiador Eric Forcada.

Refugiados en la estación de Le Boulou, Francia, el 30 de enero de 1939.
Refugiados en la estación de Le Boulou, Francia, el 30 de enero de 1939. ©Estudio Chauvin/Colección Anny Lordat

Entre esta nueva estrategia militar, y la evacuación de Barcelona –declarada “ciudad abierta” por las autoridades para intentar salvar a la población–, son en total 475.000 españoles que llegan a Francia, cuando se preveía un éxodo de 40.000 a 50.000 personas.

“Llegan al departamento de Pirineos Orientales, un territorio de 230.000 personas, y para vigilarlos se manda a 80.000 guardias móviles, además de unos 20.000 miembros de ONG, como la Cruz Roja. La población del departamento pasa a 800.000 personas: estamos en una situación de emergencia poco manejable y se abren campos de concentración, primero en Argelès, y cuando éste alcanza los 100.000 refugiados, un segundo en Saint-Cyprien y un tercero en Barcarès, donde por fin hay barracas. Los primeros campos estaban en la playa misma, en pleno invierno”, comenta Forcada.

El campo de concentración de Argelès en febrero de 1939.
El campo de concentración de Argelès en febrero de 1939. ©Anónimo/Colección Eric Forcada

Simpatía popular hacia los exiliados

En Francia, el Frente Popular en el poder tiene los mismos enemigos que los republicanos españoles, el fascismo y la Alemania nazi, lo cual genera una corriente de simpatía popular hacia la República española. El objetivo primero de las autoridades francesas es entonces “tranquilizar la opinión pública acerca de la llegada de hombres armados que habían combatido durante tres años”.

Otro problema surge: ¿vista la victoria ineluctable de los franquistas, qué hacer con estos refugiados? “El sector conservador va a acusar al Gobierno de alimentar a toda esa gente, con un costo alto, mientras que el centro-izquierda intenta tranquilizar a los obreros franceses que pueden ver en esta situación una amenaza para sus empleos”, prosigue el historiador.

Grupo de refugiados llegando a Le Perthus, Francia, el 28 de enero de 1939.
Grupo de refugiados llegando a Le Perthus, Francia, el 28 de enero de 1939. ©Colección Eric Forcada/MUME

Se trata, pues, de generar solidaridad hacia estos nuevos ciudadanos, aun si algunos se van a América Latina o a la URSS. Según cuentan los testimonios, aunque los franceses acogieron bien en su mayoría a los españoles, el ejército galo se mostró más reticente.

La Retirada, vista desde el lente de los fotógrafos

La guerra de España es la primera en ser tan mediatizada. Hasta los años 30, “la radio ocupa un papel mayor en la información, dando noticias frescas y con más vida que los periódicos que tienen una posición bastante fría frente a la actualidad”, explica Eric Forcada.

“Pero hay una gran revolución, con la invención del belinogramo, el desarrollo de las agencias de fotografías y un pedido de los lectores de noticias más calientes: la imagen toma entonces una posición que nunca había tenido, ya no estamos en la ilustración sino en la escritura de la actualidad a través de las fotografías. La Guerra Civil Española permite esquivar toda censura porque hay dos bandos enfrentándose y que necesitan comunicar”, enfatiza.

Evacuación de un refugiado herido por los guardias móviles, en Le Perthus, Francia, el 28 de enero de 1939.
Evacuación de un refugiado herido por los guardias móviles, en Le Perthus, Francia, el 28 de enero de 1939. ©Anónimo/Colección Eric Forcada

Surgen entonces nombres como Robert Capa, David Seymour o Gerda Taro, quienes producirán numerosas imágenes, incluso a veces un tanto sensacionalistas. Una nueva forma fotográfica aparece, en la que “se habla de la víctima inocente, el refugiado, intentando despolitizarlo para volverlo universal y suscitar nuevas solidaridades. Entramos en las primicias de la fotografía humanitaria, que hace la transición entre la fotografía militante de los años 30 y la humanista de la posguerra”.

El destino de Europa en marcha

La Retirada y la Guerra Civil fueron poco estudiadas durante mucho tiempo por varias razones. En España, la dictadura lo prohibió, tanto como el pacto constitucional de 1978 que fue construido sobre el olvido de este periodo y la voluntad de construir un nuevo país, un espacio democrático sin buenos ni malos. En Francia, se considera un episodio en periferia de su gran historia, el principio de la Segunda Guerra Mundial.

“Lamentablemente, la Retirada es presa de estas dos tradiciones, a pesar de inscribirse claramente en el devenir del continente europeo. Es en este momento que aparece la guerra relámpago y nuevas técnicas militares, así como la figura del refugiado. Ahí se juega una parte del destino de Europa, y los Pirineos son una zona clave, tanto como la Somme o Omaha Beach, para la comprensión de la historia del siglo 20. Una historia que sigue cautivando y levantando preguntas”, concluye el historiador.

Llegada de las tropas franquistas al punto fronterizo de Cerbère, el 9 de febrero de 1939.
Llegada de las tropas franquistas al punto fronterizo de Cerbère, el 9 de febrero de 1939. ©Colección Eric Forcada

El próximo 24 de febrero, está previsto que el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez vaya a Francia para rendir homenaje al poeta Antonio Machado, muerto en Collioure poco después de la Retirada, y al último presidente de la Segunda República, Manuel Azaña, muerto en exilio en Montauban. También podría estar presente en los actos conmemorativos el presidente francés, Emmanuel Macron.

De ser así, se trataría del primer reconocimiento oficial de este episodio, que tanto ha marcado la historia de ambos países y de Europa.

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Exposición en el Museo Memorial del Exilio de La Junquera, Cataluña, del 9 de febrero al 1 de septiembre de 2019: “A nation in retreat (Una nación en retirada). La retirada vista por las agencias fotográficas internacionales” / Comisario: Eric Forcada.

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