Saltar al contenido principal
Unión Europea - Reino Unido

El Parlamento británico vuelve a votar sobre el acuerdo de Brexit de May

Theresa May y Jean-Claude Junckerse reunieron el 11 de marzo de 2019.
Theresa May y Jean-Claude Junckerse reunieron el 11 de marzo de 2019. REUTERS/Vincent Kessler

Dos meses después que los diputados británicos tumbasen estrepitosamente su controvertido acuerdo de Brexit con Bruselas, la primera ministra Theresa May vuelve a presentarlo al Parlamento el martes, en una nueva votación histórica que podría resultar en otra derrota.

Anuncios

Con Juan Carlos Bejarano, corresponsal de RFI en Londres

En un esfuerzo de última hora, Theresa May voló el lunes por la noche a Estrasburgo, sede de la Eurocámara en el noreste de Francia, para encontrarse con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Tras dos horas y media de reunión ocurrió un nuevo giro dramático en este culebrón político sin precedentes: poco antes de medianoche ambos anunciaron haber llegado a un entendimiento sobre el punto más conflictivo del acuerdo, la "salvaguarda irlandesa".

Continuando con el drama que ha caracterizado el proceso de salida de Reino Unido de la Unión Europea, a última hora la primera ministra Theresa May ha logrado, lo que ella llama, “nuevas garantías legales” por parte de la Unión Europea en el tema del “backstop”, la salvaguarda irlandesa que busca evitar duros controles fronterizos entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, miembro de la Unión Europea.

Las nuevas garantías legales acordadas con Bruselas apuntan a evitar que Irlanda del Norte quede atrapada dentro de la Unión Europea indefinidamente. Esto a través de un mecanismo legal vinculante, exigencia de los diputados de la cámara de los Comunes, que garantizaría que la Unión Europea no aplique de manera permanente el seguro irlandés.

Según la Premier, Londres y Bruselas se han comprometido a buscar soluciones alternativas al “backstop” antes de 2020. Igualmente, en caso de que las negociaciones futuras fracasen, el gobierno británico podría emitir una declaración unilateral para desactivar la salvaguarda irlandesa.

Todo suena bien en lo que a titulares se refiere, pero hasta que no haya un análisis legal profundo en las próximas horas, no podremos decir si efectivamente todo lo que dice la premier se puede conseguir.

Hay que tener en cuenta que en la primera votación de su acuerdo, Theresa May perdió por una mayoría de 230 votos, así que convencer a esos 230 diputados en las próximas horas requerirá un milagro por parte de, metafóricamente hablando, dos santos: el primero, el abogado general del gobierno, Geofrey Cox, cuyo concepto legal a favor del acuerdo de May podría convencer a los parlamentarios, y de otro de lado el DUP, el partido norirlandés socio de May en el gobierno. Muchos consideran que si ellos apoyan estos cambios en el acuerdo, muchos euroescépticos seguirían su ejemplo. También cabe la posibilidad que esta votación se aplace hasta mañana.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.