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España

Pedro Sánchez, manual de resistencia del socialismo español

Pedro Sánchez se impuso con el PSOE en las elecciones de este 28 de abril pero no obtuvo la mayoría de escaños necesaria para goberno solo.
Pedro Sánchez se impuso con el PSOE en las elecciones de este 28 de abril pero no obtuvo la mayoría de escaños necesaria para goberno solo. REUTERS/Sergio Perez

Llegado al poder en junio con una jugada de malabarista, el socialista Pedro Sánchez ganó este domingo sus primeras elecciones tras años de sinsabores, en los que muchos dieron por terminada su carrera política. Ahora, para seguir gobernando en España, deberá negociar alianzas.

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El socialista Pedro Sánchez ganó las elecciones legislativas de este domingo en España y deberá pactar para seguir gobernando, en un Parlamento que contará con un nutrido grupo de diputados de extrema derecha.

Atacado incesantemente por la derecha durante la campaña, objeto de descalificaciones como "felón", "traidor" o "peligro público", este economista de 47 años consumó su resurrección después de haber cosechado los peores resultados de su partido en 2015 y 2016.

Socialista de larga data

Pedro Sánchez Pérez-Castejón nació el 29 de febrero de 1972 en Madrid, en una familia acomodada. Su padre era empresario y su madre, funcionaria. Casado y padre de dos hijas, fue jugador de baloncesto en su adolescencia -mide 1,90 metros.

Estudió Económicas en Madrid, obtuvo un máster de Economía Política en la Universidad Libre de Bruselas, y luego un controvertido doctorado en una universidad privada madrileña, sobre el que pesaron sospechas de plagio que él desmintió enérgicamente.

Se afilió al PSOE en su más temprana juventud y fue sucesivamente concejal en el ayuntamiento de Madrid de 2004 a 2009, y diputado. Hizo historia en el partido en julio de 2014, al ganar las primeras elecciones primarias celebradas en la formación.

El PSOE, una reñida batalla

Los años sucesivos serían una auténtica montaña rusa. Tras las derrotas de 2015 y 2016, cayó el 1 de octubre de ese año en una rebelión interna de su partido, que le echó la culpa de los malos resultados.

Considerado como políticamente muerto tras sus dos derrotas electorales y una rebelión interna que lo defenestró del liderazgo del partido, Sánchez recuperó las riendas del PSOE y sorprendió al tumbar con una moción de censura a su predecesor conservador Mariano Rajoy, hundido por la corrupción en el Partido Popular.

Para ello contó con unos heterodoxos aliados: la izquierda radical de Podemos, los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes, lo que la derecha bautizó como "gobierno Frankenstein".

Al filo de la navaja, resistió durante diez meses hasta que los independentistas catalanes hundieron sus presupuestos para 2019, y decidió convocar elecciones anticipadas.

¿Hacia una nueva era?

Este domingo, con 123 escaños de 350, muy por encima de los 85 de las últimas generales, el partido socialista PSOE se colocó sobradamente en cabeza en las elecciones generales.

Ante la agresividad de la oposición de derecha y extrema derecha, Sánchez apeló a concentrar en él el voto de izquierdas, echando mano del balance de diez meses de gobierno. Hizo gala del aumento del salario mínimo en un 22%, de la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres en el seno de su gobierno, y de su voluntad de exhumar los restos de Franco.

Para Sánchez, que tituló su biografía Manual de resistencia, la carrera no ha terminado todavía: "ganar no significa gobernar", recordaba en los últimos días. Y para gobernar necesitará aliarse con unos rivales que no se lo pondrán fácil.

CON AFP

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