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FRANCIA

Camelia, militante española, amenazada de expulsión de Francia

Camelia manifiesta con una pancarta que dice 'Fin del mundo, fin de mes, mismo combate', y un escudo para protegerse.
Camelia manifiesta con una pancarta que dice 'Fin del mundo, fin de mes, mismo combate', y un escudo para protegerse. RFI / Vincent Tuhl

Camelia, una joven marroquí-española que vive en Francia desde hace 17 años, está amenazada de expulsión y de prohibición del territorio francés durante dos años tras haber sido arrestada cuando iba camino a una manifestación por el 1 de mayo en París.

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El pasado primero de mayo Camelia iba camino a la manifestación “Picnic climático, social y democrático” en el barrio Montparnasse, cuando fue detenida por fuerzas del orden hacia las 11 de la mañana. Así lo informaron el colectivo de fotoperiodistas LaMeute y el Collectif Droits des Femmes.

Con 34 años, Camelia es marroquí-española, vive en Francia desde 2002 y tiene un contrato fijo de trabajo desde abril de 2017. Tiene la costumbre de ir a manifestar con los chalecos amarillos, con una pancarta que dice “Fin del mundo, fin de mes, mismo combate”, y un escudo para protegerse, en el que se lee: “Soy una utopista pacífica, esto sólo sirve para protegerme, no los atacaré”.

Fotografía de Camelia, en un tuit del Collectif Droits de Femmes.
Fotografía de Camelia, en un tuit del Collectif Droits de Femmes. Twitter/@coldroitsfemmes

Su abogada, la Dra. Norma Jullien Cravotta, explicó a RFI en español que aunque ella piensa que el escudo fue la razón por la que un agente decidió controlar a Camelia, en realidad “es muy difícil decirlo porque dentro del expediente no hay nada que permita indicar los elementos que podrían justificar el control de identidad al que fue sometida”.

Según tuitea la militante Anaïs Leleux, su escudo habría sido considerado por la policía como un arma por destinación (objeto cuya utilización inicial es desviada para ser usado como un arma) y el hilo que ataba su cartel de cartón fue considerado como un elemento agresor.

Camelia fue entonces colocada en detención preventiva, pero a su salida, 36 horas después, fue trasladada al centro de retención administrativa de Mesnil-Amelot (en el departamento de Seine-et-Marne), con la intención de ser expulsada del territorio francés.

Obligación de dejar el territorio francés

“La Prefectura de Policía consideró de manera totalmente arbitraria que ella constituía una alteración del orden público, y una ‘carga excesiva’ para el Estado francés, porque no tendría suficientes recursos como para permanecer en el territorio francés y sería una carga para el sistema de asistencia social, lo cual no es para nada el caso, puesto que tiene un contrato fijo desde 2017”, comenta su abogada.

Entonces, “en base a estos dos motivos -alteración del orden público y ‘carga excesiva’ para el Estado francés- es objeto de una medida de Obligación de Dejar el Territorio Francés [OTQF, por sus siglas en francés], junto con una prohibición de estancia en el territorio francés de 24 meses, razón por la cual fue puesta en detención” aun cuando el Ministerio fiscal de París archivaba el procedimiento judicial, prosigue la Dra. Norma Jullien Cravotta.

Es ahora objeto de una medida de Obligación de Dejar el Territorio Francés [OTQF, por sus siglas en francés], junto con una prohibición de estancia en el territorio francés de 24 meses.

Dra. Norma Jullien Cravotta, abogada de Camelia

Este domingo, el juez de las Libertades y la Detención ordenó que Camelia recobrara su libertad, al considerar su retención irregular. Pero Camelia sigue esperando una decisión sobre su OTQF y la prohibición de estancia: “Un recurso fue interpuesto contra estas decisiones ante el Tribunal Administrativo, que debería pronunciarse de aquí a tres meses”, explica la abogada.

¿Violación de la ley nacional y europea?

El artículo L511-3-1 del Código de Entrada y Estancia de los Extranjeros y del Derecho de Asilo (CESEDA), dice que se puede obligar a un europeo a dejar el territorio si “desde el punto de vista del orden público o de la seguridad pública, su comportamiento personal constituye una amenaza real, actual y lo suficientemente grave contra un interés fundamental de la sociedad”.

Es una violación manifiesta de la libertad de circulación de los ciudadanos europeos y del derecho a manifestar.

Dra. Norma Jullien Cravotta, abogada de Camelia

Pero según Jullien Cravotta, la alteración del orden público no está tipificada: “Es una persona que estaba a punto de manifestar, ejerciendo pues su derecho a manifestar protegido por nuestra Constitución, y de ninguna manera constituía una alteración del orden público, entonces no puede ser objeto de una medida de expulsión sobre esta base. Es una violación manifiesta de la libertad de circulación de los ciudadanos europeos y del derecho a manifestar”.

La abogada asegura que no es la primera vez que este tipo de situación se da, y que la diferencia entre Camelia y otros ciudadanos europeos fue que ella se benefició de visibilidad por tener una red de amistades y apoyos importantes.

El caso de Camelia es, para ella, la prueba de un “desvío del procedimiento penal con fines de expulsión de un extranjero del territorio francés. Ningún procedimiento penal, y sin embargo, una medida de expulsión es decidida”. Por ahora, la joven está descansando tras estos cuatro días de privación de libertad, algo “agotador psicológicamente y un poco traumatizante”.

Y sobre las detenciones que se están llevando a cabo durante las manifestaciones de los chalecos amarillos, muchas veces seguidas de una liberación por caso archivado, la sentencia de la abogada es inapelable: “Es escandaloso lo que estamos viendo”.

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