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Holanda gana en el Festival de Eurovisión en Tel Aviv

El ganador de Eurovisión 2019, Duncan Laurence, 19 de mayo, 2019, Tel Aviv.
El ganador de Eurovisión 2019, Duncan Laurence, 19 de mayo, 2019, Tel Aviv. REUTERS/Ronen Zvulun

El célebre festival musical de Eurovisión, que esta vez tuvo lugar en Tel Aviv, tuvo como ganador a Holanda, con la balada "Arcade", interpretada por Duncan Laurence, en una edición que no estuvo libre de política, incluso durante la actuación de Madonna, invitada a la gala final. Duncan Laurence, de 25 años, gran favorito en las apuestas, quedó por delante de los representantes de Italia y de Rusia y proporcionó a su país una primera victoria en 44 años con una balada inspirada en la desaparición de un ser querido. Pero las controversias políticas no faltaron en este festival, considerado como la mayor competición musical del mundo y visto por más de 200 millones de telespectadores.

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La edición número 64 del festival Eurovisión cumplió con las expectativas de efusión de brillo y extravagancia. La final del festival, declarado abiertamente apolítico, estuvo precedida por llamados al boicot de parte de los activistas propalestinos y no estuvo libre de controversia.

Para esta edición, el voto fue para el representante de Holanda, Duncan Laurence y su tema “Arcade”, una balada pop rock acompañada al piano, cantada en inglés y que evoca la desaparición de un ser querido.

Una victoria que no es realmente una sorpresa, pues desde hace varias semanas Duncan Laurence era el favorito en las apuestas. El holandés se llevó el primer lugar gracias a los votos del público, logrando 492 puntos al final.

"¡Estupendo!", reaccionó el primer ministro holandés, Mark Rutte. "Menuda actuación de @dunclaurence, que logró mantener su posición de favorito con una presentación sublime y poderosa".

Duncan de Moor, su nombre verdadero, era relativamente poco conocido en Holanda antes de ser elegido para representar al país en Eurovisión. Su tema “Arcade”, que quedó en tercera posición después de la votación del jurado de profesionales, subió a lo alto de la lista gracias a los votos de los telespectadores.

El segundo lugar fue para Italia con 465 puntos y Rusia el tercer lugar con 369 puntos.

Kate Miller-Heidke representante de Australia con «Zero Gravity" propuso una coreografía acrobática.
Kate Miller-Heidke representante de Australia con «Zero Gravity" propuso una coreografía acrobática. Jack GUEZ / AFP

El representante de España, Miki, quedó en 22º posición y cerrando la lista de 26 participantes se situó Reino Unido.

Decepción para Francia, su joven candidato, Bilal Hassani, de 19 años y estrella en internet, no logró convencer y sólo obtuvo 105 puntos colocándose en la posición 14 de los 26 países que concursaban en la final.

Francia ha tenido una larga trayectoria en el certamen de Eurovisión, como lo muestra este programa de la Fonoteca de RFI.

El cantante, con una larga cabellera rubia y acompañado de una bailarina obesa de ballet interpretó su canción Roi como un himno a la tolerancia pero no logró muchos adeptos.

Bilal Hassanik (a la izquierda, en blanco), el candidato de Francia en la final del certamen.
Bilal Hassanik (a la izquierda, en blanco), el candidato de Francia en la final del certamen. Jack GUEZ / AFP

Banderas y controversias durante el festival

Uno de los momentos fuertes del festival fue la actuación de Madonna, de 60 años, aunque su prestación fue un poco extraña, la cantante casi no se movía en el escenario que imitaba una iglesia y por la que bajaba lentamente por las escaleras, como si tuviera miedo a caerse. Un coro disfrazado de monjes completaba el número de la archifamosa canción “Like a prayer” que cumple 30 años.

Por otra parte, varios medios locales destacaron la imagen de dos de los bailarines de Madonna, que portaban las banderas israelí y palestina en sus espaldas, un aparente llamado a la unidad.

El anuncio de su participación había motivado una protesta del movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), que lleva años instando a inversores y artistas a evitar Israel debido a la ocupación de los territorios palestinos, y que pidió el boicot del Festival de Eurovisión de este año.

Pero Madonna, asidua de Israel, donde ha dado varios conciertos, y adepta de la cábala, mística judía secreta y reservada para los iniciados, rechazó los llamados al boicot.

"No subestimemos jamás el poder de la música para unir a la gente", dijo la reina del pop antes de comenzar su actuación.

Madonna interpretó junto al artista hip hop Quavo su nuevo single, "Future", que forma parte de su próximo álbum de estudio, "Madame X".

Su interpretación del nuevo tema y de su canción "Like a prayer" fueron criticados en las redes sociales.

La prestación de Madonna fue criticada en las redes sociales.
La prestación de Madonna fue criticada en las redes sociales. Courtesy Orit Pnini for KAN/Handout via REUTERS

Grupo Hatair de Islandia provocan silbidos

Por su parte, los integrantes del grupo Hatari, representantes de Islandia, mostraron banderolas con los colores palestinos durante el anuncio de los resultados, motivando silbidos entre el público.

La Unión Europea de Radiodifusión, organizadora del evento, reaccionó en un comunicado señalando que la referencia política realizada por los bailarines de Madonna no aparecía en los ensayos aprobados por el organismo. Eurovisión "es un evento apolítico y Madonna había sido informada de ello", remarcó.

Respecto a Hatari, sus actos "infringen" las reglas del concurso y la dirección del mismo "debatirá las consecuencias".

Netta Barzilai

Previamente, la ganadora de la edición 2018, la israelí Netta Barzilai, inició con su actuación la gala en la que participaron los representantes de 26 países.

La ganadora del año pasado, la israelí Netta Barzilai, ofreció un número en  la final de Tel Aviv, 19 de mayo, 2019.
La ganadora del año pasado, la israelí Netta Barzilai, ofreció un número en la final de Tel Aviv, 19 de mayo, 2019. REUTERS/Ronen Zvulun

Decenas de millones de personas de todo el mundo siguieron la que se autoproclama como la mayor competición musical del mundo.

Tel Aviv y no Jerusalén para acoger Eurovisión

Conocida por su animada vida nocturna, Tel Aviv, parecía una localización perfecta para acoger esta cumbre de la extravagancia musical y televisiva. La capital económica y cultural de Israel se enorgullece de ser una ciudad moderna, cosmopolita, acogedora y un refugio para el colectivo LGTB (fiel seguidor de Eurovisión).

Pero tras la victoria de Netta Barzilai en 2018, la opción de Tel Aviv no se impuso automáticamente. Varias personalidades políticas, como la ministra de Cultura, la conservadora Miri Regev, preferían Jerusalén por motivos políticos.

Por otro lado, eminentes rabinos ultraortodoxos israelíes pidieron rezar para denunciar la "profanación" que, según ellos, supone la celebración del concurso durante el "sabbat", el día sagrado de descanso semanal judío.

Y entretanto, los palestinos habían previsto un evento alternativo simultáneo bautizado "Globalvision", con actos previstos en Londres, Dublín, Ramalá (en la Cisjordania ocupada) y en Haifa.

Con la AFP

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