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Continuismo de centro-derecha en la Unión Europea

La francesa Christine Lagarde dirigirá el Banco Central Europeo, uno de los puestos claves de las instancias europeas.
La francesa Christine Lagarde dirigirá el Banco Central Europeo, uno de los puestos claves de las instancias europeas. SAUL LOEB / AFP

Según el politólogo Emiliano Grossman, la designación de los nuevos altos cargos de la Unión Europea no refleja “ningún cambio radical”: es el fruto de la influencia de Francia y Alemania, a pesar de la polarización entre gobiernos centristas y de extrema derecha.

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Tras tres días de negociaciones maratónicas, los dirigentes de la Unión Europea llegaron a un acuerdo para designar a los principales altos cargos que dirigirán las instancias de Bruselas en los próximos años.

Los futuros altos cargos deben ser, aún, confirmados por el Parlamento Europeo. Pero por ahora, los designados son:

  • La conservadora alemana Ursula von der Leyen para dirigir la Comisión Europea, el ejecutivo europeo.

>Leer perfil: 'Von der Leyen, una aliada de Merkel a la cabeza de la Comisión Europea'

  • El liberal Charles Michels encabezará el Consejo Europeo, que reúne a representantes de los gobiernos de la Unión.
     
  • El socialista español Josep Borrell tomará las riendas de la diplomacia europea.
     
  • La francesa Christine Lagarde, actual secretaria general del Fondo Monetario Internacional, debería dirigir el Banco Central Europeo (BCE).
     
  • Y el eurodiputado socialista italiano David Sassoli asumirá la dirección del Parlamento Europeo durante dos años y medio.

“La sorpresa es la elección de Ursula von der Leyen” a la cabeza de la Comisión Europea, estima el politólogo Emiliano Grossman. Es una “cristianodemócrata, conservadora, pero del ala más progresista del partido de centro-derecha que gobierno Alemania desde hace muchos años”.

Continuismo político

Según Grossman, esa designación no supone “ningún cambio radical”. “Lo que consta más bien es que en realidad no se respetó el procedimiento que se inauguró en 2014, y según el cual el ganador de las elecciones europeas sería designado presidente de la Comisión, que hubiera sido Manfred Weber”, del grupo conservador europeo PPE, explicó el politólogo.

Por su parte, el candidato de los socialdemócratas europeos, Frans Timmermans, fue vetado por Polonia y Hungría, ambos países dirigidos por gobiernos ultra conservadores.

Varsovia y Praga vetaron a Timmermans quien, como vicepresidente de la Comisión Europea saliente, y encargado del Estado de derecho, abrió un proceso de sanciones contra Polonia y Hungría por violación al Estado de derecho.

El politólogo del Instituto de Ciencias Políticas de París considera que “no hay renovación política”. “Son los candidatos centristas, de centro-derecha especialmente, de siempre”, que se mantienen a la cabeza de las instituciones europeas.

Emiliano Grossman
Emiliano Grossman Cortesía.

La paridad de géneros, única novedad

La futura dirigente del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, “viene de una tradición de gobierno de derecha, fue ministra de Economía bajo el gobierno de Nicolas Sarkozy en Francia antes de integrar en 2011 la dirección del FMI”, dijo Grossman a RFI.

“A nivel de la cuestión de género es más interesante porque efectivamente Ursula von der Layen va a ser la primera presidenta de la Comisión Europea en 40 años de historia, como tampoco hubo presidenta del Banco Central Europeo. En ese sentido sí hay una renovación”, agregó el politólogo, experto en asuntos europeos.

Peso franco alemán

“Esta negociación demostró”, además, “el dinamismo y el poder continuo de la alianza franco alemana que finalmente fue la que propuso esta solución. Fue original proponer cinco cargos al mismo tiempo: el presidente de la Comisión, el del Banco Central, del Consejo Europeo, de Relaciones Exteriores y del Parlamento. Muestra que hay una cierta capacidad de coordinación entre Francia y Alemania”, dijo Grossman.

De este equilibrio entre fuerzas nacionales, Europa del Este sale perdiendo. “Me sorprende que ninguno de los cinco candidatos venga de Europa del Este”, comentó el politólogo.

“Parece que los países del Este apoyaron mucho a Ursula von der Layen, lo que convenció al presidente francés de aceptar a un candidato alemán. Pero también muestra cuán difícil es ahora llegar a mayorías dado que no hay mayoría clara en el Parlamento, y que hay una polarización dentro del Consejo Europeo con un gobierno de izquierda en España, pero también de extrema derecha como en Hungría y Polonia o alianza de derecha con la extrema derecha en Austria”.

“Nunca se tomó tanto tiempo para decidir del futuro presidente de la Comisión”, concluyó.

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